Trump dijo a Ucrania que no tenía cartas que jugar. Entonces Kiev llevó la guerra a Rusia
Ucrania ha intensificado una campaña de ataques de mayor alcance dentro de Rusia y en zonas que Moscú
NUEVA YORK- La reunión en la Oficina Oval entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, fue un choque diplomático en cámara lenta.
Ante los medios de comunicación de todo el mundo, Trump le espetó a Zelenskyy: “Su país está en serios problemas. No está ganando. No tiene las cartas”.
La confrontación de febrero de 2025, tres años después del inicio de la guerra, fue más que una conversación pública acalorado: se pidió a la delegación ucraniana que abandonara la Casa Blanca, y Washington suspendió brevemente el intercambio de inteligencia con Kiev. En los meses siguientes, mientras Rusia lograba avances lentos pero constantes en el campo de batalla, Trump recibió cordialmente al presidente ruso, Vladímir Putin, en Alaska y pareció dispuesto a empujar a Ucrania hacia un acuerdo de paz desfavorable, incluida la imposición de que cediera territorio.
Pero incluso mientras Zelenskyy estaba sentado junto a Trump, sus fuerzas preparaban una operación que revelaría la capacidad y la ambición de Ucrania de llevar la guerra a Rusia: meses después, drones introducidos de contrabando en el país atacaron bombarderos rusos, destruyendo o dañando aviones valorados en cientos de millones de dólares.
Desde entonces, Kiev ha intensificado una campaña de ataques de mayor alcance dentro de Rusia y en zonas que Moscú ha tomado, ha aumentado la producción de armas, ha apuntado contra las defensas antiaéreas rusas y ha golpeado infraestructura petrolera y los almacenes de un gran minorista, en un intento de garantizar que los rusos corrientes sientan el impacto del conflicto.
En un bochorno para Putin, ataques ucranianos con drones provocaron densas columnas de humo que se alzaron sobre San Petersburgo poco antes de la apertura de un foro económico internacional en junio. La preocupación por los ataques de Ucrania llevó a las autoridades rusas a reducir el desfile militar del 9 de mayo que conmemora la derrota de la Alemania nazi. Los ataques contra refinerías de petróleo han provocado una crisis de combustible en verano.
Para cuando Trump y Zelenskyy se reunieron en una cumbre de la OTAN en julio, el presidente estadounidense afirmó que el líder ucraniano había sido “muy eficaz” en la guerra. “De hecho, hemos desarrollado una buena relación”, añadió Trump.
Pero a medida que se han intensificado los ataques de Ucrania, también lo han hecho los de Rusia, y Kiev enfrenta grandes desafíos para defenderse debido a la escasez de misiles estadounidenses Patriot de defensa antiaérea.
En los primeros seis meses del año murieron en Ucrania 1.396 civiles, según la ONU. Mientras tanto, el organismo mundial indicó que las autoridades rusas reportaron 250 civiles muertos en el mismo periodo. Un ataque del lunes que, según Ucrania, alcanzó una refinería de petróleo en Rusia, mató a 13 personas, de acuerdo con funcionarios locales.
Y aunque el esfuerzo de Ucrania parece haber cambiado el relato sobre la guerra en Washington, todavía no está claro si podrá empujar a Putin hacia la mesa de negociaciones.
Los ataques de Ucrania buscan socavar la idea de que Rusia puede permitirse “simplemente dejar que esto siga”, señaló Jack Watling, investigador principal del centro de estudios RUSI, con sede en Londres.
La cuestión de si tendrá éxito depende de cuánto dolor pueda infligir Ucrania. “Lógicamente, por encima de cierto umbral, sí funciona, pero si pueden alcanzar ese umbral es una pregunta interesante”, apuntó, y añadió que depende al menos en parte de factores fuera del control de Kiev, como la continuidad del apoyo financiero europeo.
Ucrania lleva la guerra a Rusia
Aunque la mayoría de los ataques de Ucrania tienen un alcance de menos de 200 kilómetros (125 millas), sus operaciones de mayor alcance han aumentado de forma drástica este año. En julio lanzó el triple de esos ataques que en enero, según datos de ACLED, un observatorio independiente de conflictos. Golpear repetidamente en el interior de Rusia ha obligado a su ejército a extender las defensas antiaéreas sobre un área más amplia.
Muchos de sus ataques se han centrado en cuatro categorías clave de objetivos, según un análisis de Associated Press de cientos de ataques ucranianos este año, elaborado a partir de declaraciones de funcionarios rusos y medios estatales, así como del ejército ucraniano.
