ONG insiste en alertar por terminal de gas en el Golfo de California: afectaría a ballenas y lobos marinos
Ambientalistas advierten que el proyecto en Guaymas afectará a cetáceos y no aportaría a la soberanía energética de México al destinar hidrocarburo estadounidense hacia Asia
Organizaciones de la sociedad civil y colectivos ambientalistas advirtieron que los impactos ambientales del megaproyecto de licuefacción y exportación de gas natural licuado (GNL) Amigo LNG, proyectado en Guaymas, Sonora, son minimizados por el Gobierno federal, e instaron a fundamentar la revisión técnica y jurídica de la obra con base en evidencia científica sobre las afectaciones al Golfo de California.
El posicionamiento surge tras lo expuesto el pasado miércoles 21 de octubre en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien aseguró que se evalúan las consecuencias ecológicas para evitar daños en la zona. “No vamos a cometer una barbaridad de impactar negativamente al Golfo de California”, sostuvo la mandataria al referirse a la planta desarrollada por las empresas LNG Alliance (Singapur) y Epcilon LNG (Estados Unidos).
AFECTACIONES PROYECTO GAS AMIGO GNL
Integrantes de la coalición “¿Ballenas o Gas?” cuestionaron los datos presentados por la titular de la Secretaría de Energía (Sener), Luz Elena González, quien señaló que el complejo ocuparía 41.7 hectáreas en un parque industrial existente y sumaría 60 buques metaneros anuales, equivalentes a un aumento de 4% en el tráfico marítimo local.
Las organizaciones expusieron que el cálculo territorial ignora el área costera y submarina que se verá comprometida. De las 41.7 hectáreas (equivalentes a siete estadios de fútbol), cerca de 32.5 hectáreas corresponden a superficie marina y 9.29 hectáreas a vegetación de matorral sarcocaule, merma reconocida en la propia Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Insistieron en que el peligro no radica en el porcentaje del tránsito, sino en las dimensiones de las embarcaciones de hasta 300 metros de eslora y 216 mil metros cúbicos de capacidad, cuyas rutas coinciden con zonas de alimentación, reproducción y migración de cetáceos y lobos marinos.
Por último, la organización ambientalista rechazó que la infraestructura represente una reserva estratégica para el sistema energético nacional. “No existe una obligación verificable de destinar un porcentaje de ese combustible al mercado mexicano. La infraestructura de almacenamiento destinada a cargar buques no equivale a una reserva estratégica nacional”, puntualizó la coalición.
Pablo Montaño, director de Conexiones Climáticas y productor del documental Ballenas o Gas, señaló el medio de comunicación local Proyecto Puente que existe desinformación en el Ejecutivo federal respecto a las consecuencias del complejo. “El Proyecto Amigo acabaría con ballenas y dañaría el Mar de Cortés”, advirtió el activista al alertar también sobre las afectaciones directas a las comunidades pesqueras tradicionales de Guaymas.
DESCRIPCIÓN DE LA OPERACIÓN AMIGO LNG
De acuerdo con las autorizaciones vigentes, Amigo LNG operará como una terminal de exportación que procesará gas proveniente de la cuenca Permian Basin, en Texas, para transportarlo a través de gasoductos transfronterizos mexicanos y embarcarlo rumbo a mercados de Asia y Latinoamérica.
El diseño del proyecto contempla dos etapas (“trenes de licuación”) con capacidad nominal inicial de 3.9 millones de toneladas métricas por año (MTPA) y una capacidad total de 7.8 MTPA bajo un esquema de gas natural licuado flotante (FLNG), además de una capacidad de almacenamiento de hasta 290 mil metros cúbicos en atracaderos dobles, de acuerdo a información publicada en su página oficial.
Ante esta sitación, las organizaciones exigieron que la evaluación oficial incorpore los impactos acumulativos y sinérgicos antes de autorizar el avance de las obras marítimas.