Afirma Sheinbaum que México no puede estar de acuerdo con la intervención de EU en Venezuela

México
/ 6 enero 2026

Sobre el proceso legal contra Maduro, Sheinbaum sostuvo que, más allá de si las imputaciones tienen sustento, lo indispensable es que exista un juicio justo y expedito

Durante su conferencia matutina, Claudia Sheinbaum apuntó que México no puede estar de acuerdo nunca con la intervención de Estados Unidos en Venezuela, “es un asunto de soberanía del pueblo de Venezuela, como es de México. No puede aprobarse eso. Más allá de esta opinión de esta persona, es un asunto de todos los mexicanos”.

En un nuevo pronunciamiento sobre la detención de Nicolás Maduro y el papel de Estados Unidos en Venezuela, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que una cosa es la crítica política al chavismo y otra muy distinta que una potencia recurra al uso de la fuerza para capturar a un jefe de Estado.

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Subrayó que, aun en medio de campañas de propaganda o del rechazo al régimen venezolano, la intervención militar extranjera no puede justificarse.

La mandataria reivindicó la política exterior mexicana como un pilar histórico y constitucional del país, basada en la no intervención, la solución pacífica de las controversias y la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza.

Recordó que México defiende la igualdad jurídica de los Estados, sin importar su tamaño o poder económico, como un valor central de su diplomacia.

Al referirse a la primera audiencia judicial de Maduro —quien se declaró presidente en funciones y prisionero de guerra—, Sheinbaum consideró relevante su postura, pero aprovechó para marcar distancia entre el modelo político mexicano y el venezolano.

Rechazó las comparaciones que, desde 2006, han intentado equiparar a la Cuarta Transformación con el chavismo.

Afirmó que el llamado humanismo mexicano surge de la historia nacional, de las luchas por la independencia, las libertades, la defensa del voto y los derechos sociales.

Enfatizó que en México se garantizan la libertad de expresión y de reunión, y que no se persigue a nadie por sus ideas, sino que existe un debate público abierto.

Cuestionada nuevamente sobre la posibilidad de una eventual intervención estadounidense en México, la presidenta reiteró su rechazo al intervencionismo y defendió la cooperación como única vía válida.

Señaló que una acción militar extranjera no serviría para reducir la violencia ni frenar el tráfico de drogas.

La estrategia de seguridad del país, dijo, se sostiene en dos ejes: evitar que el crimen sea visto como una opción de vida y combatir la impunidad, al tiempo que el Estado ofrece alternativas, esperanza y un horizonte de futuro.

Sobre el proceso legal contra Maduro, Sheinbaum sostuvo que, más allá de si las imputaciones tienen sustento, lo indispensable es que exista un juicio justo y expedito.

Añadió que, hasta el momento, no ha tenido comunicación con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez.

Ante la insistencia sobre un posible escenario de intervención en territorio mexicano, calificó esa posibilidad como lejana.

Destacó que México mantiene una relación de diálogo constante con Estados Unidos, tanto a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores —ahora nuevamente encabezada por Juan Ramón de la Fuente— como entre las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina con el Comando Sur.

Aseguró que México ha reiterado su disposición a colaborar bajo el principio de responsabilidad compartida.

Frente a declaraciones de funcionarios estadounidenses, incluido Donald Trump, señaló que la respuesta no debe ser la confrontación ni la elaboración de planes extraordinarios, sino el fortalecimiento del diálogo con base en los principios de soberanía y cooperación.

Sheinbaum reconoció que si Estados Unidos considera que México debe hacer más, también es válido que México exija mayores acciones del lado estadounidense.

Si bien reconoció avances en la incautación de armas, insistió en que se requiere un mayor control, pues en México la venta de armas está prohibida y muchas de ellas terminan en manos del crimen organizado. También llamó a reforzar la persecución de delitos en territorio estadounidense.

Criticó, además, la postura de partidos de oposición que han respaldado la intervención en Venezuela. Señaló que pueden disentir del gobierno mexicano, pero no avalar acciones extranjeras que no han dado resultados.

Incluso advirtió que quienes promueven una intervención en México deberían observar el caso venezolano y el trato que Estados Unidos dio a la oposición en ese país, a la que —dijo— terminó desplazando.

Finalmente, la presidenta subrayó que México no necesita injerencias externas. Celebró las relaciones internacionales, la inversión extranjera y la cooperación global, pero marcó una línea clara frente al intervencionismo.

Reiteró que México asume su responsabilidad en el combate al narcotráfico, pero también exige corresponsabilidad: investigar cómo se distribuyen las drogas en Estados Unidos, cómo se venden y cómo se lava el dinero en ese país. “México hace su parte —concluyó—, pero del otro lado también hay obligaciones que no pueden ignorarse”.

Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de la carrera de Periodismo y Comunicación, con una especialidad en Fotografía y Producción Audiovisual, y en Geopolítica.

Ha trabjado para diversos medios y ONGS en Europa y México por más de 15 años. Su enfoque y especialidad son las noticias de Política Internacional y Nacional y conflictos, buscando la veracidad, objetividad y la investigación periodística.

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