NFL: Los Osos ahora serán de Indiana; aprueban nuevo estadio en Hammond y desatan la furia de los aficionados
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La junta directiva tomó la determinación que marcará el futuro de la franquicia, con una fuerte reacción entre los seguidores, que califican esto como una ruptura con la identidad histórica
Los Chicago Bears, una de las organizaciones más emblemáticas de la NFL, dieron un paso trascendental hacia una nueva etapa de su historia luego de que su Junta Directiva aprobara por unanimidad la construcción de un nuevo estadio en Hammond, Indiana, dejando atrás la posibilidad de desarrollar el proyecto dentro de la ciudad de Chicago.
La decisión fue anunciada este 5 de junio mediante un comunicado oficial difundido por la franquicia. El plan contempla la edificación de un recinto de última generación que estará ubicado a aproximadamente 35 minutos del Soldier Field, actual casa del equipo.
George H. McCaskey y Kevin Warren, presidente y director ejecutivo de la organización, señalaron que el proyecto busca fortalecer los lazos entre el sur de Chicago y el noroeste de Indiana, además de generar oportunidades de crecimiento económico y desarrollo social para ambas comunidades.
Pese a la aprobación del proyecto, la mudanza no será inmediata. Los Bears continuarán disputando sus partidos como locales en Chicago durante la temporada 2026-27, mientras avanza la construcción del nuevo estadio, el cual está proyectado para convertirse en un complejo deportivo de nivel internacional.
Con esta determinación, Indiana pasaría a contar con dos franquicias de la NFL, sumándose a los Indianapolis Colts. El estado se uniría así al grupo de entidades que albergan múltiples equipos de la liga, como California, Nueva York, Florida, Ohio y Texas.
La noticia provocó una inmediata reacción entre los aficionados de los Bears, quienes expresaron su descontento en redes sociales. Muchos seguidores consideraron que abandonar Chicago representa una ruptura con la identidad histórica de la franquicia y criticaron duramente a la directiva por impulsar el proyecto fuera de la ciudad.
La controversia también ha generado debate en torno al futuro de otras organizaciones de la NFL. Algunos aficionados temen que franquicias con dificultades deportivas o financieras puedan considerar mudanzas similares en los próximos años, una posibilidad que podría alterar la relación entre los equipos y sus comunidades tradicionales.
Mientras tanto, los Bears se preparan para afrontar una nueva temporada con la expectativa de que este proyecto marque el inicio de una transformación histórica tanto para la organización como para la región que pretende representar en el futuro.