BMW Serie 2 Active Tourer, a contracorriente con su segunda generación

Motor
/ 9 octubre 2021

Recibe una transformación total, con proporciones mejor logradas, superficies más limpias y un cofre más bajo

CDMX.- Pese al éxito de los SUV, el BMW Serie 2 Active Tourer nada a contracorriente y apuesta por una segunda generación fiel a su origen: la silueta clásica de un monovolumen, que promete gran aprovechamiento del espacio interior, sin renunciar a la calidad premium, el alto nivel de tecnología y la atención al manejo propios de BMW.

La nueva generación crece sólo 44 milímetros (mm) a lo largo —para un total de 4 mil 386 mm— y mantiene su distancia entre ejes de 2 mil 670 mm. El diseño, sin embargo, recibe una transformación total, con proporciones mejor logradas gracias a un parabrisas más inclinado, superficies más limpias y un cofre más bajo. Eso sí, sigue la tendencia de BMW al adoptar una parrilla de gran tamaño y faros de LED con una firma delgada.

Como es habitual en la marca, el Serie 2 Active Tourer 2022 varía su apariencia según la versión seleccionada. Hay juegos de rines de hasta 19” y paquetes Luxury Line o M Sport, que apuestan por un look más elegante o deportivo, según sea el caso, con cambios importantes en la decoración de los parachoques.

La razón de existir de este modelo es el gran aprovechamiento del espacio interior. Frente a los SUV equivalentes en tamaño dentro del portafolio de BMW, el BMW Serie 2 Active Tourer presume mayor lugar para cabeza y una banca trasera que se puede desplazar 13 centímetros para optimizar el lugar para piernas o el espacio de carga, según las necesidades. La cajuela tiene un volumen de 470 litros, que se puede extender a mil 455 litros si se abaten los asientos.

En lo demás, esta segunda generación toma lo mejor de los lanzamientos más recientes de BMW y lo adapta al segmento compacto. El aspecto minimalista del tablero y la consola central flotante —que se despide de la palanca de cambios— están inspirados en el SUV eléctrico más avanzado de BMW, el iX, de donde también proviene el BMW Curved Display incluido de serie.

Con esta renovación también llega una dosis extra de equipamiento de serie. Todas las versiones incluyen infotenimiento con pantalla de 10.7”, cuadro de instrumentos digital de 10.25”, la última interfaz iDrive de BMW con asistente personal inteligente, climatizador automático de dos zonas, navegación, asistente de estacionamiento y alerta de colisión frontal con freno autónomo de emergencia.

En el campo de lo opcional, el Serie 2 Active Tourer se puede vestir con techo panorámico, iluminación ambiental, sonido Harman Kardon, control de velocidad crucero adaptativo con función stop & go y seguimiento de carriles, head-up display, navegación activa, cámara de visión de 360º y servicios remotos adicionales.

La marca habla de una conducción confortable y dinámica, que se puede adaptar al gusto de cada cliente a través de equipamiento opcional. Puede llevar amortiguación regulada en altura para el eje delantero o Suspensión M adaptativa rebajada 15 mm, así como una dirección de tacto más deportivo.

Al momento de su lanzamiento estará disponible con tres opciones mecánicas, dos a gasolina y una a diésel. La más accesible corresponde al BMW 218i Active Tourer y emplea un motor turbo de 1.5 litros y tres cilindros, capaz de generar 136 hp y 169 lb-pie. Le sigue la versión 220i con el mismo motor, pero asistido por un sistema microhíbrido de 48V, que genera un total de 170 hp y 206 lb-pie. Continúa la versión 223i con motor turbo de 2.0 litros y sistema microhíbrido de 48, para un total de 204 hp y 236 lb-pie. La variante diésel, denominada 218d, genera 150 hp y 265 lb-pie. Todas las versiones emplean una transmisión automática de doble embrague de siete cambios.

Meses después de su entrada al mercado, el BMW Serie 2 Active Tourer recibirá nuevas variantes híbridas enchufables. La marca aún no ha entrado en detalles sobre especificaciones, pero sí menciona que habrá dos versiones.