Así cayó Maduro: la operación secreta que Trump observó desde Mar-a-Lago

Internacional
/ 4 enero 2026

Trump informó en rueda de prensa detalles de la operación que derivó en la captura del líder venezolano

El presidente Trump ofreció detalles de la planificación del operativo, incluida la construcción de una réplica de la casa de seguridad de Maduro, donde las fuerzas de operaciones especiales practicaron para el asalto.

El presidente Donald Trump dijo que él y miembros clave de su gobierno vieron en tiempo real desde Mar-a-Lago, su club de Florida, la incursión de la Fuerza Delta que capturó el sábado a Nicolás Maduro, el presidente venezolano.

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En una conferencia de prensa con funcionarios clave del gobierno y durante una larga entrevista telefónica el sábado por la mañana en el programa Fox & Friends, Trump ofreció detalles de la planificación de la operación, la cual duró meses, incluida la construcción de una réplica de la casa de seguridad de Maduro, donde las fuerzas de operaciones especiales pudieron practicar el asalto.

La incursión realizada antes del amanecer por comandos de élite de la Fuerza Delta del ejército fue la operación militar estadounidense más arriesgada de este tipo desde que miembros del Equipo SEAL 6 de la Marina mataron a Osama bin Laden en una casa de seguridad de Pakistán en 2011.

Trump dijo que los militares ensayaron repetidamente la operación y fueron capaces de ejecutarla sin fallos; rompieron las puertas de acero que protegían a Maduro en “cuestión de segundos”.

“Lo vi literalmente como si estuviera viendo un programa de televisión”, dijo el presidente en Fox News, y añadió que “fue algo asombroso”.

Más tarde el sábado, en Mar-a-Lago, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, ofreció un relato detallado de la operación militar, la cual comenzó con meses de recopilación de información de inteligencia. La CIA tenía un equipo sobre el terreno desde agosto para recopilar información sobre Maduro, dijeron personas informadas sobre la operación.

Caine dijo que la recopilación de inteligencia proporcionó información detallada sobre Maduro y que meses de trabajo ayudaron a Estados Unidos a “encontrar a Maduro y comprender cómo se movía, dónde vivía, a dónde viajaba, qué comía, qué vestía, qué mascotas tenía”.

La CIA también recopiló información de una flota de drones furtivos y de una fuente humana que podía acercarse a Maduro y vigilar sus movimientos, según personas informadas sobre el asunto.

El momento de la operación, añadió Caine, se basó en encontrar el día adecuado para minimizar el daño a los civiles de Caracas y a los miembros del servicio que llevaron a cabo la operación, y en la capacidad de los militares para “maximizar el elemento sorpresa”.

En los días previos a la incursión, Estados Unidos envió un número creciente de aviones de Operaciones Especiales, aviones especializados en guerra electrónica, drones armados Reaper, helicópteros de búsqueda y rescate y aviones de combate, refuerzos de última hora que, según dijeron los analistas militares, indicaban que la única cuestión era cuándo se produciría la acción militar, no si se produciría.

La incursión se llevó a cabo más de una semana después de que la CIA realizara un ataque con drones contra una instalación portuaria en Venezuela. También se produjo en medio de una campaña cuestionada legalmente que ha destruido 35 embarcaciones y matado al menos a 115 personas en las aguas que rodean Latinoamérica, en un esfuerzo por aumentar la presión sobre Maduro.

La operación comenzó con unos 150 aviones militares, entre drones, cazas y bombarderos, que despegaron de 20 bases militares y buques de la Marina diferentes.

Desde finales de agosto, el Pentágono ha reunido una flota de una decena de buques en el mar Caribe. La llegada en noviembre del portaaviones Gerald R. Ford y de tres destructores de la Marina que disparan misiles añadió unos 5500 militares a una fuerza de 10.000 soldados que ya estaba en la región, aproximadamente la mitad en tierra, en Puerto Rico, y la otra mitad en el mar. Con más de 15.000 efectivos militares, la concentración estadounidense es la mayor en la región desde la crisis de los misiles de Cuba en 1962.

Caine dijo que los aviones entraron en Venezuela para destruir las defensas aéreas del país y permitir la entrada de helicópteros que transportaban fuerzas de operaciones especiales estadounidenses.

A medida que las fuerzas militares avanzaban hacia Maduro, Estados Unidos cortó la electricidad en algunas partes de Caracas. Trump dijo que se apagaron las luces “debido a cierta pericia que tenemos”. No dio más detalles, pero personas informadas de la incursión dijeron que una operación cibernética cortó temporalmente la electricidad.

