¿Se aproxima un gran terremoto a California?... tensión acumulada en la falla de San Andrés enciende alerta

+ Seguir en Seguir en Google
Internacional
/

Investigadores detectan tensión crítica en las fallas de San Andrés y San Jacinto, pero explican que un gran terremoto en California no puede predecirse

La posibilidad de un gran terremoto en California volvió a ocupar la atención de la comunidad científica después de que un estudio identificara niveles elevados de tensión acumulada en los sistemas de fallas de San Andrés y San Jacinto, dos de las estructuras geológicas más importantes del sur de Estados Unidos.

La investigación, desarrollada por especialistas de la Universidad de Hawái en Manoa, señala que algunas zonas de estas fallas se encuentran en un “estado de carga crítica”, una condición que refleja una acumulación importante de energía tectónica después de más de un siglo sin una gran ruptura.

El análisis puso especial atención en el paso de Cajón, una zona ubicada aproximadamente a 80 kilómetros del centro de Los Ángeles, donde convergen ambos sistemas de fallas y que podría tener un papel determinante en la manera en que se comportaría un futuro movimiento sísmico.

https://vanguardia.com.mx/noticias/internacional/un-sismo-de-magnitud-56-sacude-el-norte-de-california-el-mas-fuerte-desde-1940-OB21648987

La investigadora Liliane Burkhard, del Instituto de Geofísica y Planetología de Hawái, explicó que los resultados muestran que “los niveles de tensión en múltiples segmentos de la falla se encuentran ahora en o por encima de los valores más altos registrados en el último milenio”.

Sin embargo, los especialistas enfatizaron que estos datos no significan que un terremoto vaya a ocurrir inmediatamente. La ciencia sísmica todavía no permite determinar una fecha exacta para estos fenómenos naturales.

Un dato curioso es que las fallas geológicas no funcionan como una alarma que avisa cuándo ocurrirá un movimiento. En realidad, acumulan energía durante décadas o siglos y pueden liberarla de distintas maneras dependiendo de múltiples factores subterráneos.

EL PASO DE CAJÓN, UNA POSIBLE PUERTA SÍSMICA ENTRE DOS FALLAS

El estudio centró gran parte de su análisis en el paso de Cajón, un punto donde las fallas de San Andrés y San Jacinto se encuentran relativamente cerca. Los investigadores lo describen como una posible “puerta sísmica” que podría influir en la propagación de una ruptura.

Según el modelo desarrollado, esta zona podría actuar de dos formas diferentes: bloquear la expansión de un terremoto o permitir que una ruptura avance y conecte ambos sistemas geológicos.

La importancia de esta interacción radica en que un evento que involucre únicamente una falla tendría un impacto diferente a uno que afecte ambas estructuras al mismo tiempo.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos utilizaron un modelo informático basado en principios físicos que simuló cómo la tensión tectónica se acumula y se libera en el terreno.

El sistema integró información histórica y geológica obtenida de rastros naturales, como sedimentos desplazados y fracturas conservadas durante cientos de años.

Los investigadores generaron simulaciones en cuatro dimensiones para observar la evolución del esfuerzo acumulado. Los resultados mostraron que la tensión no se distribuye de manera uniforme en toda la región.

En el desierto de Mojave, al norte del paso de Cajón, la tensión aumenta aproximadamente a un ritmo de 1.8 megapascales por siglo, mientras que al sur la acumulación oscila entre 1 y 1.5 megapascales durante el mismo periodo.

LOS NIVELES DE ESFUERZO ALERTAN SOBRE ESCENARIOS FUTUROS

El equipo científico utilizó una medida conocida como esfuerzo de Coulomb, una referencia utilizada por los especialistas para analizar qué tan cerca puede encontrarse una falla de una posible ruptura.

Las simulaciones realizadas para 2025 identificaron valores elevados en distintos segmentos:

· 2.8 megapascales en el segmento Mojave Sur.

· 1.8 megapascales en el sector Norte de San Bernardino.

· 3.6 megapascales en el segmento San Jacinto Bernardino.

Estos resultados fueron comparados con niveles registrados antes de terremotos ocurridos en el pasado. La comparación mostró que algunos puntos presentan valores similares o superiores a rangos históricos asociados con grandes movimientos.

La situación ha generado interés porque las fallas estudiadas llevan más de 160 años sin una ruptura significativa de gran magnitud. Aun así, los expertos insisten en que la acumulación de energía no permite anticipar cuándo ocurrirá un sismo.

“Esto no es una predicción de cuándo ocurrirá un terremoto”, afirmó Burkhard, quien destacó que los modelos científicos ayudan a comprender mejor los riesgos y los posibles escenarios.

