Se acerca El Niño, ¿qué efectos tendrá el fenómeno sobre un planeta ya en riesgo?

Se acerca El Niño, ¿qué efectos tendrá el fenómeno sobre un planeta ya en riesgo?

+ Seguir en Seguir en Google
EFE
por EFE

Entre octubre y diciembre, hay un 33% de probabilidad de que El Niño alcancé la categoría de “Súper”, lo que aumentaría la posibilidad de temperaturas globales anómalas y de fenómenos meteorológicos extremo

Internacional
/
COMPARTIR

Por años, pescadores del Pacífico peruano notaron como su profesión se veía afectada por aumentos periódicos en la temperatura del agua. Como ocurría en diciembre, lo bautizaron “El Niño”, en referencia al niño Jesús. El calentamiento del agua del océano era el detonante de un fenómeno climático cíclico que podía desencadenar huracanes, temperaturas extremas o incendios y que, entre mayo y julio de este año, tiene un 82% de probabilidad de emerger.

Es un escenario planteado por varias entidades, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) o la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que ha encendido las alarmas climáticas en todo el planeta, debido a la posibilidad de que se forme un episodio intenso de El Niño, capaz de alterar el clima global durante meses.

https://vanguardia.com.mx/informacion/preparense-para-el-nino-omm-advierte-ante-lluvias-sequias-e-inundaciones-por-fenomeno-meteorologico-OC21106293

ASÍ NACE EL NIÑO

El Niño es un potente cambio en el movimiento habitual del aire, el agua y las temperaturas del océano Pacífico, que se produce cada dos a siete años. Un fenómeno climático natural y periódico que comienza en las estaciones de primavera-verano en el hemisferio norte y que alcanza su punto álgido a finales de un año natural, provocando temperaturas globales más cálidas en los meses siguientes y transformando el clima del planeta.

El proceso comienza en el Pacífico tropical, donde los vientos empujan las aguas superficiales más cálidas primero hacia el oeste (Indonesia y Australia). Cuando los vientos se debilitan, el calor acumulado se desplaza hacia América, calentando enormes áreas del océano y trastocando la circulación atmosférica regional y global.

En un El Niño moderado, las temperaturas del Pacífico aumentan 1 grado Celsius por encima del promedio. Sin embargo, en los mayores episodios de los últimos años, 1982, 1997 y 2014, las temperaturas ascendieron 2 o más grados Celsius por encima de la norma. Y este año, de acuerdo con varios pronósticos, como el del ciclo climático El Niño-Oscilación del Sur (ENSO, por sus siglas en inglés), la temperatura podría aumentar 3 grados Celsius en ciertas regiones.

Inundaciones, sequías, ecosistemas amenazados... qué provoca El Niño.

$!Un hombre camina por un playón en Campo de La Cruz (Colombia), casi seco debido a la intensa sequía causada por El Niño.

La llegada de El Niño no es lo inquietante, sí lo es su posible magnitud y los fenómenos ligados al aumento de la temperatura: olas de calor extremas, incendios masivos, sequías prolongadas o colapso de ecosistemas. Y si bien cada El Niño es distinto, se puede establecer un patrón de sus consecuencias, que afectan a todo el globo, pero no a todas las regiones de la misma forma ni con igual intensidad.

Al modificar El Niño la circulación atmosférica global, aumentan los ciclones en el Pacífico central y oriental, durante el último, entre 2015 y 2016, se produjeron tres de categoría 4 activos al mismo tiempo, mientras dificulta la formación de huracanes en el océano Atlántico.

En zonas como Ecuador y Perú el fenómeno provoca lluvias intensas; y mientras en el Cuerno de África propicia inundaciones, genera sequías severas en Australia, Indonesia, amplias zonas del sur de África y partes del sur asiático, lo que propicia temporadas de incendios más agresivas. Por ejemplo, el pasado abril Nueva Gales del Sur (Australia) registró uno de los meses más secos de su historia reciente.

https://vanguardia.com.mx/coahuila/preven-con-el-nino-inviernos-mas-humedos-para-coahuila-IE19950228

El Niño también puede modificar lluvias monzónicas, afectar cosechas y alterar ecosistemas marinos completos como cuando, en las islas Galápagos, la población de pingüinos decayó en las décadas de los ochenta y noventa debido a la reducción de alimento provocada por el calentamiento del océano. Un calor adicional acumulado en el Pacífico que se traslada a la atmósfera, algo delicado en un planeta que sufre un calentamiento acelerado por la acción humana.

