Yo, robot

Dinero
/ 28 marzo 2010

    Asimov es sin duda alguna el más conocido y celebrado autor de ciencia ficción en el mundo

    El tipo luce unas patillas y cabello totalmente blanco. Las patillas casi le llegan a su mentón, ligeramente partido. Vuelvo a describirlo: el tipo, en el ocaso de su vida, luce más patillas que cara. Si Julio Cortázar era más barba que cara, Isaac Asimov (1920-1992) era sólo patillas, bien afiladas, de largos cabellos peinados hacia la eternidad y poca cara. En este año 2010 se cumplen 90 años de su natalicio.

    Soy poco aficionado a la llamada literatura de ciencia ficción y tal vez al único autor de ciencia ficción que he leído en mi vida es al ruso avecindado y nacionalizado norteamericano que fue Asimov. Aunque Ray Bradbury y H.G. Wells son autores que tienen novelas y cuentos con dicho tema, sin duda alguna el más conocido y celebrado autor de ciencia ficción en el mundo, el padre del movimiento, es Isaac Asimov.

    A los 21 años publicó su relato que forma parte ya de la historia, "Anochecer".

    Por estos años publicó sus "historias de robots", donde introdujo las tres famosas leyes de la robótica que con mayor o menor éxito, han sido explotadas en el cine de Hollywood desde su creación y hasta nuestros días.

    Hijo de padres emigrantes de la que en ese entonces era la URSS, su familia se afincó en Nueva York, donde su progenitor montó una pequeña tienda con el fin de subsistir. Aquí y no en otro lugar, el niño Asimov probó las golosinas "literarias" de las llamadas revistas pulp. Aquí empezó el germen de la ciencia ficción que luego éste emplearía a fondo, hasta elevarlo a género literario mayor.

    Pero, Asimov no es cualquier mercachifle en semejante género, no; completó estudios superiores en la Universidad de Columbia, con especialidad en Bioquímica. Posteriormente obtendría el doctorado por la Universidad de Boston. Por lustros se dedicó a la docencia, aunque su pluma prolífica le llevó a publicar más de quinientos títulos. Y es que Asimov empezó a redactar sus historias a la edad de once años y a los 18 trató de vender y publicar su primera historia-cuento. Aunque fue rechazado en su primer intento, volvería al ruedo cuatro meses después, publicaría dicho texto y no dejaría de publicar mucho más hasta el día de su muerte.

    Por donde se le vea y atisbe, Asimov es un futurista, un habitante precisamente de sus historias de ciencia ficción, que aún se leen con pasión y devoción. De prosa accesible para el no lego, prosa accesible para el común de los lectores y mortales, su nombre es sinónimo de todo aquello que tiene que ver con civilizaciones planetarias, robótica y robots, y sociedades post-humanas, donde la organización, éxito y estructura de éstas, tienen que ver con la psicohistoria; es decir, aquello que tiene que ver con las grandes masas humanas donde se puede predecir o adivinar su incierto futuro a través de datos como la economía, la política, la situación militar. es decir, justo lo que ahora analizamos para insertarnos en un mapa de riesgos.

    Damas y caballeros, entre los libros más emblemáticos de Isaac Asimov se cuentan Introducción a la ciencia y la trilogía de Fundación, Fundación e imperio y Segunda Fundación, verdaderas biblias para el lector de ciencia ficción, urgido de mundos nuevos, mundos nuevos mejores que este patético y cruel que habitamos.

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