Epidemia de lesiones: Casi 500 casos se han registrado en lo que va de la temporada de la NFL
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Las bajas se acumulan en esta campaña de una manera escandalosa; Lamar Jackson apenas volvía de una lesión y al inicio del juego contra los Bulls sufrió otra
La NFL atraviesa una temporada marcada por las lesiones. Las bajas de figuras importantes, las constantes modificaciones en las alineaciones y la necesidad de recurrir a jugadores suplentes han comenzado a cambiar el rumbo de la competencia, justo cuando los equipos buscan consolidarse rumbo a los playoffs.
El domingo 1 de noviembre dejó dos nuevos nombres que encendieron las alarmas: Lamar Jackson, quarterback de los Baltimore Ravens, y Jeremiyah Love, corredor de los Arizona Cardinals. Ambos abandonaron sus respectivos encuentros por problemas físicos, aunque sus situaciones son distintas: el pasador necesitará una operación, mientras el novato de Arizona sufrió una nueva lesión de tobillo después de regresar de una ausencia de dos partidos.
El panorama de Baltimore se complicó todavía más porque su suplente, Tyler Huntley, también salió lesionado. La franquicia terminó recurriendo al novato Joe Fagnano, quien tuvo que hacer su debut en la NFL en medio de una derrota que dejó al equipo con marca de 4-4.
La preocupación no se limita a un par de equipos. Los reportes de lesiones de octubre reflejan la cantidad de jugadores que enfrentan problemas físicos y el impacto que estas ausencias pueden tener en el desarrollo de la temporada.
BALTIMORE, AL BORDE DEL COLAPSO: JACKSON NECESITARÁ CIRUGÍA
La situación más delicada de la jornada se presentó en Baltimore. Lamar Jackson apenas pudo disputar una jugada contra Buffalo, luego de regresar a la titularidad tras perderse tres partidos por una lesión en el tobillo izquierdo.
En su primer intento de pase, el quarterback se dislocó el pulgar derecho al golpear el brazo de Greg Rousseau. El golpe lo obligó a abandonar el encuentro y, posteriormente, el entrenador Jesse Minter confirmó que necesitará cirugía y será colocado en la reserva de lesionados.
La baja será de al menos cuatro partidos, aunque el propio entrenador reconoció que la lesión podría poner fin a su temporada. La derrota por 36-10 ante los Bills dejó a los Ravens con tres tropiezos consecutivos y marca de 4-4.
El problema se agravó cuando Tyler Huntley también salió por una lesión en el dedo del pie. Baltimore tuvo que recurrir al novato Joe Fagnano, quien completó 10 de 21 pases para 91 yardas, con una intercepción y un balón perdido.
La franquicia deberá encontrar una solución inmediata, pues su siguiente compromiso está programado para el jueves ante Jacksonville. La crisis de quarterbacks amenaza con comprometer las aspiraciones de Baltimore, que ahora enfrenta una de las semanas más complicadas de su temporada.
Arizona también sufrió un golpe importante. Jeremiyah Love, tercera selección global del Draft de 2026, volvió a resentirse de un problema en el tobillo durante el partido contra Dallas.
El corredor regresaba después de perderse dos encuentros por una lesión en el tobillo izquierdo. Sin embargo, en esta ocasión el problema afectó el derecho y lo obligó a abandonar el campo durante la primera mitad.
Love terminó su participación con 23 yardas en nueve acarreos. La baja representa un contratiempo para los Cardinals, que apostaron por el joven corredor como una de las piezas centrales de su ofensiva.
El encuentro también dejó otras ausencias: Caleb Downs y Jake Ferguson salieron lesionados por Dallas, mientras Arizona perdió a Zonovan Knight por una conmoción cerebral.
LOS EQUIPOS MÁS GOLPEADOS POR LAS LESIONES
El impacto de las bajas también puede medirse por la cantidad de jugadores que cada franquicia tiene fuera de actividad.
De acuerdo con el análisis de RotoWire citado en la información original, San Francisco 49ers encabezaba el registro con 23 jugadores lesionados al 27 de octubre, seguido por Green Bay Packers, con 21, y Arizona Cardinals, con 19.
Sin embargo, el número de jugadores ausentes no necesariamente refleja el daño deportivo. Green Bay presentaba el índice de impacto más elevado, con 8.23 puntos, por delante de San Francisco, con 7.02.
Los Packers han enfrentado problemas físico. El costo también se refleja en el valor de los contratos. Carolina Panthers encabezaba el registro de impacto sobre el tope salarial, con 90 millones de dólares, seguido por Green Bay, con 86.8 millones, y New England Patriots, con 78.5 millones.
Estas cifras representan el valor contable de los contratos de jugadores incluidos en los reportes médicos, no pérdidas económicas directas. Los compromisos salariales permanecen registrados aunque los futbolistas no estén disponibles para jugar.
CHICAGO, WASHINGTON Y LOS GIANTS TAMBIÉN PAGAN EL PRECIO
Las lesiones han alcanzado a varias franquicias que dependen de sus quarterbacks para mantener el rumbo. Los New York Giants, por ejemplo, perdieron a Jaxson Dart, quien sufrió una lesión de rodilla en septiembre y tuvo que someterse a una operación que lo dejó fuera por el resto de la temporada regular.
