Así celebraron en España los ‘Castell’, las impresionantes torres humanas
Desde su nacimiento, esta tradición se ha fortalecido, llegando a ser considerada en la actualidad blasón cultural de la comunidad valenciana
El pasado domingo 4 de octubre, se llevó a cabo el 30º Concurs de Castells o Concurso de Torres Humanas en Tarragona, España.
Distintas personas, pertenecientes a diferentes equipos compitieron para formar la torre más alta e imponerse entre el resto de los competidores. Esta tradición tiene su origen en Cataluña y en la Comunidad Valenciana, surgiendo en el siglo XVIII, fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2010.
Para fortificar la torre, los participantes se dividen para sostenerse desde diferentes ángulos, desde la pinya, el tronc, el pom de dalt, el folre y les manilles, que conforman la base de la torre, en la punta se posiciona el enxaneta, que por cuestiones de flexibilidad y agilidad, suele ser un niño.
Influenciados por la frase “fuerza, equilibrio, valor y cordura” (”força, equilibri, valor i seny”), esta expresión cultural carga con ciertos accidentes mortales en su historia, entre ellos, el de una niña de 12 años, que perdió la vida al caer de un castell de nueve pisos en julio de 2006.
Aunque se presentó el derrumbe de una de las torres, no se reportaron fallecidos. Entre los presentes hubo expectación y sorpresa, mientras presenciaban a los otros equipos en la realización de sus respectivas torres.
Usuarios en redes sociales han mostrado su escepticismo y confusión ante los peligros que implica para los menores, escalar hasta la cima de la torre, mientras que los defensores apoyan que es extremadamente raro que se registren muertes, además de afirmar que lo más común son las fracturas leves.