China tiene una clara ventaja competitiva. La electricidad ya representa más o menos el 30 % de su consumo total de energía, mientras que la UE todavía depende de los combustibles fósiles importados y de las tecnologías limpias extranjeras
Los biocombustibles existentes, como el etanol derivado del maíz, funcionan principalmente como aditivos de la gasolina; mientras que el kelp, en cambio, puede cultivarse en el océano con recursos mínimos
Cuando el GLP, el queroseno o la electricidad se vuelven demasiado caros o poco confiables, muchas familias recurren a la leña y al carbón porque son más fáciles de conseguir