La Guardia Costera de EU dice que detuvo barcos que transportaban combustible a Cuba
La Guardia Costera de EU interceptó dos embarcaciones con combustible destinado a Cuba, mientras Trump intensifica el bloqueo para presionar al régimen cubano
La autoridad costera interceptó dos embarcaciones que, según dijo, transportaban combustible ilegal a la isla, mientras Estados Unidos impone un bloqueo de combustible dirigido al Gobierno comunista cubano.
La Guardia Costera de Estados Unidos dijo el viernes que había interceptado un barco de carga que transportaba combustible de manera ilegal a Cuba, como parte del bloqueo de combustible del Gobierno de Donald Trump, dirigido a forzar una transformación política y económica en la isla de Gobierno comunista.
El portacontenedores, de unos 91 metros de largo, llamado “Grace”, fue detenido el 5 de septiembre en el mar Caribe, entre Cuba y México, luego de que se sospechara que usaba tácticas de “flota oscura” para evitar ser detectado, dijo la Guardia Costera en un comunicado.
Aunque la Guardia Costera no proporcionó detalles sobre esas tácticas, los barcos pueden ocultar su destino a través de diversos medios, incluido apagar sus transpondedores de ubicación y navegar a oscuras.
La Guardia Costera dijo que había incautado otra embarcación más pequeña, el “Jaira Provider”, a principios de este verano, que también transportaba combustible con destino a Cuba.
Las medidas muestran que el Gobierno de Trump emplea a las fuerzas militares —y no solo amenazas de aranceles— para hacer cumplir un bloqueo de combustible a Cuba. La política ha ayudado a paralizar la economía y al Gobierno cubanos, y ha provocado un sufrimiento generalizado entre la población que aún reside en el país, estimada entre 8 y 10 millones.
Los funcionarios de la Guardia Costera se negaron a decir cómo determinó la agencia que el combustible estaba destinado a llegar a Cuba; solo señalaron que se basaba en información de inteligencia.
No estaba claro cuánto combustible transportaba el “Grace”, pero la Guardia Costera dijo que el “Jaira Provider” transportaba unos 794 mil 936 litros. Aunque la cantidad de combustible que transportaban ambos barcos era relativamente modesta, las incautaciones subrayan la estrategia del Gobierno de Trump de vigilar el flujo de combustible hacia Cuba.
La Guardia Costera no quiso decir de dónde provenía el combustible de las dos embarcaciones interceptadas, pero dijo que el último puerto de escala de ambos barcos había sido Colón, Panamá.
“Alta mar no es un santuario para la anarquía”, dijo el almirante Kevin Lunday, comandante de la Guardia Costera, en un comunicado. “Los actores de flotas oscuras que emplean tácticas engañosas para participar en actividades ilícitas no evadirán la justicia”.
Cuba produce algo de combustible a nivel nacional, pero está muy por debajo de lo que necesita para abastecer su red eléctrica y ha dependido de envíos extranjeros para mantener el país en funcionamiento.
El presidente Trump cortó el combustible de Venezuela, el principal proveedor de Cuba, luego de que Estados Unidos capturara al presidente venezolano Nicolás Maduro en enero. Luego, Trump aumentó la presión al amenazar con imponer aranceles a otros países que proporcionan combustible a Cuba, con lo que esencialmente puso fin a todas las entregas de combustible extranjero al Estado cubano.
La falta de combustible ha provocado varios apagones a nivel nacional en Cuba y ha sumido al país en una crisis más profunda, lo que ha dificultado cada vez más el funcionamiento de los hospitales y ha desencadenado escasez de alimentos y agua.
El Gobierno de Trump ha culpado a la corrupción y la incompetencia del Gobierno cubano por la crisis del país. “Si Cuba es un desastre humanitario, es porque su régimen es un desastre”, dijo a los periodistas el secretario de Estado Marco Rubio en septiembre.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció el bloqueo de combustible como “un acto de guerra” en un discurso la semana pasada en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas y dijo que la campaña de presión del Gobierno de Trump se había vuelto “más cruel y más peligrosa”.
Estados Unidos y Cuba han mantenido conversaciones privadas para resolver el estancamiento, pero no han logrado ningún progreso perceptible y no se sabe si ha habido alguna discusión reciente.
Cuba adoptó recientemente un plan de reestructuración económica que abriría la puerta a más empresas privadas y flexibilizaría el control del Estado sobre la economía.
Aunque el Gobierno de Trump ha buscado cortar el combustible al Gobierno de Cuba, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha emitido licencias individuales que permiten las exportaciones de combustible desde Estados Unidos a empresas privadas en Cuba. c. 2026 The New York Times Company.
Por David G. Adams.