Manny Machado pega jonrón 29 y queda a un paso de dos grandes marcas
COMPARTIR
El tercera base de los Padres se encuentra a dos jonrones de los 400 en su carrera y a uno de otra temporada con 30 vuelacercas
El momento caliente de la temporada llegó para Manny Machado. El tercera base de los Padres de San Diego conectó su cuadrangular número 29 del año frente a Yoshinobu Yamamoto y encabezó el triunfo de su equipo por 5-1 sobre los Dodgers de Los Ángeles, resultado que puso fin a la racha de 11 victorias consecutivas de los angelinos como locales.
Pero el batazo de Machado tuvo un sabor especial. Además de ayudar a San Diego en plena pelea por el comodín de la Liga Nacional, el jonrón lo dejó con 398 cuadrangulares de por vida en temporada regular, por lo que solamente necesita dos más para ingresar al exclusivo club de los bateadores con 400 vuelacercas.
Machado conectó el bombazo en la cuarta entrada ante un sinker de primer lanzamiento de Yamamoto y mandó la pelota por encima de la barda del jardín central. El batazo produjo dos carreras y colocó a los Padres arriba 2-0.
El dominicano-estadounidense terminó la noche con tres carreras impulsadas, incluyendo además un elevado de sacrificio en la quinta entrada. Así, no solamente puso la pelota a volar, sino que participó directamente en buena parte de la ofensiva que terminó con los Dodgers.
Y vaya momento para hacerlo. Los Padres llegaron a 88 victorias y redujeron a uno su número mágico para asegurar un lugar como comodín de la Liga Nacional, mientras que San Diego consiguió su victoria número 14 en sus últimos 16 encuentros.
Como si los 400 cuadrangulares no fueran suficiente tentación, Machado también tiene otro número redondo tocando la puerta. Con 29 jonrones en 2026, necesita solamente uno más para alcanzar los 30 por octava ocasión en su carrera.
Su historial deja claro que no se trata de una casualidad. Machado ya tuvo campañas de 35 jonrones en 2015, 37 en 2016, 33 en 2017, 37 en 2018, 32 en 2019, 32 en 2022 y 30 en 2023. Si conecta uno más en el cierre de esta temporada, agregará otra página a esa colección.
La combinación resulta particularmente llamativa: dos jonrones para los 400 de por vida y uno para llegar a 30 en 2026. Machado tiene tres partidos de temporada regular por delante, por lo que la posibilidad de alcanzar ambos números está todavía sobre la mesa.
EL CAMINO HACIA COOPERSTOWN
Los números de Machado ya permiten hablar de una carrera histórica sin necesidad de esperar al final de su trayectoria. En 2025 se convirtió en apenas el quinto jugador activo en alcanzar los 2,000 hits, y actualmente acumula más de 2,100 imparables en su carrera.
Además de su producción ofensiva, su expediente incluye siete selecciones al Juego de Estrellas, dos Guantes de Oro y tres Bates de Plata, logros que acompañan una carrera desarrollada principalmente como tercera base, aunque también ha jugado como campocorto.
Por eso, los 400 cuadrangulares tendrían un peso especial en la conversación sobre su eventual candidatura al Salón de la Fama de Cooperstown. No significan por sí solos una elección, pero se sumarían a una colección de cifras y reconocimientos que ya forman parte del debate sobre su legado.
Y todavía queda bastante béisbol por delante para Machado. Su contrato con los Padres se extiende hasta 2033, después del acuerdo de 11 años y 350 millones de dólares que firmó con la organización.
EL ‘MINISTRO’ SIGUE PEGANDO
A los 34 años, Machado continúa siendo una de las piezas centrales de San Diego y ahora tiene una oportunidad bastante peculiar: puede cerrar la campaña alcanzando simultáneamente dos números que lucen especialmente bien en cualquier currículum.
Primero están los 400 cuadrangulares, una barrera que lo colocaría todavía más cerca de algunas de las cifras históricas de los grandes bateadores. Después, esos 30 vuelacercas, que confirmarían su octava temporada alcanzando esa cantidad.
El jonrón ante Yamamoto, entonces, fue mucho más que otro batazo en la recta final. Machado puso a los Padres un paso más cerca de los playoffs, frenó a unos Dodgers que llevaban 11 triunfos consecutivos en casa y se quedó a dos cuadrangulares de los 400.
Ahora la pelota está en su terreno. Bueno... la pelota, el bate y esos dos jonrones que ya empiezan a hacer ruido en Cooperstown.