Día del niño, la infancia es olvidada en los conflictos bélicos
Actualmente, Sudán está soportando la mayor crisis humanitaria para la infancia de todo el mundo provocada por las consecuencias de la guerra; esta situación la viven lamentablemente también los niños de Gaza, Líbano, Ucrania
”Con apenas un año, Goyum necesita tratamiento para hacer frente a la desnutrición aguda en Sudán”. En este país africano, los niños y niñas se enfrentan cada día a la violencia por un conflicto que no cesa, a constantes desplazamientos dejando toda su vida atrás, a unos niveles de desnutrición catastróficos y al surgimiento de enfermedades, como el cólera, que incluso podrían ser mortales para los más pequeños.
“Desde UNICEF proporcionamos alimento terapéutico listo para usar, la solución más eficaz para la recuperación de los niños y niñas” informa en un comunicado la organización humanitaria.
Esta es la emergencia que están viviendo los niños y niñas después de tres años de guerra en Sudán: “30.4 millones de personas con necesidad de asistencia humanitaria urgente, de los cuales la mitad son niños y niñas; 9.8 millones de desplazamientos dentro del país; y 24.6 millones afectadas también por la inseguridad alimentaria”.
Dadas estas -alarmantes- cifras, remarca UNICEF en su escrito : “El apoyo de nuestros socios y donantes es fundamental para que sigamos dando respuesta a esta crisis. Sin embargo, las necesidades y los desafíos son tan grandes que estamos trabajando sin descanso para llegar a estos niños y niñas, en ocasiones, invisibles”.
Cinco formas en las que se ayuda a los niños y niñas de Sudán en esta grave crisis humanitaria:
TRATAMIENTO A LOS NIÑOS CON DESNUTRICIÓN
En un contexto como el de Sudán, donde el conflicto continuo se mezcla con una inseguridad alimentaria sin precedentes, las tasas de desnutrición se han disparado. Sudán continúa entre los países con mayor permanencia de la desnutrición aguda a nivel mundial y la situación se deterioró drásticamente.
Desde UNICEF “nos ocupamos de la detección de los casos de desnutrición y proporcionamos el tratamiento necesario. El año pasado distribuimos un total de 513,695 cajas de alimento terapéutico listo para usar, una solución muy eficaz para tratar a los niños y niñas con desnutrición aguda grave”.
LÍBANO, “ENTREGAMOS SUMINISTROS QUE SALVAN VIDAS”
A medida que aumentan las necesidades, reforzamos nuestra respuesta de emergencia. Los equipos de UNICEF están ayudando a distribuir suministros esenciales en los refugios, material médico a los centros de salud públicos, y nuestras unidades móviles están proporcionando atención urgente a familias desplazadas.
Hace apenas unos días entregamos 32.5 toneladas de suministros médicos para apoyar a los hospitales y los servicios de salud en primera línea, conmovidos por el creciente número de víctimas, incluidos niños y niñas.
Estos suministros son clave para mantener los servicios que salvan vidas, incluyendo la atención psicológica para hacer frente al trauma que está ocasionando tanta violencia, los servicios maternos y neonatales, y el tratamiento de enfermedades agudas e infecciosas.
“Los hospitales están abrumados y, sin apoyo urgente, la capacidad de proporcionar atención a los niños y niñas estará en serio riesgo. Estos suministros son fundamentales para garantizar que cada niño herido tenga la oportunidad de recibir la atención que necesita”, afirmó Ted Chaiban, Subdirector de UNICEF para Emergencias y Operaciones de Suministro.
En total, UNICEF ha entregado 800 toneladas de artículos de emergencia en todo Líbano desde el 2 de marzo, alcanzando aproximadamente a 150 mil personas. Esto se ha distribuido a las personas desplazadas internamente en aproximadamente 250 refugios, así como a aquellas en áreas de difícil acceso y a otras que se mueven por todo el país.
El agua transforma la vida de los niños y niñas, sin embargo, en Sudán muchas comunidades sufren estrés por la escasez de este servicio vital. Esto unido a su alta vulnerabilidad a las crisis climáticas, deja a los niños en una situación de riesgo extremo en la que las niñas, mujeres y personas con discapacidad son las principales afectadas.
En 2025, UNICEF ha llegado a un total de 14.7 millones de personas, el 52% niñas y mujeres, con acceso a agua potable. A su vez, alcanzamos a más de 602 mil personas con saneamiento adecuado, de las cuales más de la mitad eran niñas y mujeres.
También, añaden, importantes son las actividades que desarrollamos en las comunidades para promocionar la higiene entre sus miembros.
EN LA PRIMERA LÍNEA DE LA ATENCIÓN SANITARIA
Los brotes de enfermedades graves son frecuentes en Sudán por el desplazamiento masivo de personas que huyen del conflicto, los ataques a infraestructuras críticas, como los sistemas de agua y saneamiento, y la continua fragilidad del sistema de salud debido a los ataques directos a centros sanitarios, la pérdida de personal sanitario y la interrupción de las cadenas de suministro de productos sanitarios.
UNICEF sigue siendo el principal proveedor de servicios de atención primaria de salud a nivel nacional. El pasado año, apoyó a 1,400 centros de salud lo que permitió que más de 4.5 millones de personas accedieran a estos servicios. A esto se suma la lucha contra el cólera y el despliegue de equipos móviles que tratan enfermedades infantiles comunes como infecciones respiratorias y diarreas.
FACILITAR EL APRENDIZAJE
Desde UNICEF, solo en un año, dieron acceso a educación formal y no formal a 3.2 millones de niños y adolescentes. En la actualidad, ocho millones de los 17 millones de niños y niñas en edad escolar de Sudán siguen sin escolarizar.
TRAUMAS DE LA GUERRA
Los desplazamientos que han afectado a familias enteras, que en ocasiones tienen que moverse de forma recurrente, suelen ir acompañados de exposición a eventos traumáticos. La infancia está viviendo situaciones que un niño jamás debería experimentar.
UNICEF amplia los servicios especializados de protección infantil, incluyendo salud mental y apoyo psicosocial, llegando a 3,3 millones de niños, niñas y cuidadores. Una exposición prolongada a la violencia, a la crudeza de la guerra, y la inestabilidad tiene efectos duraderos en el desarrollo cognitivo y emocional a largo plazo de la infancia.
Desgraciadamente esto ocurre también en otros países fuera del continente africano. Los últimos conflictos bélicos están arrastrando a su población y en especial a los más vulnerables, los niños, a vivir situaciones de desgracia y hambre que se alargan durante años. Ucrania, Gaza, o Líbano, son un ejemplo.
En este último país, el pequeño Ahmad, de 10 meses, (una de las fotos) ha podido ser tratado en un hospital de Rafic Hariri de Beirut, de las heridas que sufrió tras salvarse de un ataque aéreo israelí que impactó muy cerca de su casa, otro testimonio de UNICEF que concluye con otro dato “solo a principios de marzo, UNICEF entregó 800 toneladas de artículos de emergencia en todo Líbano para unas 150 mil personas”.
Por Amalia González Manjavacas EFE-Reportajes