Más gente se une a la Iglesia católica en Estados Unidos
En decenas de arquidiócesis a lo largo del país los obispos observan una intensa oleada de nuevos adeptos y el papa León XIV parece no tener nada que ver con ello
Por: Elizabeth Dias
La gente se está uniendo a la Iglesia católica en cifras sorprendentes.
Esta Semana Santa, la arquidiócesis de Detroit recibirá a 1428 nuevos católicos en la Iglesia, su cifra más alta en 21 años. La arquidiócesis de Galveston-Houston tendrá su mayor número en 15 años. En la diócesis de Des Moines, la cifra es un 51 por ciento más alta que el año pasado, pasando de 265 personas a 400.
En el primer año tras la elección del papa León XIV, el primer pontífice de Estados Unidos, muchas iglesias católicas del país dan la bienvenida al mayor número de nuevos católicos de los últimos años. Los recién llegados serán recibidos oficialmente en la Iglesia durante la misa de la Vigilia Pascual, la noche anterior al Domingo de Resurrección, el 5 de abril.
Los obispos están entusiasmados con la oleada, y desconcertados por lo que hay detrás de ella.
“Por supuesto que creemos que es el Espíritu Santo”, dijo el cardenal Robert McElroy, de Washington. “Pero estamos un poco perplejos”.
Su propia arquidiócesis tiene previsto que 1755 personas entren en la Iglesia esta Semana Santa, una cifra superior a las 1566 del año pasado, que ya había sido la más alta en al menos 15 años, según los registros de la arquidiócesis. Otros han notado tendencias similares.
“‘¿Cuál es su número? ¿Cuál es su número?’”, el cardenal McElroy relató cómo un grupo de obispos se preguntaban unos a otros entre las sesiones de una conferencia reciente.
Cada diócesis tiene su propio proceso de seguimiento de los datos de conversión, lo que dificulta una contabilidad fiable y en tiempo real. El Times recopiló datos de dos decenas de diócesis, incluidas algunas de las más grandes del país, como Los Ángeles y Phoenix, así como otras rurales y más pequeñas, como Gallup, Nuevo México, y Allentown, Pensilvania.
Cada una informó de un aumento significativo.
Los encuestados señalaron una serie de posibles razones, como el deseo de comunidad, la inestabilidad social y política, el acercamiento a los jóvenes y el cambio tecnológico.
“En nuestra época de incertidumbre, y en nuestra época de gran ansiedad, hay sed y hambre de Dios y de la estabilidad que la fe aporta a la vida de las personas”, dijo el arzobispo de San Luis, Mitchell Thomas Rozanski, donde las cifras declaradas no habían sido tan altas desde 2016.
Dos cambios significativos en la sociedad han trastocado el sentido humano de comunidad en los últimos años, empujando a la gente hacia la fe católica, dijo.
“Creo que la tecnología nos ha aislado unos de otros. Creo que la covid amplió ese aislamiento”, dijo. “Nos estamos dando cuenta de que muchos de los males de nuestra sociedad, en particular la ansiedad y la depresión, provienen de ese aislamiento”.
Él ha descubierto que el grupo de personas más solitarias que entran a la Iglesia es el de los 18 a los 35 años, una rango que varias diócesis señalaron que había experimentado un crecimiento particular.
Muchas diócesis dijeron que se había producido un descenso durante la pandemia de coronavirus, cuando se interrumpieron muchas actividades eclesiásticas presenciales. Pero en muchos casos, las cifras de este año van más allá de compensar ese descenso. En Filadelfia, el nuevo total duplica al de 2017. En Newark, 1701 personas se unirán a la Iglesia esta Semana Santa, frente a las mil de 2010.
La población cristiana en general en Estados Unidos se ha mantenido estable durante varios años tras años de descenso, según una encuesta del Centro de Investigación Pew de 2025.
El cristianismo ortodoxo también ha experimentado recientemente una sorprendente afluencia de nuevos adeptos. Se desconoce si se está produciendo la misma tendencia en todas las religiones organizadas.
En las entrevistas, las personas que se unieron a la Iglesia católica describieron sus razones como muy personales, no necesariamente relacionadas con la elección de León.
Jacqueline Chavira, de 41 años, de Grants, Nuevo México, se une a la Iglesia esta Semana Santa con sus dos hijos. Había sido bautizada de niña pero nunca se confirmó como católica, y en su lugar creció como testigo de Jehová. Se alejó de todo ello cuando era una joven adulta, dijo, pero algo cambió cuando se convirtió en madre.
“Había un vacío en mí que no podía llenar”, dijo. Entonces conoció a su prometido, que es católico, empezó a ir a misa con él y quiso tener un matrimonio católico. El papa León no tuvo nada que ver con su decisión, dijo.