El entrenador John Harbaugh recurrió a Jameis Winston para ocupar su lugar, pero la ausencia de Dart obligó a modificar un proyecto ofensivo que estaba diseñado alrededor del joven pasador.
Chicago y Washington también han tenido que recurrir a quarterbacks suplentes tras los problemas físicos de Caleb Williams y Jayden Daniels, respectivamente. Cada cambio obliga a los entrenadores a reorganizar sus sistemas, ajustar las jugadas y redistribuir responsabilidades.
Philadelphia tampoco ha escapado a los problemas. Saquon Barkley se perdió dos encuentros por molestias en los isquiotibiales y continuó con dificultades físicas durante la Semana 8 ante Washington.
EL CASO DE JALEN HURTS, UNA BAJA QUE PREOCUPA
Uno de los reportes más delicados de la temporada corresponde a Jalen Hurts, quarterback de los Philadelphia Eagles, quien fue diagnosticado con trombosis venosa profunda y embolias pulmonares bilaterales, de acuerdo con la información proporcionada.
El problema comenzó con una molestia en la pantorrilla izquierda después de recibir un golpe durante el partido contra Los Angeles Rams. Sin embargo, los estudios posteriores revelaron la presencia de coágulos sanguíneos que llegaron a sus pulmones.
El quarterback fue colocado en la lista de lesionados y deberá recibir tratamiento con anticoagulantes, lo que le impide participar en actividades de contacto físico. Aunque su estado clínico es estable y los médicos esperan una recuperación completa, su regreso a los emparrillados permanece sin fecha definida.
La ausencia de Hurts representa otro golpe para Philadelphia, que pierde a una de las piezas más importantes de su estructura ofensiva.
¿POR QUÉ HAY TANTAS LESIONES EN LA NFL?
No existe una explicación única para la cantidad de jugadores lesionados. El futbol americano combina aceleraciones, cambios de dirección, movimientos explosivos y choques repetidos, a lo que se suma una temporada regular de 17 partidos por equipo distribuidos en 18 semanas.
La preparación física y la recuperación también forman parte del análisis. Andrew Egan, preparador físico de Chestnut Hill College, señaló en una entrevista con USC Annenberg que una adaptación insuficiente al esfuerzo durante el receso puede aumentar el riesgo de sobrecarga.
El sueño, el descanso y la hidratación son factores importantes en la recuperación. Una investigación publicada en 2026 asoció la adaptación gradual durante la pretemporada con una reducción de 35% en las distensiones de las extremidades inferiores.
Sin embargo, estos datos no demuestran que cada lesión sea consecuencia de una preparación deficiente. La prevención requiere considerar múltiples factores, desde la condición física de cada jugador hasta las cargas de trabajo y las circunstancias de cada encuentro.
EL CÉSPED Y LOS PARTIDOS DE JUEVES, BAJO LA LUPA
Las superficies artificiales y los encuentros disputados en jueves suelen aparecer en el debate sobre las lesiones de la NFL. Sin embargo, la evidencia disponible exige cautela.
La liga informó que en 2025 no encontró una diferencia estadísticamente significativa entre superficies artificiales y naturales para cierto grupo de lesiones sin contacto directo que provocaron ausencias.
Los estudios sobre los descansos cortos tampoco han demostrado de manera consistente que los partidos de jueves generen una mayor incidencia de lesiones.
Por ello, atribuir el panorama de 2026 exclusivamente al calendario o a las canchas sería una conclusión sin respaldo suficiente.
LOS NÚMEROS REFLEJAN UNA TEMPORADA COMPLICADA
Los registros de los partidos también muestran un incremento en las incidencias médicas. Durante los primeros 47 encuentros de la temporada 2026 se contabilizaron 174 incidencias, frente a 152 en el mismo periodo de 2025, lo que representa un aumento de 14.5%.
La muestra incluye jugadores atendidos durante los encuentros y excluye lesiones de entrenamientos o bajas previas.
Las cifras de Sports Info Solutions, con información acumulada hasta la Semana 5, ofrecen otra perspectiva. Chicago Bears acumulaba el equivalente a 65 puntos de valor perdido y Washington Commanders alcanzaba 61, mientras Houston Texans sumaba 81 partidos-jugador perdidos por lesión, frente a 54 de Chicago y 50 de Washington.
Estos indicadores consideran el rendimiento estadístico de cada futbolista y el número de encuentros que no disputó, por lo que permiten comparar el impacto deportivo más allá del simple conteo de lesionados.
La NFL sostuvo que las tasas generales de lesión se mantuvieron estables durante 2025, de modo que todavía falta una comparación completa para determinar si 2026 terminará por encima de otros años.
Por ahora, las franquicias deberán encontrar la manera de reorganizar sus plantillas, redistribuir cargas de trabajo y recuperar a sus figuras sin apresurar regresos que puedan incrementar el riesgo de recaída.
La temporada todavía tiene mucho camino por recorrer, pero las lesiones ya están cambiando la competencia.