¿Dónde está la Escalera Santa?... los 28 peldaños que subió Jesús para llegar a Pilatos
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La Escalera Santa, vinculada a la pasión de Cristo, es uno de los relicarios más visitados en Roma. Su historia mezcla tradición, fe y simbolismo que trasciende siglos
En el corazón de Roma, frente a la Basílica de San Juan de Letrán, se encuentra uno de los sitios más significativos para la tradición cristiana: la Escalera Santa. Este conjunto de 28 peldaños de mármol blanco es considerado, según la fe católica, como el mismo que subió Jesús de Nazaret durante su juicio ante Poncio Pilatos, momentos antes de ser condenado.
La estructura forma parte del Santuario Pontificio conocido como Scala Sancta y ha sido preservada durante siglos bajo estrictas medidas de cuidado. Para proteger los escalones originales, estos se encuentran cubiertos con madera, aunque en algunos puntos se han habilitado pequeñas ventanas que permiten observar el mármol original, marcado por el paso del tiempo y la devoción.
De acuerdo con la tradición, la escalera fue trasladada desde Jerusalén a Roma en el siglo IV por Santa Elena, madre del emperador Constantino. Desde entonces, el sitio ha sido un punto clave de peregrinación, especialmente durante la Semana Santa, cuando miles de fieles acuden a recorrer sus peldaños.
LOS 28 PELDAÑOS Y SU SIGNIFICADO
Los 28 escalones no solo representan un elemento arquitectónico, sino también un símbolo de fe profunda. Según la tradición cristiana, Jesús subió estos peldaños en varias ocasiones durante su interrogatorio, lo que ha llevado a que sean considerados una reliquia de gran valor espiritual.
Una de las prácticas más conocidas es subir la escalera de rodillas, en señal de penitencia y respeto. Esta costumbre, que se mantiene hasta la actualidad, busca recrear el sufrimiento de Cristo en su camino hacia la crucifixión. La subida se realiza en silencio, generando una atmósfera de recogimiento y reflexión.
“Subir la Escalera Santa no es solo un acto físico, es una experiencia espiritual”, señalan testimonios de peregrinos que han visitado el lugar.
ENTRE HISTORIA, FE Y DEVOCIÓN
Más allá de su origen histórico, la Escalera Santa se mantiene como un punto de encuentro entre la historia y la fe. Aunque no existe evidencia científica concluyente que confirme su autenticidad, su valor simbólico ha trascendido generaciones, consolidándose como un referente de la tradición cristiana.
El santuario ha sido visitado por diversos papas a lo largo de la historia, quienes han reforzado su importancia dentro del calendario religioso. Durante fechas especiales, como el Viernes Santo, el flujo de visitantes aumenta considerablemente, reflejando la vigencia de esta práctica.
Un dato curioso es que junto a la Escalera Santa existen otras escaleras laterales que sí pueden utilizarse de forma convencional. Esto permite que tanto fieles como turistas puedan recorrer el lugar, ya sea desde una perspectiva espiritual o histórica, sin alterar la tradición principal.
DATOS CURIOSOS
· Se cree que algunos peldaños tienen marcas que simbolizan la sangre de Cristo
· La escalera central solo puede subirse de rodillas como acto de penitencia
· Fue trasladada a Roma en el siglo IV por Santa Elena
· Está ubicada frente a una de las basílicas más antiguas del cristianismo
· Durante Semana Santa recibe miles de peregrinos de todo el mundo