¡Lo amenazaron! Loret de Mola relata cómo Marco Antonio Almanza abortó su plan de entregarse a EU
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El exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa se dirigía a Tijuana –asegura el periodista– para entregarse en la frontera, cuando recibió una llamada con un ‘mensaje de arriba’... y regresó a Culiacán
CDMX.- Una amenaza habría impedido que Marco Antonio Almanza, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa, se entregara a la justicia estadounidense la semana pasada. Carlos Loret de Mola relata hoy en sus Historias de Reportero cómo Almanza volvió a Culiacán tras recibir una llamada.
Cuando el exfuncionario sinaloense se dirigía a Tijuana, afirma el periodista, recibió una llamada telefónica de su esposa, con un “mensaje de arriba”, que lo forzó a dar media vuelta porque la amenaza involucraba a su familia.
“La pareja trabaja en el gobierno de Sinaloa. Y en la llamada ella le dijo que le mandaron un mensaje de arriba: si él se entregaba a Estados Unidos, ella y sus hijos sufrirían las represalias”, asegura el también conductor del noticiero de Latinus.
El viernes 29 de mayo, el periódico El Universal aseguró que, de acuerdo con una fuente del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Almanza se había entregado el jueves a las autoridades estadounidenses, que lo acusan de recibir sobornos de Los Chapitos.
La información fue desmentida en redes sociales por la propia esposa del exfuncionario, sin mostrar ninguna prueba de ello. Fue hasta el sábado 30 de mayo cuando el exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa reapareció en un video, grabado desde el Jardín Botánico de Culiacán, publicado por el medio sinaloense Línea Directa.
El exfuncionario, quien desmintió al medio nacional y acusó que había sido objeto de desacreditación, dijo que seguía “firme” en la declaración hecha el martes, de colaborar con las autoridades mexicanas y no entregarse a las estadounidenses.
Sin embargo, de acuerdo con el relato de Loret de Mola, Almanza sí iba camino a entregarse a la justicia de Estados Unidos; se dirigía a Tijuana, donde cruzaría la frontera para acogerse al criterio de oportunidad, tal como ya lo hicieron el general Gerardo Mérida y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Seguridad y exsecretario de Administración y Finanzas del gobierno de Rubén Rocha Moya, respectivamente.
Hasta que recibió la llamada...
‘CHIVOS EXPIATORIOS’: LA TRAMPA DE LA FGR
El intento de “fuga” hacia Estados Unidos por parte de Marco Antonio Almanza, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa, no fue fortuito, de acuerdo con Carlos Loret de Mola, sino una reacción al “descubrir” la estrategia de la Fiscalía General de la República (FGR).
Según lo expuesto por el periodista en su columna, Almanza se habría percatado junto con Dámaso Castro, vicefiscal del estado con licencia, al presentarse a declarar a la FGR en Culiacán, de que buscan cargar la responsabilidad de las redes de corrupción y complicidad con Los Chapitos sobre ellos para proteger a la cúpula.
“Almanza y Dámaso Castro, vicefiscal del estado con licencia, acudieron ante la FGR en Culiacán y salieron de su ‘entrevista’ con la misma percepción: para exonerar al gobernador (Rubén) Rocha, al senador (Enrique) Inzunza y al alcalde (Juan de Dios) Gámez Mendivil, el gobierno de México va a decir que fuimos nosotros. Lo detectaron en el tono y sentido de las preguntas que les hicieron. Con su experiencia en estos temas, se las olieron de inmediato”, expone el periodista.
“Por eso Almanza emprendió el camino hacia la frontera”, pero lo habrían frenado con una amenaza, dejando “vestidas y alborotadas” a las autoridades de Estados Unidos.
“Ya tenían todo dispuesto para recibir al exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía estatal, al que habían acusado de haber recibido sobornos de Los Chapitos y, a cambio, permitió que Los Chapitos operaran libremente en Sinaloa”, señala Loret.
Almanza es uno de los 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa a los que el Departamento de Justicia de Estados Unidos pidió detener con fines de extradición, solicitud que hasta el momento el gobierno de México no ha atendido, argumentando falta de pruebas.
Las autoridades estadounidenses los acusan de coludirse con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa, a quienes dejaron operar libremente en esa entidad a cambio de sobornos.
La acusación incluye conspiración para el tráfico masivo de fentanilo, metanfetaminas y cocaína, además del uso de armas de alto calibre y la colaboración institucional para evitar detenciones.