Demanda millonaria complica el estreno de Cadillac en la Fórmula 1
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Cadillac aprovechó el Super Bowl LX para presentar el livery de su monoplaza, pero el anuncio televisivo quedó envuelto en controversia tras una demanda presentada por el cineasta Michael Bay, quien acusa al equipo de utilizar ideas sin autorización
Cadillac eligió uno de los escaparates más vistos del planeta para presentar la imagen con la que debutará en la Fórmula 1. La escudería estadounidense dio a conocer el livery de su monoplaza para la temporada 2026 mediante un comercial transmitido en la parte final del Super Bowl LX, evento que este año coronó a Seattle y que volvió a concentrar la atención de millones de espectadores dentro y fuera de Estados Unidos.
El anuncio mostró por primera vez el diseño del auto que será conducido por Sergio “Checo” Pérez y Valtteri Bottas, marcando así el inicio formal del proyecto de Cadillac como el undécimo equipo de la parrilla de la F1. La estrategia buscó vincular la llegada del equipo a la máxima categoría del automovilismo con un evento emblemático de la cultura deportiva estadounidense, generando conversación inmediata en redes sociales y medios especializados.
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Sin embargo, la presentación no estuvo exenta de polémica. Días antes de que el comercial saliera al aire, el director y productor Michael Bay presentó una demanda en una corte federal de Los Ángeles por un monto cercano a 1.5 millones de dólares, al acusar a Cadillac de utilizar ideas y conceptos desarrollados por su equipo sin haber recibido pago alguno. La información fue dada a conocer por The Athletic.
De acuerdo con la versión de Bay, Dan Towriss, director ejecutivo de Cadillac, lo contactó con la intención de que produjera el comercial del Super Bowl, bajo el argumento de que la escudería buscaba a un director estadounidense con reconocimiento internacional. Tras aceptar el acercamiento, Bay y su equipo comenzaron a trabajar en propuestas creativas para el anuncio.
El cineasta sostiene que el 6 de diciembre fue informado de que Cadillac había decidido tomar “un rumbo diferente”, dando por terminada la relación. A partir de ese momento, asegura que varias de sus ideas fueron utilizadas en el producto final sin autorización, motivo por el cual solicita una indemnización por daños y perjuicios.
La postura de Cadillac es distinta. Un portavoz del equipo declaró a The Athletic que sí existieron conversaciones iniciales con Michael Bay, pero que tras un par de reuniones quedó claro que no podría ajustarse a los tiempos del proyecto. Según la escudería, el concepto y la línea creativa del comercial ya estaban definidos y Bay solo era considerado como posible director, por lo que no entienden el origen de la demanda.
Finalmente, el comercial fue dirigido por Sam Pilling, realizador británico con experiencia en videos musicales y anuncios publicitarios. El costo del anuncio se estimó en 15 millones de dólares y sirvió como carta de presentación del Cadillac de Fórmula 1, a pocas semanas del arranque de la temporada 2026, que comenzará el 8 de marzo con el Gran Premio de Australia.