Harfuch niega que aumento de desapariciones esté ligado a reducción de homicidios
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Harfuch reconoció que los casos de desaparición continúan representando un desafío para las autoridades
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, rechazó que el incremento de personas reportadas como desaparecidas esté relacionado con la reducción de los homicidios registrados en el país.
Durante una entrevista con Gabriela Warkentin, en el programa Así las cosas, el funcionario reconoció la gravedad de la crisis de desapariciones, particularmente en entidades como Jalisco y Sinaloa, pero sostuvo que las estadísticas de ambos fenómenos se construyen mediante metodologías distintas.
“Puedo confirmar con absoluta certeza que no existe ningún fenómeno de aumento de desapariciones que pueda equipararse o correlacionarse con la disminución de los homicidios. Definitivamente no”, afirmó Harfuch.
La declaración se produjo después de que Warkentin planteara la preocupación de especialistas sobre la posibilidad de que algunas muertes fueran registradas como desapariciones y, con ello, contribuyeran artificialmente a la reducción de las cifras de homicidio.
Harfuch explicó que una parte importante de las personas reportadas como desaparecidas son localizadas durante las primeras 72 horas. Sin embargo, señaló que los datos estadísticos consolidados se actualizan al cierre de cada mes, por lo que las cifras pueden no reflejar inmediatamente todas las localizaciones.
COMBATE AL RECLUTAMIENTO FORZOSO
El secretario también reconoció que el crimen organizado continúa utilizando el reclutamiento como una herramienta para fortalecer sus estructuras.
Aseguró que una de las prioridades de las autoridades es detener a quienes participan en estas actividades. Como ejemplo, mencionó los operativos realizados en Jalisco.
“En Jalisco, por ejemplo, hemos detenido al principal reclutador responsable de administrar los campamentos de entrenamiento y reclutamiento forzoso”, señaló.
Para Harfuch, el combate a las desapariciones requiere fortalecer tanto las capacidades de investigación como los recursos tecnológicos y humanos de las unidades especializadas.
Puso como ejemplo a la Ciudad de México, donde, según afirmó, de cada 10 personas reportadas como desaparecidas, siete fueron localizadas el mismo día.
“Este modelo debe replicarse en todo el país”, sostuvo.
El funcionario agregó que se encontraba trabajando con la Secretaría de Gobernación para revisar el avance de un sistema de alerta temprana impulsado por el gobierno federal.
“ES UNA REALIDAD DOLOROSA”
Harfuch reconoció que los casos de desaparición continúan representando un desafío para las autoridades.
Como muestra de ello, mencionó el caso ocurrido en Culiacán, donde un joven que había sido reportado como desaparecido fue posteriormente ejecutado.
“Lamentablemente, la realidad plantea desafíos complejos”, dijo.
El secretario también se refirió a las familias que han realizado protestas para exigir la localización de sus seres queridos. Recordó particularmente el caso de familiares provenientes de Sinaloa que bloquearon una carretera para exigir respuestas.
Harfuch afirmó que se reunió personalmente con algunas de estas familias y escuchó sus reclamos. En ese caso específico, señaló que fueron detenidas más de 30 personas vinculadas con los hechos investigados y que actualmente existen 90 investigadores dedicados exclusivamente al caso en Sinaloa.
LA SEGURIDAD SIGUE SIENDO LA PRINCIPAL PREOCUPACIÓN
Durante la conversación, Warkentin planteó otro de los contrastes que enfrenta el gobierno: mientras las autoridades reportan una reducción importante de los homicidios, la percepción ciudadana mantiene a la inseguridad como uno de los principales problemas del país.
Harfuch reconoció que existe una diferencia entre los resultados estadísticos y la percepción de la población.
“La percepción siempre tarda mucho más en coincidir con los resultados reales”, explicó.
El funcionario aclaró que el gobierno federal no considera que el problema de seguridad esté resuelto.
“No decimos que el problema esté resuelto”, afirmó, aunque sostuvo que los datos muestran resultados concretos de la Estrategia de Seguridad Nacional.
Para Harfuch, uno de los elementos fundamentales para mantener esos avances es la continuidad de las políticas de seguridad y el fortalecimiento de las instituciones.
“La estrategia actual requiere perseverancia, coherencia y una coordinación total entre los tres niveles de gobierno”, señaló.
PROXIMIDAD SOCIAL PARA EVITAR EL RECLUTAMIENTO
Ante la pregunta de Warkentin sobre la necesidad de acercar las acciones de seguridad a la población, Harfuch destacó el trabajo de proximidad social que realiza la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en coordinación con otras dependencias.
Explicó que estas acciones forman parte del primer eje de la estrategia federal: atender las causas de la violencia.
Como ejemplo, señaló que tan solo en Sinaloa se han realizado más de 600 acciones de proximidad social, particularmente dirigidas a jóvenes mediante programas educativos y sociales.
El objetivo, explicó, es ofrecer alternativas que permitan alejarlos del reclutamiento por parte de organizaciones criminales.
Entre estas acciones mencionó el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, desarrollado con la participación de las secretarías de Bienestar, Salud y Defensa Nacional.
Harfuch sostuvo que el combate a la inseguridad no puede limitarse a la detención de integrantes de organizaciones criminales, sino que debe incluir investigación, fortalecimiento institucional, atención a las víctimas y acciones sociales para evitar que los jóvenes sean incorporados a las estructuras delictivas.
En la entrevista con Warkentin, el secretario insistió en que la estrategia de seguridad enfrenta problemas que siguen siendo graves, pero defendió la continuidad de las acciones emprendidas por el gobierno federal y la necesidad de mantener la coordinación entre las instituciones.