Polonia afirma haber frustrado un complot ruso para asesinar a un ciudadano estadounidense en Varsovia
Las autoridades sostienen que el individuo habría sido captado por agentes de los servicios secretos rusos
Las autoridades polacas aseguran haber desmantelado un supuesto operativo organizado por los servicios de inteligencia rusos para asesinar en Varsovia a un ciudadano estadounidense de origen ucraniano.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, calificó el caso como un hecho sin precedentes, al señalar que se trataría del primer intento atribuido a Rusia de atacar a un ciudadano estadounidense dentro del territorio de otro país miembro de la OTAN.
El sospechoso fue detenido el pasado 7 de agosto y, de acuerdo con la policía de Varsovia, permanecerá bajo custodia durante tres meses mientras avanza la investigación. Las autoridades sostienen que el individuo habría sido captado por agentes de los servicios secretos rusos.
Tusk afirmó que la víctima era considerada una persona “incómoda para el régimen de Putin”, aunque no reveló su identidad ni explicó qué actividades podrían haberla convertido en objetivo. La operación, según el ministro polaco encargado de los servicios de inteligencia, Tomasz Siemoniak, contó con la colaboración de organismos estadounidenses.
Ni el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ni el Departamento de Estado estadounidense ofrecieron información adicional que permitiera esclarecer inmediatamente las acusaciones. Moscú tampoco respondió a las solicitudes de comentarios.
Una ofensiva clandestina que preocupa a Europa
El caso se produce en un contexto de creciente preocupación entre los gobiernos occidentales por las operaciones clandestinas que atribuyen a Rusia. Desde el comienzo de la invasión de Ucrania en 2022, distintos países europeos han denunciado presuntos actos de sabotaje, incendios provocados, espionaje y planes para atacar a personas consideradas enemigas del Kremlin.
Los servicios de inteligencia occidentales sostienen que los objetivos ya no se limitan a antiguos agentes rusos. Activistas contrarios a Putin, ciudadanos que apoyan a Ucrania y militares desertores también habrían sido incluidos entre los posibles blancos.
«Debemos asumir que el régimen de Putin intentará eliminar a quienes le resulten incómodos», advirtió Tusk, quien pidió a Polonia y a sus aliados mantenerse preparados ante este tipo de operaciones.
La agencia Associated Press ha documentado cerca de 200 episodios de sabotaje, incendios y otras acciones violentas en Europa que las autoridades han relacionado con Rusia desde el inicio de la guerra. El Kremlin, sin embargo, rechaza estas acusaciones. El propio Vladimir Putin negó en junio que Moscú estuviera desarrollando una campaña de sabotaje contra Europa.
Antecedentes de asesinatos atribuidos a Moscú
El supuesto complot de Varsovia se suma a una larga lista de operaciones que gobiernos occidentales han atribuido a Rusia.
En Reino Unido, las autoridades responsabilizaron a Moscú del asesinato de Alexander Litvinenko, antiguo integrante del FSB, quien murió en Londres en 2006 tras ser envenenado con polonio radiactivo. Doce años después, el Gobierno británico también acusó a Rusia de estar detrás del intento de asesinato del exagente militar Sergei Skripal y de su hija en Salisbury mediante el agente nervioso Novichok.
Alemania, por su parte, señaló a Rusia como responsable del asesinato de Zelimkhan Khangoshvili en Berlín en 2019. El responsable condenado, Vadim Krasikov, fue posteriormente liberado en un intercambio de prisioneros y recibido personalmente por Putin.
Más recientemente, otros países europeos han informado de operaciones similares. Francia afirmó haber frustrado un plan contra el opositor ruso Vladimir Osechkin; Lituania desbarató presuntos complots contra activistas favorables a Ucrania; y Alemania informó de planes dirigidos contra un ejecutivo de una compañía armamentística y contra un militar ucraniano.
Polonia también investigó en 2024 un supuesto complot para asesinar al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. Ese mismo año, el asesinato en España de un piloto ruso que había desertado fue relacionado con agentes de Moscú.
Un asesinato reciente vuelve a poner el foco sobre Polonia
Las sospechas sobre las operaciones rusas aumentaron en Polonia después del asesinato, ocurrido en junio, de Robert Kuzovkov, un artista ruso crítico con Putin conocido como Semyon Skrepetsky. El hombre fue abatido cerca de su vivienda en el este del país.
En aquel momento, Tusk señaló que el crimen presentaba características propias de un asesinato político y dejó abierta la posibilidad de una implicación rusa. Sin embargo, las autoridades polacas todavía no han atribuido oficialmente ese homicidio al Kremlin.
Para los servicios de inteligencia occidentales, los distintos episodios forman parte de una estrategia más amplia destinada a generar inseguridad y debilitar a los países europeos que respaldan a Ucrania.
«Esta campaña no es fruto de la casualidad. Existe autorización política», había advertido anteriormente a Associated Press un alto funcionario de inteligencia europeo.
El nuevo caso de Varsovia podría elevar aún más la preocupación entre los aliados de la OTAN, especialmente por tratarse, según las autoridades polacas, de un presunto intento de asesinato contra un ciudadano estadounidense dentro de territorio aliado.