$!Una vaca desnutrida durante la temporada de sequía de 2023, agravada por el fenómeno El Niño, en la Península de Azuero (Panamá).

Por el momento, El Niño aún se encuentra en sus etapas iniciales, por lo que no se puede determinar con exactitud cuán fuertes serían sus efectos. Sin embargo, los datos apuntan a que el fenómeno tendrá repercusiones de gran magnitud y que, incluso, podría convertirse en un “Súper El Niño”.

¿PUEDE SUCEDER UN “SÚPER EL ÑIÑO”?

Si el calor del océano supera los 2 grados, los meteorólogos y los científicos emplean el término no oficial “Súper El Niño”, que históricamente ha coincidido con algunos de los mayores desastres climáticos contemporáneos. Durante el último “Súper”, entre 2015 y 2016, hubo una temporada récord de ciclones en el Pacífico, Etiopía sufrió severas sequías y Puerto Rico experimentó escasez de agua. Además, se dio una subida global de las temperaturas.

Entre octubre y diciembre, hay un 33% de probabilidad de que El Niño alcancé la categoría de “Súper”, lo que aumentaría la posibilidad de temperaturas globales anómalas y de fenómenos meteorológicos extremos.

CÓMO AFECTARÁ EL NIÑO A LA SITUACIÓN ACTUAL

El tono es de alarma, pero nunca antes se había vigilado a El Niño con tanta precisión, se sigue con medidores oceánicos, sensores submarinos y sistemas de alerta temprana. De acuerdo con Emily Becker, investigadora de la Universidad de Miami y miembro del equipo de predicción ENSO de la NOAA, “cuanto más fuerte es El Niño, más visibles pueden volverse sus patrones climáticos y eso permite prepararse mejor”, recoge ‘National Geographic’.

$!Playas formadas por la falta de agua en el embalse San Rafael, ubicado en el municipio de La Calera (Colombia).

Por su parte, Michelle L’Heureux, responsable de la NOAA sobre El Niño-Oscilación del Sur, afirmó a ‘The Washington Post’: “Me doy cuenta de que hay interés en estas predicciones porque a menudo vemos que El Niño se forma antes de que se produzcan sus principales impactos, lo que permite a todos evaluar el riesgo y mitigar las posibles influencias”.

Aunque los científicos insisten en la incertidumbre y en la preparación para afrontar el fenómeno, también piden prudencia por la llamada “barrera de predictibilidad de la primavera”, un fenómeno que reduce la fiabilidad de los modelos entre marzo y mayo para predecir la intensidad o el desarrollo de eventos climáticos. Además, El Niño actual está en sus primeras fases y podría no desarrollarse a la altura de las expectativas.

Aun así, los datos recolectados muestran una acumulación rápida de calor en el Pacífico y la probabilidad de que el planeta sufra los efectos de un nuevo El Niño es elevada. De producirse, el fenómeno pondría en riesgo a un sistema mundial ya en una situación precaria, el cierre del estrecho de Ormuz y el consecuente aumento del precio de la energía y los productos básicos, el brote de ébola en el Congo o los conflictos activos en Ucrania o Irán.

De momento, la gran incógnita es si se desarrollará El Niño y cuán extremos serán sus efectos.

Por Andrea Insa Marco EFE-Reportajes.

TEMAS
Organizaciones
OMM

Agencia de noticias internacional fundada en Burgos, España el 3 de enero de 1939. Encuentra noticias en español sobre los acontecimientos más relevantes en el mundo en formato texto, fotografía, video y multimedia.

Selección de los editores