¿Hay un vínculo entre los trastornos mentales y el abuso sexual infantil?, un nuevo estudio realizado en México señala que no
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Esta nueva investigación que fue presentada en el Museo Memoria y Tolerancia en Ciudad de México, fue realizada por la ONG Reinserta y el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM)
De a cuerdo a este nuevo estudio, las personas que cometen delitos sexuales en contra de los niños y los adolescentes no responden en su mayoría al perfil de psicópatas ni tampoco padecen trastornos mentales que determinen su comportamiento delictivo.
Reinserta resalta que en michos años, la manera en la que llevaba acabo el “abordaje de la violencia sexual” había estado centrada, “con justa razón, en la atención a las víctimas”; sin embargo, “ha dejado un vacío crítico: el entendimiento profundo de las personasq ue cometen estos delitos”.
Teniendo en cuenta lo anterior, el estudio “Entender para prevenir: Factores asociados al delito sexual 2026”, emerge para dar una respuesta e esta tipo de delitos.
“La evidencia muestra que la violencia sexuales un fenómeno multifactorial, atravesado po rfactores individuales, relacionales, comunitarios y estructurales que, de no ser atendidos, perpetúan ciclos de daño”, explica Reinserta.
Por lo que, añade la organización no gubernamental, “ignorarlos limita nuestra capacidad de intervención y reduce las posibilidades reales de prevención”
En este sentido, Reinserta precisa que este estudio pionero en México, debido a pone en el centro la pregunta; :¿qué hay detrás de la comisión de un delito sexual?, siendo su respuesta “frente a los enfoques predominantemente punitivos”, hacer un “cambio de paradigma”; “comprender para intervenir mejor”.
“Este enfoque no sustituye la justicia,la fortalece al aportar evidencia que permita reducirla reincidencia y proteger a futuras generaciones”, acentúa Reinserta.
De esta forma la investigación realizada por la ONG Reinserta y el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM) cuestiona los mitos sociales entorno a la figura del “agresor monstruo” para colocar el origen de este tipo de violencias “en patrones socioculturales, distorsiones cognitivas y la impunidad”, indica EFE.
En opinión de Nicolás Martínez, quien es psiquiatra forense e investigador del INPRFM ,“(los agresores) no padecen, y repito, no padecen trastornos parafílicos, ni un trastorno mental que determine su actuar delictivo y eso recarga en la sociedad un peso mayúsculo”.
METODOLOGÍA
Para la realización de esta investigación se contó con una muestra de 511 personas, de las cuales 21 fueron “entrevistadas a profundidad”, todas ellas recibieron una sentencia por agresiones a menores y actualmente cumplen sus condenas en diversos centros penitenciarios de México, cada una de las conversaciones tuvo como objetivo analizar “las dinámicas detrás de los abusos contra la infancia y la adolescencia”, resalta EFE.
El estudio mostró que las agresiones dirigidas a los menores son cometidas en su gran mayoría perpetradas por hombres, el 96 %, y con una edad promedio de 45 años, que no tienen un perfil psicológico previamente identificable, actuando en su en un gran número de las veces por que hubo una "oportunidad situacional y bajo una profunda distorsión sobre el concepto de consentimiento en la infancia”, indica EFE.
Los datos obtenidos por esta nueva investigación revelaron que los agresores de menores comúnmente minimizan el daño que le provocaron a sus víctimas y, expresan culpa exclusivamente por las consecuencias personales o legales que tuvieron que asumir.
CRÍTICA A LAS ESTRATEGIAS ACTUALES DE PREVENCIÓN
Durante la presentación del estudio, Saskia Niño, quien es la cofundadora y vocera de la organización Reinserta, cuestionó las estrategias llevadas a cabo de prevención que “trasladan la carga de protección a las propias víctimas desde edades muy tempranas”, apunta EFE.
“¿Por qué estamos interrumpiendo la infancia y la inocencia de nuestros niños de esa manera en vez de estar educando a nuestros adultos y enfocándonos en los adultos?, se preguntó Niño.
La cofundadora y vocera de la organización Reinserta advierte que “son menos las niñas que llegan a la adultez ilesas de haber sido víctimas de algún delito de violencia sexual en México”.
Niño recalcó que el propósito de estudiar los testimonios directos de los agresores infantiles que están internados es reunir evidencia científica que ayude a poder anticiparse a que se lleven a las agresiones, por lo que concluye “entender no es justificar, entender es ampliar nuestra capacidad de prevenir”.
Con información de la Agencia de Noticias EFE y Reinserta.