El estudio publicado en Journal of Geophysical Research advierte que una ruptura conjunta entre San Andrés y San Jacinto podría generar un terremoto más destructivo que uno asociado con una sola falla, debido a la cantidad de energía involucrada.

¿QUÉ PODRÍA SENTIRSE EN MÉXICO?

Si ocurriera un gran movimiento en la falla de San Andrés, algunas regiones del norte de México podrían percibir vibraciones leves o moderadas, especialmente zonas cercanas a la frontera.

Los lugares con mayor posibilidad de notar efectos serían:

· Baja California, por su cercanía geográfica con California.

· Tijuana y Mexicali, donde la actividad tectónica regional tiene conexión con sistemas de fallas del mismo entorno.

· Algunas zonas del noroeste podrían registrar movimientos débiles debido al paso de ondas sísmicas.

Sin embargo, un terremoto en San Andrés no sería capaz de “activar” automáticamente un terremoto en la Ciudad de México, Guadalajara o el centro del país, porque esas regiones están relacionadas con otros sistemas tectónicos.

LA FALLA DE SAN ANDRÉS Y MÉXICO NO SON LA MISMA ESTRUCTURA

Aunque ambos países comparten una región sísmicamente activa, la falla de San Andrés pertenece principalmente al sistema donde interactúan las placas del Pacífico y Norteamericana.

México tiene otros sistemas importantes, como la zona de subducción frente a las costas del Pacífico, donde la placa de Cocos se introduce debajo de la placa Norteamericana. Esa zona es responsable de muchos de los grandes terremotos históricos del país.

Un dato interesante es que el terremoto de 1985 en México, de magnitud 8.1, y el terremoto de San Francisco de 1906, asociado a San Andrés, tuvieron orígenes tectónicos diferentes aunque ambos ocurrieron en regiones con alta actividad sísmica.

¿PODRÍA UN SISMO EN CALIFORNIA PROVOCAR UNO EN MÉXICO?

La respuesta corta es: no de manera directa ni predecible.

Los terremotos pueden modificar temporalmente los esfuerzos dentro de la corteza terrestre, y en algunos casos muy específicos un sismo grande puede influir en fallas cercanas. Pero eso no significa que un movimiento en California vaya a desencadenar automáticamente otro en México.

Los investigadores suelen aclarar que la acumulación de tensión en una falla no permite saber exactamente cuándo ocurrirá un terremoto.

Un escenario más realista sería que un gran sismo en California afecte a México mediante:

· Vibraciones perceptibles en zonas fronterizas.

· Posibles daños menores en infraestructura vulnerable.

· Interrupciones regionales en servicios, comunicaciones o transporte.

· Cambios temporales en la actividad sísmica local que los científicos monitorearían.

En conclusión, un gran terremoto en la falla de San Andrés sería principalmente un evento de impacto regional para California, aunque Baja California podría percibir sus efectos por cercanía. La posibilidad de una catástrofe sísmica extendida por todo México es considerada extremadamente baja por la comunidad científica.

CALIFORNIA ENFRENTA UN RIESGO QUE LA CIENCIA CONTINÚA ESTUDIANDO

Una eventual ruptura combinada podría afectar zonas densamente pobladas como Los Ángeles, San Bernardino, Riverside y el valle de Coachella, regiones donde millones de personas viven cerca de estos sistemas tectónicos.

El interés de los científicos no está únicamente en anticipar un terremoto, sino en comprender mejor cómo se comportan las fallas complejas alrededor del mundo.

Los autores consideran que este modelo podría aplicarse en otras regiones donde existen sistemas geológicos conectados, convirtiéndose en una herramienta para evaluar riesgos sísmicos en diferentes países.

https://vanguardia.com.mx/noticias/internacional/un-juez-federal-prohibe-las-detenciones-de-ice-en-los-juzgados-de-inmigracion-AB21642345

La investigación representa un avance en el estudio de los terremotos porque combina registros históricos, tecnología computacional y análisis físico para observar procesos que ocurren a kilómetros bajo la superficie.

La tensión acumulada en la falla de San Andrés recuerda que California continúa siendo una de las zonas sísmicamente más activas del planeta. Aunque el momento de un gran terremoto sigue siendo imposible de determinar, los científicos buscan reducir la incertidumbre mediante modelos cada vez más precisos.

Temas



Localizaciones



Especialista en periodismo en tiempo real, pronóstico del clima, tendencias, política nacional y contenido de utilidad.

Con 15 años de experiencia en medios digitales, actualmente es editor breaking en Vanguardia MX. Licenciado en Diseño Gráfico, egresado de la Escuela de Artes Plásticas de la UAdeC. En diseño editorial, ha realizado proyectos de revistas impresas y digitales sobre cultura, arte y educación.

Selección de los editores