El capitán francés: historias de terror y leyendas de Saltillo

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¿Qué espera un capitán francés en la calle de General Cepeda y escondido en un huerto famoso?

Por General Cepeda, rumbo al Ojo de Agua, el capitán francés vuelve a una casa de las antiguas huertas de Altamira. Lo describen alto, con uniforme de gala, botones dorados y una espada que recoge la luz de la luna. Hay quienes lo sitúan en las terrazas. Otras veces aparece dentro, junto a la chimenea.

La leyenda le atribuye un dinero escondido y una mujer a la que prometió regresar. Habría muerto lejos de Saltillo, durante la retirada de las tropas francesas. Su nombre quedó fuera del relato. La casa conservó sus rondines y el nogal donde se desvanece.

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Encontrarlo en la sala obliga a detenerse. La habitación tiene sus muebles en su sitio. Se reconoce la chimenea, la ventana, la silla donde alguien dejó una prenda durante la tarde. Entre esas cosas está el militar. Una mano cerca de la espada, la ropa abotonada hasta arriba. Lleva demasiado tiempo vestido para una visita que nadie esperaba.

La lámpara permite distinguir primero los botones. Después alcanza el cuello del uniforme y una parte de la cara. El resto de la luz se derrama sobre el muro. Desde la puerta cabe preguntarse por dónde entró. Las ventanas quedaron cerradas. Alguien pasó el cerrojo antes de acostarse y todavía recuerda haber tirado de él para comprobarlo. Ahora tendría que cruzar la sala para revisar otra vez. El capitán ocupa un lugar conocido, a unos pasos de la chimenea. Allí se barre, allí se recoge la ceniza. A la mañana siguiente habrá que volver con las manos ocupadas y agacharse en ese mismo sitio.

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La tradición lo deja desaparecer en el huerto. Los árboles pueden esconder a un hombre durante unos segundos; dentro de la sala se distingue hasta el espacio entre sus botas y los muebles.

Queda la puerta abierta. La mano que sostiene la lámpara comienza a cansarse. Para alcanzar el picaporte hace falta dar un paso hacia él.

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Carlos Eduardo Martínez Mirón (1992), editor y escritor con experiencia en diversos medios informativos, colaborando en las secciones de negocios, tecnología, internacional, entre otros. Ha trabajado como corrector y coeditor en proyectos editoriales tanto científicos como culturales, además de publicar obra propia y colaborar como ghost writter en títulos a nivel nacional.

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