Pemex, sin mecanismo de quiebra en México: la petrolera lo confirma ante regulador de EU
La SEC cuestionó específicamente las consecuencias jurídicas que tendría la transformación de Pemex
Petróleos Mexicanos (Pemex) confirmó ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos que, en caso de enfrentar una situación de insolvencia, no puede recurrir a un procedimiento de concurso mercantil ni dispone de un esquema de protección frente a una eventual quiebra bajo la legislación mexicana.
La revelación forma parte de las respuestas entregadas por el gobierno mexicano al regulador estadounidense durante el proceso de actualización de información corporativa de Pemex.
La SEC cuestionó específicamente las consecuencias jurídicas que tendría la transformación de Pemex, luego de que el 19 de marzo de 2025 dejara de operar bajo la figura de empresa productiva del Estado para convertirse en una empresa pública del Estado.
Entre las interrogantes planteadas por el organismo estadounidense estuvo la posibilidad de que el cambio modificara la situación de la petrolera frente a las leyes mexicanas de insolvencia.
La respuesta fue contundente: no existe tal protección.
De acuerdo con la explicación presentada ante la SEC, las entidades del sector público que no están constituidas bajo las reglas del derecho mercantil privado quedan fuera de los procedimientos de concurso mercantil. En consecuencia, Pemex no está sujeta a la Ley de Concursos Mercantiles.
Esto significa que, a diferencia de una empresa privada que puede recurrir a mecanismos judiciales para reestructurar sus obligaciones cuando enfrenta problemas financieros, Pemex no cuenta con esa vía legal.
UNA CONDICIÓN QUE VIENE DE ANTES
El propio gobierno mexicano aclaró, sin embargo, que esta situación no surgió con la reforma energética impulsada durante la administración de Claudia Sheinbaum.
Según la respuesta entregada a la SEC, Pemex ya se encontraba excluida de los procedimientos de concurso mercantil antes de modificar su régimen jurídico. Por lo tanto, la conversión de empresa productiva a empresa pública no creó ni eliminó una protección frente a la insolvencia.
La precisión resulta relevante porque el cambio legal de 2025 generó dudas entre inversionistas sobre cuáles serían las nuevas condiciones jurídicas de la petrolera y qué implicaciones tendría su nueva estructura.
La SEC pidió información adicional precisamente para determinar si la modificación había alterado los derechos y obligaciones de Pemex, particularmente en materia de insolvencia y protección de sus acreedores.
¿QUÉ IMPLICA PARA LOS INVERSIONISTAS?
La ausencia de un procedimiento formal de quiebra coloca a Pemex en una situación distinta a la de una compañía privada endeudada.
En un escenario de dificultades financieras, la petrolera no podría acogerse al concurso mercantil para obtener, bajo ese mecanismo, protección judicial y negociar una reestructuración de sus obligaciones.
Para los tenedores de deuda, esto introduce un elemento adicional de incertidumbre: la solución ante una eventual crisis financiera de Pemex dependería en buena medida del marco jurídico aplicable al sector público y del respaldo que el Estado decida proporcionar, en lugar de un proceso de insolvencia convencional.
La situación puede tener consecuencias sobre la percepción de riesgo de la empresa y, potencialmente, sobre el costo de financiamiento de Pemex. También resulta relevante para el análisis de la posición financiera del gobierno mexicano, debido al estrecho vínculo entre la petrolera y las finanzas públicas.
LA ACLARACIÓN QUEDÓ REGISTRADA ANTE LA SEC
Las declaraciones forman parte de la documentación presentada por México ante la SEC en relación con su Formulario 18-K y sus modificaciones de julio de 2025.
En esos documentos, el gobierno también incorporó información sobre la nueva misión corporativa de Pemex, sus actividades y las razones detrás del cambio en su estructura jurídica y de propiedad.
Así, mientras la reforma de 2025 modificó la naturaleza jurídica y el funcionamiento de Pemex, su exclusión de los procedimientos de concurso mercantil permanece intacta.
La petrolera, por tanto, no tiene un mecanismo de quiebra bajo la legislación mexicana al que pueda recurrir en caso de insolvencia, una característica que ahora quedó expresamente explicada ante el regulador estadounidense.