La inversión productiva de la CFE cae 24% en 2025
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La reducción de proyectos de generación y distribución en el sexenio pasado pone en riesgo a la empresa, opinan
La inversión física de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó una reducción de 24% real anual en 2025, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Los recursos ejercidos por la empresa que dirige Emilia Esther Calleja se ubicaron en 46 mil 643 millones de pesos el año pasado.
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De acuerdo con expertos es un rezago en inversión productiva pues se planearon menos proyectos de generación, transmisión y distribución de electricidad el sexenio pasado.
“Venimos de un sexenio con inversión física históricamente baja en el sector eléctrico, particularmente en transmisión y mantenimiento mayor”, mencionó Carlos Flores, analista independiente del sector.
“Aunque la administración de Claudia Sheinbaum ha intentado corregir el marco normativo, la implementación ha sido lenta, con un año y medio en ajustes regulatorios que no terminan de finalizar e implementarse, y el horizonte político es corto para revertir el rezago”.
Además, agregó que el rezago de proyectos no sólo se ve reflejado en la menor inversión del año pasado, sino que deja vulnerable a la empresa estatal ante las olas de calor y el incremento de demanda, factores que pueden provocar apagones e inhibir inversiones industriales por falta de capacidad de trans- misión y generación.
“El riesgo es claro: si la expansión de capacidad y red no acompaña el crecimiento de la demanda, pueden incrementarse los eventos de interrupción, elevarse costos marginales de generación, por mayor uso de plantas ineficientes, e inhibir nuevas inversiones industriales”, destacó Flores.
De hecho, el monto invertido en 2025 es también el menor registrado para un inicio de sexenio desde que hay registro, a partir de 1990, de acuerdo con las cifras de la Secretaría de Hacienda.
Y es que sobre todo en 2023 y 2024 se observaron dos fenómenos a partir de la problemática del estancamiento de inversión y en generación y transmisión de la energía eléctrica.
En primer lugar, se generaron los apagones reportados en los meses más calurosos (de mayo a agosto) debido al aumento de temperatura y el uso de aires acondicionados y ventiladores. Esto generó que la demanda de energía fuera superior a la generación, y que la CFE tuviera que recurrir a cortes programados.
Luego, debido a la misma situación, en la que no había generación extraordinaria, algunas plantas tuvieron que dejar de operar por falta de electricidad, y las nuevas inversiones también han apuntado a la necesidad de dotar de una mayor confiabilidad al sistema.
Dando cuenta de esa problemática, los expertos mencionan que la CFE ha lanzado programas de inversión y proyectos mixtos con el sector privado, pero se van a concretar a partir de 2027.
“Las convocatorias de proyectos prioritarios, las de alianzas con el sector privado para proyectos de generación que van a incrementar la oferta de energía, podrían evitar que suban los costos, pero eso no es problema. El problema de los apagones es por falta de inversión y de infraestructura necesaria en transmisión y distribución”, explicó Víctor Ramírez, socio de la consultora P21Energía.
La CFE enfrenta retos operativos y financieros. Un ejemplo de esto ha sido el incremento en sus saldos de deuda financiera y de deuda con proveedores, los cuales llegaron a máximos históricos al cierre de septiembre de 2025.
La empresa dijo a esta casa editorial que al cierre de 2025 los saldos iban a disminuir. Esas cifras se reportarán al cierre de este mes.
Sin embargo, para los expertos la situación de la CFE difiere de la perspectiva del gobierno federal.
Ramírez dijo que, si bien la empresa reportó ganancias por 55 mil millones de pesos en los primeros nueve meses de 2005, estas se sustentaron en efectos cambiarios y no por beneficios operativos.
“La CFE sigue recibiendo un presupuesto en subsidios para sus propias funciones. La empresa tiene una herencia bastante complicada; por ejemplo, compromisos de pagos, las fibras. Otro caso que a mí me parece escandaloso es que se estén pagando 50 millones de dólares mensuales por el caso de Puerta al Sureste, un producto que todavía no se usa a plenitud por un asunto de mala operación”, apuntó Ramírez.
“Todavía intentan resolver al mismo tiempo que mantener una parte ideológica. Veremos cuál es el resultado, pero sí hay una herencia fuerte que genera muchísimos males a la empresa”, agregó.