Científicos del CONACYT podrían alcanzar hasta 82 años de cárcel

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/ 26 septiembre 2021

La pena máxima para los funcionarios es de 60 años por delincuencia organizada y 22 años por lavado de dinero

La Fiscalía General de la República (FGR) aseguró, para el diario Reforma, que nueve exfuncionarios lideran una organización criminal dentro del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), así como el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT); agregando que los imputados podrían pasar hasta 82 años en prisión por los delitos de delincuencia organizada, lavado de dinero y peculado.

Según el medio de comunicación, los señalados son: Enrique Cabrero Mendoza, ex Director general de CONACYT; Julia Tagüeña Parga, ex Coordinadora del FCCyT; David García Junco Machado, Director adjunto de Administración y Finanzas, así como, Víctor Gerardo Carreón Rodríguez, ex Oficial Mayor del consejo científico.

La pena máxima para los cuatro funcionarios es de 60 años de prisión por delitos de delincuencia organizada y 22 años más por lavado de dinero; la FGR explicó que es por este motivo que se pidió la detención de los investigadores y académicos, sin embargo ya ha sido rechazada en dos ocasiones.

El Reforma dio a conocer que la FGR acudió el 22 de enero y 27 de abril de este año ante un juez de control en el Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Sur, con el fin de obtener la información bancaria del FCCyT, misma que fue autorizada. “En la segunda audiencia, le autorizaron el acceso a los cheques emitidos desde instrumentos financieros contratados por el FCCyT en BBVA Bancomer” afirma la investigación.

Mientras que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le había entregado a la FGR declaraciones fiscales de 2013 a 2019 del Foro, los pasados 2 y 15 de diciembre de 2020.

Tagüeña Parga y Gabriela Dutrénit Bielous, ex Coordinadora de FCCyT de 2012 a 2014, mencionaron para una entrevista con La Jornada que “Nos llena de temor y preocupación, sobre todo porque ni siquiera han querido entregarnos la carpeta de investigación para que podamos conocer con exactitud de qué se nos acusa y defendernos”, calificando el proceso acusatorio como “desmesurado y hasta fantasioso”.

(Esta nota se realizó con información de Reforma, La Jornada y Sin Embargo)