Aunque Ucrania estaba al tanto del inminente ataque, que coincidió con el 74 cumpleaños del presidente ruso Vladimir Putin, no pudo evitarlo por completo
El destino de Oleshky resume el carácter irresoluble de la guerra. Los dos bandos siguen tan lejos de cualquier tregua que ni siquiera ha sido posible organizar un corredor humanitario para salvar vidas de civiles
Ucrania sostiene que sus ataques contra instalaciones petroleras rusas han provocado daños de tal magnitud que actualmente se encuentra afectado el 51% de la capacidad
El problema no es simplemente que la ONU no haya logrado detener la guerra. Es que el Estado que libra la guerra ejerce su derecho de veto precisamente en el órgano al que la Carta confía la preservación de la paz y la seguridad internacionales
Putin no especificó si Moscú usaría armas nucleares, pero dijo que posee armamento que “nadie más tiene” y que determinaría cuál usar en caso de un ataque
El plan es parte de la estrategia más amplia de Rusia para sembrar la discordia en Occidente, aunque más sutil que otras operaciones recientes atribuidas al Kremlin
Moscú advirtió a la OTAN en un documento diplomático que estaba preparada para utilizar “todo el arsenal de fuerzas y capacidades a su disposición, incluidas las armas nucleares”
El Kremlin está decidido a aislar a Ucrania. Eso significa no solo quebrantar la voluntad de quienes apoyan al país, sino también aislarlo físicamente atacando buques mercantes en el mar Negro y bombardeando los tres puertos principales de Odesa
En Kramatorsk y Sloviansk aún viven cerca de 60 mil personas. En términos más amplios, en el 20 por ciento del Donbás que está bajo control ucraniano quedan 93 mil civiles, incluidos más de 4,200 niños, según funcionarios locales