Sufre Rusia una dura derrota ante la UE en Armenia con la victoria de Nikol Pashinián en las elecciones de Armenia
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Según los resultados oficiales preliminares publicados el lunes por la Comisión Electoral Central, el partido de Pashinián logró el 49.82 % de los votos
EREVÁN- El Kremlin sufrió una dura derrota ante la Unión Europea (UE) en Armenia, donde el domingo el primer ministro, Nikol Pashinián, revalidó su mayoría absoluta, pese a la presión diplomática, las sanciones contra las importaciones agrícolas y el apoyo ruso a la oposición del país caucásico.
“Quiero felicitar al pueblo de la República de Armenia por la victoria. El pueblo armenio acudió en defensa del Estado, la independencia, el futuro y la paz”, dijo Pashinián durante una reunión en el Parlamento.
Pashinián, que llegó al poder en la Revolución de Terciopelo de 2018, se dispone ahora a viajar a Moscú, Bruselas y Washington con el fin de intentar normalizar las relaciones con el presidente ruso, Vladímir Putin, e impulsar la cooperación con las potencias occidentales.
MANDATO CONSTITUCIONAL PARAROMPER EL AISLAMIENTO
Aunque lideraba las encuestas, hasta el final hubo dudas de si el partido gobernante, Contrato Civil, alcanzaría la mayoría constitucional. No obstante, la presión sin precedentes ejercida durante las últimas dos semanas por las autoridades rusas tuvo el efecto contrario.
Según los resultados oficiales preliminares publicados el lunes por la Comisión Electoral Central, el partido de Pashinián logró el 49.82 % de los votos, por lo que formará gobierno en solitario, frente al 23.28 % del principal partido opositor, liderado por el empresario ruso-armenio Samvel Karapetián.
Mientras, el bloque Armenia liderado por el expresidente Robert Kocharián sumó un 9,94 % de los sufragios. El voto del miedo al que recurrieron esas formaciones por la presunta cesión de soberanía ante los enemigos azerbaiyano y turco tampoco produjo réditos electorales.
El resultado se traduciría en 61 escaños para Contrato Civil en una cámara parlamentaria de más de 100 asientos, lo que le permitirá introducir reformas que son dolorosas para parte de la población.
Pashinián, cuyo principal lema electoral fue la paz con sus vecinos y romper con la nostalgia de la Armenia histórica que incluía la región de Nagorno Karabaj, dejó claro hoy que tiene intención de “formalizar” un acuerdo con Azerbaiyán, para lo que tendrá que cambiar la Constitución.
“Ya estamos trabajando en ello”, dijo y también llamó a establecer relaciones diplomáticas con Turquía y reabrir la frontera cerrada desde 1993, paso fundamental para romper el aislamiento de un país sin salida al mar.
LLUVIA DE FELICITACIONES EUROPEAS
Las felicitaciones europeas no tardaron en llegar. Los altos funcionarios de la UE y dirigentes como el francés, Emmanuel Macron, acudieron raudos a celebrar la victoria de su aliado.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que la democrática armenia está “cada vez más cerca de Europa”, mientras la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, celebró que los armenios apostaran por el “futuro europeo”.
Al respecto, Pashinián aseguró que Ereván seguirá introduciendo reformas políticas y económicas para recibir en un futuro el estatus de candidato al ingreso, aunque admitió que el país aún no está preparado para ello.
“Nuestra política continuará orientándose hacia la diversificación de los mercados de exportació”», dijo hoy, tras lo que se congratuló de que Bruselas haya garantizado el acceso de los productos agrícolas armenios al mercado comunitario sin pago de aranceles.
En la misma línea, destacó que “Armenia está pasando de un bloqueo sin salida a ser un cruce de caminos de la paz (...) En 2026 comenzará el trabajo sobre el terreno”. Se refería al conocido como TRIPP, corredor en el Cáucaso impulsado por el presidente de EE.UU., Donald Trump.
RUSIA DENUNCIA INJERENCIA DE EU, DONALD TRUMP
Por su parte, el Ministerio de Exteriores ruso denunció “presiones sin precedentes contra la oposición e injerencias por parte de Occidente, ante todo de la Unión Europea”, aunque los observadores electorales de los países postsoviéticos calificaron los comicios de “abiertos y competitivos”.
“Todo esto constituye una grave violación por parte de Ereván de los principios y procedimientos democráticos para la celebración de elecciones libres”, comentó.
Además, destacó que “en la sociedad armenia se observa una clara demanda a favor del desarrollo progresivo de las relaciones ruso-armenias y por la participación continua de Armenia en las estructuras de integración euroasiática, lo que aportaría beneficios tangibles al pueblo armenio”.
Precisamente, es Moscú quien ha puesto a Ereván contra la espada y la pared al exigir la pronta convocatoria de un referéndum para elegir entre la UE y la Unión Económica Eurasiática, algo que Pashinián volvió a decir hoy que no hará.
Karapetián denunció al votar la detención de un centenar de sus partidarios, mientras las autoridades informaron sobre la detención de varios candidatos de esa formación supuestamente implicados en la compra de votos.