“Para mí es mucho más personal, mucho más pequeño, simplemente tener a mis hijos como quiero criarlos, como quiero llevar mi casa con mi marido y vivir nuestras vidas”, dijo.
Solo el 8 por ciento de los cerca de 53 millones de católicos adultos de Estados Unidos son conversos, según un estudio del Centro de Investigación Pew del año pasado, que reveló que el matrimonio era una de las principales razones para unirse. Otras razones incluían la realización espiritual, los amigos y la familia.
Unirse a la Iglesia católica como adulto suele ir acompañado de un proceso de clases conocido como Orden de Iniciación Cristiana de Adultos. Ocasionalmente, conlleva un estudio más privado y personalizado, como fue el caso del converso de más alto perfil de Estados Unidos, el vicepresidente JD Vance, quien se unió a la Iglesia en 2019 a la edad de 35 años.
El camino y los rituales pueden diferir ligeramente, dependiendo de si uno no tiene ninguna conexión previa con la Iglesia, ya ha sido bautizado o procede de una rama diferente del cristianismo.
La noche anterior al Domingo de Pascua, en la misa anual de la Vigilia Pascual, los recién llegados reciben los sacramentos del bautismo, la confirmación y la eucaristía, y son iniciados oficialmente en la Iglesia.
En algunos casos, los nuevos medios de comunicación y las voces en línea han superado a los líderes de las iglesias locales como fuerzas formativas.
Para Jesse Araujo, de 19 años, de Pahrump, Nevada, una zona rural de la arquidiócesis de Las Vegas, la mayor influencia para acercarse a la fe fue escuchar a estrellas católicas del pódcast que encontró en YouTube, como el padre Mike Schmitz. Fue a misa solo unas pocas veces antes de unirse al proceso de la Orden de Iniciación Cristiana de Adultos.
“Mucha gente pasa el tiempo viendo TikTok; mi versión de eso es la apologética”, dijo, refiriéndose a los oradores que exponen argumentos a favor de la fe.
Sintió una obligación después de aprender sobre los sacramentos.
“Yo sigo a Jesús. Jesús dejó una iglesia, yo debería seguir a esa iglesia”, dijo. Ahora sus dos padres también están tomando las clases del Orden de Iniciación Cristiana de Adultos, dijo, algo que le hizo sentir orgullo.
En Detroit, Sharon Kalil, de 26 años, entrará en la Iglesia este año a través de la Catedral del Santísimo Sacramento.
Ella fue criada como judía y describió su ser de joven adulta como atea, pero el verano pasado empezó a visitar iglesias. “Es difícil de explicar; simplemente sentí un llamado en mi corazón”, dijo. Cuando su amiga que se había convertido recientemente la invitó a visitar la catedral, un sacerdote y un diácono la recibieron personalmente.
La primera vez que se decidió a rezar, rezó para que ella y su marido, quien no es católico, concibieran en medio de sus problemas de fertilidad. Al día siguiente se enteró de que estaba embarazada y lo sintió como una señal divina, dijo. Cuando más tarde abortó, el único lugar en el que quería estar era en la Iglesia.
“La forma en que la comunidad me envolvió en la oración, me envolvió en el amor y me apoyó en esos momentos difíciles, realmente me confirmó que estaba en el lugar correcto”, dijo.
Amen-Ra Pryor, de 23 años, estudiante de doctorado en matemáticas en la Universidad Howard de Washington, empezó su primer año de universidad durante la pandemia y luchó contra la depresión y por encontrar una comunidad. Él creció como no religioso y agnóstico, pero nuevos amigos lo introdujeron en las iglesias no confesionales.
Con el tiempo empezó a explorar “las cuestiones más profundas”, dijo, “como qué significa vivir una buena vida y hacer el bien, y qué es la fe, y si la fe es razonable”.|
Empezó a leer filosofía antigua de pensadores cristianos y a ver videos en YouTube de apologistas católicos, como el Instituto Tomista y Taylor Marshall. Cuando se mudó a Washington, empezó a asistir a misa en San Agustín, una congregación iniciada por católicos negros emancipados antes de la Guerra Civil, donde será recibido formalmente en la Iglesia en la Vigilia Pascual.
Le atraen especialmente las enseñanzas de la Iglesia sobre el sufrimiento, que dijo que le ayudan a superar pruebas difíciles, y aprecia ir a confesarse. “Poder escuchar de forma audible ‘tus pecados te son perdonados’, también es muy importante”, dijo.
La diócesis de Cleveland ya se está preparando para el próximo año.
“El próximo Rito de Elección y llamada a la Conversión Continua será a las 10 a. m. del sábado 13 de febrero de 2027 en el Auditorio Público de Cleveland”, decía un aviso en su página web. “¡Por favor, planea desde ahora asistir!”.
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