Caine dijo que, a medida que la aviación avanzaba sobre Caracas, los militares determinaron que habían mantenido la llamada sorpresa táctica.

Aunque las defensas aéreas fueron suprimidas, los helicópteros fueron atacados cuando se aproximaban al complejo de Maduro hacia las 2:01 a. m., hora local. Caine dijo que los helicópteros respondieron con una “fuerza abrumadora”.

Los operadores de la Fuerza Delta asignados para capturar a Maduro fueron conducidos a su objetivo por una unidad de élite de aviación de Operaciones Especiales del Ejército, el 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, que vuela helicópteros MH-60 y MH-47 modificados, similares a las aeronaves vistas en las imágenes que aparecieron en las redes sociales desde Caracas.

El 160.º Regimiento, apodado los Acechadores Nocturnos, se especializa en misiones de alto riesgo, de bajo nivel y nocturnas, como inserciones, extracciones e incursiones. La unidad ha llevado a cabo lo que el Pentágono denominó misiones de entrenamiento cerca de la costa de Venezuela en los últimos meses.

Uno de los helicópteros fue alcanzado. En declaraciones a Fox News, Trump dijo que creía que algunos de los militares del helicóptero habían resultado heridos. Pero subrayó que en la operación no murió ningún soldado estadounidense. Dos funcionarios estadounidenses dijeron que alrededor de media decena de soldados resultaron heridos en la operación.

Trump dijo que una vez que las fuerzas de operaciones especiales atravesaron el complejo y llegaron a la habitación de Maduro, este y su esposa intentaron escapar a una habitación reforzada con acero, pero fueron detenidos por las fuerzas estadounidenses.

“Intentaba llegar a un lugar seguro”, dijo Trump, y añadió: “Era una puerta muy gruesa, muy pesada. Pero no pudo llegar a esa puerta. Llegó a la puerta, pero fue incapaz de cerrarla”.

Tras la captura de Maduro —personal del FBI acompañó a los soldados para efectuar la detención—, los helicópteros regresaron al complejo. Maduro fue embarcado en un helicóptero, y a las 4:29 a. m., hora de Caracas, él y su esposa fueron trasladados al USS Iwo Jima, un buque de guerra estadounidense en el Caribe.

Trump dijo que Estados Unidos estaba preparado para llevar a cabo una segunda oleada de ataques contra Venezuela, pero que no creía que fuera necesario. Advirtió a otros dirigentes venezolanos de que estaría dispuesto a perseguirlos.

La incursión, denominada Operación Resolución Absoluta, culminó meses de amenazas, advertencias y acusaciones de contrabando por parte de Trump y su gabinete, todas ellas enfocadas en Maduro, a quien el Departamento de Estado ha calificado de jefe de un Estado “narcoterrorista”. Pero la operación de captura también fue producto de meses de reuniones y preparación militar, afirmó Caine.

Otros funcionarios dijeron que en las reuniones participaron Trump; el secretario de Estado, Marco Rubio, quien también es asesor de seguridad nacional; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; John Ratcliffe, director de la CIA, y Stephen Miller, uno de los principales asesores de Trump. Caine proporcionó asesoramiento militar a Trump y observó la operación junto al presidente, Rubio, Hegseth y otros.

Trump dijo el sábado que había vetado un acuerdo con Maduro para evitar la incursión, después de que este ofreciera a Estados Unidos acceso al petróleo venezolano.

Trump había autorizado al ejército estadounidense a llevar a cabo la operación hace varios días, pero dejó el momento preciso en manos de funcionarios del Pentágono y los planificadores de operaciones especiales para asegurarse de que la fuerza atacante estaba preparada y de que las condiciones sobre el terreno eran óptimas.

El mal tiempo, impropio de la estación, retrasó la operación varios días. A principios de esta semana, sin embargo, el tiempo se había despejado, y los mandos militares contemplaron una “ventana temporal” de oportunidades de ataque en los días siguientes. Trump dio la orden definitiva a las 10:46 p. m. del viernes.

The New York Times es un periódico publicado en la ciudad de Nueva York y cuyo editor es Arthur Gregg Sulzberger, que se distribuye en los Estados Unidos y muchos otros países. Desde su primer Premio Pulitzer, en 1851, hasta 2018, el periódico lo ha ganado 125 veces.​

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