La prensa independiente denunció la pasada semana que la Administración presidencial rusa financió una campaña política y mediática contra Pashinián, mientras empresarios afincados en Rusia pagaron el viaje a armenios residentes en el extranjero para que votaran a favor de la oposición.
PASHINIÁN, EL ARTIFICE DE LA “PERESTROIKA ARMENIA”
El armenio Nikol Pashinián recibió en las elecciones parlamentarias del domingo carta blanca de su pueblo para hacer historia y sacar el país de su aislamiento secular, pero antes de ello tuvo que enfrentarse a Rusia, a la influyente diáspora, a la conservadora Iglesia del primer país cristiano de la historia y pasar por los nueve círculos del infierno.
«Hemos pasado un infierno, hemos llevado al infierno a nuestro pueblo y luego lo trajimos a la senda de la paz», dijo recientemente el político, al describir las crisis sufridas por este pequeño país caucásico durante los últimos años.
DEL AMOR AL ODIO Y DE NUEVO AL AMOR
Hace ocho años, cuando Pashinián -que entonces tenía 42- ganó su primer mandato, la elección consistía en un rostro nuevo frente a los gobernantes antiguos, pero esta vez el dilema era otro.
Y es que el otrora periodista es ampliamente conocido entre los armenios dentro y fuera del país, aunque entre estos últimos no goza de la misma popularidad que entre los habitantes del país caucásico.
El político fue idolatrado al inicio de su primer periodo como primer ministro, cargo que ocupó tras liderar una ‘revolución de terciopelo’ que expulsó del poder al entonces mandatario Serzh Sargsián, aliado del presidente ruso, Vladímir Putin.
Pero esa popularidad no duró mucho y alcanzó niveles muy bajos durante la cruenta guerra en la región de Nagorno Karabaj (2020), en la que se impuso Azerbaiyán.
Aún así, los armenios le dieron una segunda oportunidad a su primer ministro, un verdadero aficionado a las redes sociales, donde publica regularmente múltiples vídeos y muestra su cercanía con el pueblo.
SIN MIEDO A RUSIA
Tras revalidar su mandato en las elecciones anticipadas de 2021, Pashinián comenzó a transformar el país. Este proceso cobró fuerza en los años siguientes, cuando las relaciones de Armenia con su entonces principal y único aliado, Rusia, comenzaron a deteriorarse.
En 2023, Armenia perdió definitivamente el control sobre Nagorno Karabaj, donde estaban desplegadas tropas de paz rusas, a lo que se sumaron denuncias de incursiones azerbaiyanas en territorio armenio.
Entonces, Pashinián, que acusó a Moscú de dejar tirada a Armenia pese a contar con una base militar en el país, dijo sin tapujos que el país iba a buscar nuevos aliados y comenzó el acercamiento a los países occidentales.
En sus intervenciones públicas, Pashinián daba a entender que ya no tiene miedo al deterioro de las relaciones con el que fuera su principal aliado, porque tras la pérdida del Karabaj -cuyo ‘estatus quo’ Rusia garantizó durante más de tres décadas- Armenia no tenía nada que perder.
DE ESPALDAS A LA DIÁSPORA Y LA IGLESIA
Las ambiciosas reformas que inició el primer ministro, y cuyos primeros resultados ya se notan en la vida cotidiana de sus compatriotas, fueron llevadas a cabo principalmente sin el apoyo de la numerosa diáspora armenia.
Y es que entre la comunidad armenia en el extranjero, Pashinián no goza del mismo aprecio que dentro del país debido, en parte, a desacuerdos acerca de la normalización de las relaciones con las ‘némesis’ de Armenia: Turquía y Azerbaiyán.
El líder armenio no sólo necesitaba revalidar la mayoría para firmar la ansiada paz con Bakú, sino también para normalizar las relaciones con Turquía, país odiado por los armenios debido al genocidio bajo el Imperio Otomano.
La política de Pashinián tampoco encontró respaldo en el seno de la Iglesia Apostólica armenia, cuyos dirigentes llamaron en 2020 a la destitución del primer ministro debido a la derrota en Nagorno Karabaj.
LA PAZ COMO IDEA NACIONAL
Más allá de los conflictos con la vieja guardia y la Iglesia, así como con Rusia, Pashinián ha ofrecido al pueblo armenio una nueva idea nacional: la paz, por muy alto que sea el precio a pagar.
Esta idea viene a sustituir a la conocida como ‘miatsum’ (reunificación) que dominaba la política armenia desde 1988 y que hace referencia a la unificación de Armenia con Artsaj (Nagorno Karabaj), territorio que en el pasado formó parte del Reino de Armenia y siempre fue habitado por armenios hasta que estos fueron expulsados hace tres años.
“La búsqueda de la Patria ha terminado. Hemos llegado a nuestro destino”, dijo Pashinián a su pueblo, al que instó a aceptar la ‘Armenia real’ como su único hogar y dejar de soñar con la ‘Armenia histórica’, por muy grande que fuera el territorio bajo su control, para vivir en paz con los vecinos regionales aquí y ahora.