Refleja un programa radial en español la frustración de votantes hispanos en Pensilvania
Están enojados por los precios más altos del combustible y los alimentos, y los republicanos podrían enfrentar las consecuencias en las elecciones de mitad de mandato
ALLENTOWN, PENSILVANIA- Una sola cosa. Solo una cosa. Eso era todo lo que Víctor Martínez quería de los oyentes de su emisora de radio en español: que le dijeran una cosa positiva sobre el presidente Donald Trump.
Las llamadas empezaron a entrar. Alguien mencionó el pago de 5,000 dólares que Trump prometió si los republicanos mantienen el control del Congreso, lo que a Martínez le pareció tan gracioso que puso una pista de risas.
Luego, un camionero compartió un lado positivo de los altos precios del diésel: esperaba tomarse unas vacaciones no planificadas porque ya no podía llenar el tanque de su camión.
Martínez lleva casi una década conduciendo su programa en el Valle de Lehigh, en Pensilvania, donde los latinos han pasado de ser una quinta parte a casi una cuarta parte de la población en ese mismo periodo. Añadió una hora de política a su programa matutino al final del primer mandato de Trump, y los oyentes inundaron su línea telefónica con sus preocupaciones por el ataque del 6 de enero al Capitolio, su descontento con la inflación y su inquietud por la edad de Joe Biden.
Ahora, a mitad del segundo mandato de Trump, Martínez comentó que la gente está igual de frustrada que entonces. Están enojados por los precios más altos del combustible y los alimentos, y los republicanos podrían enfrentar las consecuencias en las elecciones de mitad de mandato.
“Es la economía, eso es lo que es. Quiero decir, las cosas se han puesto tan mal”, afirmó Martínez. “La gente no pensaba que Biden hizo un buen trabajo. Todo era caro y ahora está peor”.
LOS LATINOS SON PARTE CLAVE DE UNA COALICIÓN GANADORA
Martínez transmite desde un estudio en el cuarto piso, con pisos de madera y vista a una iglesia antigua en el centro de Allentown. Maneja la consola del programa como un director de orquesta y se sienta frente a un póster con carteles de campaña de demócratas y republicanos.
El estudio está ubicado en el 7º Distrito Congresional de Pensilvania, donde el congresista novato Ryan Mackenzie se enfrenta al aspirante demócrata Bob Brooks, un bombero jubilado y dirigente sindical, en una de las contiendas más observadas del país.
Los latinos representan cerca de una cuarta parte de la población del distrito, y fueron una parte clave de la coalición ganadora de Trump hace dos años.
Ambos candidatos han organizado esfuerzos de acercamiento a la comunidad latina.
Brooks se hace llamar “Bombero Bob” y recientemente pasó por un restaurante mexicano y una barbería con una bandera dominicana colgada en el interior. La campaña de Mackenzie ha promovido el apoyo de votantes y funcionarios latinos, y el congresista abrió una oficina distrital en el centro de Allentown con personal que habla español.
Martínez es un crítico de Trump y este año respalda a Brooks. Pero señaló que sus raíces políticas están en el Partido Republicano. Apoyó a candidatos como Marco Rubio y Jeb Bush, y se opuso a la decisión de Biden de postularse a la reelección porque era demasiado mayor.
Martínez explicó que usa su programa para mantener a la gente involucrada en la política cuando algunos han perdido la esperanza de que las cosas puedan mejorar.
“Ayer recibí una llamada de un tipo que dijo que simplemente no iba a votar”, contó Martínez. “Entiendo esa sensación de frustración, pero no hacer nada no es la respuesta”.
LA PRESIÓN ECONÓMICA ES UN TEMA DE CAMPAÑA
Los republicanos saben que el programa de Martínez es una vía para llegar a los votantes, y están comprando espacios publicitarios en él.
Jackie Rivera, vicepresidenta de los republicanos del condado de Lehigh, declaró que el partido quiere conservar el apoyo de los votantes latinos que Trump conquistó hace dos años, y que eso significa conectar con ellos en temas como “la fe y la familia”.
Aunque Trump suele presumir de la economía bajo su liderazgo, ella indicó que su partido no estaba cometiendo el mismo error que los demócratas antes.
“No estamos fingiendo que todo está genial en este momento”, expresó. “Hay que ser honestos con ellos para que puedan creer en ti y realmente confiar en lo que les estás diciendo”.
Matt Tuerk, alcalde demócrata de Allentown, indicó que la elección de este año tiene las “mismas vibras” que hace dos años, cuando Biden intentaba convencer a la gente de que la economía era fuerte.
“La gente en la calle decía: ‘Sí, pero mi factura mensual de cuidado infantil es más alta y luego mi hipoteca mensual; el precio de los alimentos está ridículamente alto’”, relató. “Esa es la misma historia que se escucha ahora. No ha habido ninguna mejora”.
LOS PRECIOS DE LA GASOLINA Y LOS ALIMENTOS OBLIGAN A VIVIR “DÍA A DÍA”
Claudia Parrales-DeLeon, una oyente demócrata de Allentown, señaló que el programa de Martínez ayuda a que la gente se sienta conectada mientras paga más por gasolina y alimentos y enfrenta la ofensiva de Trump contra la inmigración.
“No sé si hace que la gente tenga menos miedo, tanto como hace que la gente esté más informada”, comentó.
Recordó que escuchaba un día cuando la historia de un oyente en particular le hizo llorar.
“Este señor compartió cómo acababa de perder su trabajo, no puede encontrar empleo, ni siquiera sabe de dónde va a sacar su próxima comida para él y sus hijos”, dijo.
Alberto Pena no es un oyente habitual de Martínez, pero sus preocupaciones son similares. Desde hace casi dos décadas, Pena y su esposa administran un restaurante dominicano en Allentown, donde el aroma de pastelillos crujientes y arroz sabroso llena el comedor.
Votó por Trump con la esperanza de que enderezara las cosas tras la alta inflación bajo Biden. Pero siguen “viviendo día a día”, y este año se inclina por Brooks.
“Esto no es lo que esperábamos”, manifestó. “La economía está completamente por los suelos”.
Por Mike Catalini, The Associated Press.