A medida que la guerra con Irán elevó los precios de la energía, lo que llevó a Estados Unidos a aliviar las sanciones sobre el petróleo ruso, Kiev intensificó los ataques contra la infraestructura petrolera para negar al Kremlin ingresos por exportaciones de combustible y forzar escasez para la población rusa. También está atacando la fabricación de defensa para dañar la capacidad de Rusia de producir armas a largo plazo, apuntando contra defensas antiaéreas para despejar el camino a sus propias armas, y golpeando almacenes minoristas para trasladar los efectos a la población.
— Como parte de la campaña contra la infraestructura petrolera, Kiev afirmó que atacó la mayor refinería de petróleo de Rusia, a más de 2,500 kilómetros (1,550 millas) de Ucrania.
— Kiev también ha apuntado contra centros de fabricación de defensa. Atacó varias veces una fábrica que produce sistemas de navegación, incluso con su propio misil Flamingo.
— En julio y agosto, Ucrania atacó almacenes del minorista Wildberries. Kiev afirmó que la empresa ayuda a abastecer al ejército ruso. Moscú lo niega.
— Muchos de los ataques de Ucrania contra defensas antiaéreas y radares rusos se concentran alrededor de Crimea, ocupada por Rusia, y a menudo se llevan a cabo con drones.
El mayor Robert “Magyar” Brovdi, el comandante que lidera la guerra de drones de Ucrania, dijo a AP que sus ataques en Crimea también buscan volver la península inutilizable como base de preparación para las fuerzas rusas.
Starlink da una ventaja a Ucrania, por ahora
No siempre está claro si los ataques de Ucrania son eficaces, y algunos pueden haber causado daños mínimos o nulos. En mayo y junio, Ucrania afirmó que atacó varias instalaciones satelitales, de reconocimiento o de inteligencia de señales en Rusia, pero imágenes satelitales analizadas por AP no mostraron daños importantes.
Aun así, Ucrania tiene una ventaja que puede ayudarle a desmantelar las defensas antiaéreas rusas y hacer más precisos sus ataques con drones.
Tiene acceso al servicio de comunicaciones satelitales Starlink de Elon Musk, lo que significa que sus operadores pueden controlar drones en tiempo real en territorio ucraniano ocupado por Rusia. A Rusia se le ha bloqueado el uso de Starlink.
Pero Rusia también está construyendo su propia versión de Starlink e instalando sistemas de interferencia que dificultan la conectividad de Starlink, indicó Brovdi.
Ucrania invierte mucho en la producción de armas
Ucrania se apresuraba a invertir en nuevas armas incluso antes de la reunión en la Oficina Oval, pero ese momento fue “una verdadera llamada de atención”, afirmó un funcionario militar europeo que habló bajo condición de anonimato para discutir en detalle la situación en la línea del frente. Quedó claro que el apoyo de Estados Unidos podía detenerse “de un día para otro”.
Ucrania redobló la apuesta por la producción, fabricando una gama cada vez mayor de armas en mayores cantidades y acortando los ciclos tradicionales de investigación y producción de décadas a años o incluso meses.
Aun así, Ucrania todavía no puede producir tantos misiles como necesita. También le tomó tiempo desarrollar sistemas capaces de apuntar a instalaciones con la precisión suficiente como para que Kiev se sintiera cómoda usándolos para atacar en el interior de Rusia, explicó Watling.
Y aunque Ucrania ha empezado a resolver problemas de navegación con sus misiles, como el Flamingo, esas armas aún no son tan precisas —ni tan difíciles de detectar— como sus equivalentes occidentales. Eso a menudo significa que deben lanzarse cientos de drones para saturar las defensas antiaéreas rusas y permitir que un misil logre pasar.
Es una forma costosa y lenta de librar la guerra, ya que solo entre el 5% y el 9% de lo que Ucrania dispara logra superar las defensas antiaéreas rusas, según Watling.
Pero, aunque las armas rusas son más potentes, Zelenskyy sugirió en la cumbre de la OTAN que Putin está “perdiendo la iniciativa” en la guerra, ya que Ucrania ha trasladado la lucha del campo de batalla estancado al cielo.
Sentado junto a Trump en la cumbre, el líder ucraniano incluso bromeó y se mostró evasivo cuando Trump le preguntó si aceptaría Moscú como sede para conversaciones de paz, como ha sugerido Putin.
“Hay muchos drones ucranianos en el aire. Sería peligroso”, respondió Zelenskyy.
Por Emma Burrows, John Leicester e Ilia Novikov, The Associated Press