Restos hallados en Sonora sí son de Marco Antonio, hijo de Ceci Flores, confirma prueba de ADN
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ADN confirma que restos en Sonora son de Marco Antonio, hijo de Ceci Flores. Conoce los detalles del caso y su impacto tras años de búsqueda
La incertidumbre terminó para la familia de Ceci Flores. Una prueba genética confirmó que los restos encontrados en Hermosillo, Sonora, pertenecen a Marco Antonio Sauceda Rocha, desaparecido desde 2019. El anuncio fue dado a conocer por el colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora, marcando un momento clave en uno de los casos más emblemáticos de búsqueda en México.
“Los restos encontrados en días pasados han sido plenamente identificados y corresponden a nuestro querido hermano, Marco Antonio Sauceda Rocha. La prueba de ADN ha confirmado su identidad”, informó el colectivo encabezado por Milagros de Jesús Valenzuela Flores.
El hallazgo ocurrió días antes en la carretera 26, a la altura del kilómetro 46, en Hermosillo. La propia madre activista había adelantado el descubrimiento el 24 de marzo con un mensaje cargado de dolor: “Hoy localicé a mi niño... abrazo tus restos, es lo que me queda”. La identificación oficial se retrasó debido al estado de los restos, que presentaban deterioro por el paso del tiempo.
UNA DESAPARICION QUE CAMBIO UNA VIDA
El 4 de mayo de 2019, la vida de la familia Flores dio un giro definitivo. Marco Antonio, de 32 años, desapareció en Bahía de Kino cuando regresaba de trabajar junto a su hermano menor. Ambos fueron interceptados por un grupo armado que los privó de la libertad.
Mientras Jesús Adrián fue liberado días después, Marco Antonio nunca regresó. Este hecho se sumó a otra tragedia familiar: la desaparición de Alejandro Guadalupe Islas Flores en 2015, lo que profundizó la crisis que enfrentaba Ceci Flores.
Desde entonces, la madre inició una búsqueda incansable. En medio del dolor, llegó incluso a confrontar a presuntos responsables. Esa presión derivó en la liberación de uno de sus hijos, pero dejó abierta una herida que tardó años en comenzar a cerrarse.
EL IMPACTO DE LOS COLECTIVOS DE BUSQUEDA
La historia de Ceci Flores también está ligada al surgimiento y fortalecimiento de colectivos como Madres Buscadoras de Sonora. Lo que comenzó como una búsqueda personal se convirtió en un movimiento que hoy agrupa a más de 2 mil familias.
A lo largo de los años, estos colectivos han localizado más de 1,500 personas en fosas clandestinas y han contribuido a encontrar con vida a más de 1,300, de acuerdo con cifras compartidas por la propia organización.
La búsqueda de Marco Antonio estuvo marcada por riesgos constantes, desplazamiento y tensiones sociales. Incluso en 2025, Flores enfrentó rechazo en comunidades donde intentó obtener respuestas, reflejando la complejidad del contexto en el que operan estos grupos.
UN CIERRE INCOMPLETO Y EL DOLOR QUE PERMANECE
La confirmación de identidad representa un cierre simbólico, pero no necesariamente total. “Hoy cerramos un ciclo lleno de dolor, pero también de amor y de memoria. Marco Antonio, siempre vivirás en nosotros. #promesacumplidahermano”, compartió el colectivo tras el anuncio.
Sin embargo, la propia Ceci Flores había señalado previamente que los restos localizados eran parciales, subrayando el dolor persistente. En otro mensaje, expresó su frustración ante la falta de confirmación directa: “ Yo todavía no he recuperado al mío, no me han dicho que si es o no es Marco Antonio”.
El caso refleja una realidad que atraviesa a miles de familias en México, donde la búsqueda de personas desaparecidas se convierte en una lucha prolongada entre la esperanza, la incertidumbre y, en ocasiones, hallazgos que llegan años después.
DATOS CURIOSOS DEL CASO
• El colectivo Madres Buscadoras de Sonora surgió a partir de la búsqueda personal de Ceci Flores
• Más de 2 mil familias integran actualmente este movimiento en distintas regiones
• Los colectivos han localizado tanto restos en fosas clandestinas como personas con vida
• El caso de Marco Antonio se mantuvo activo durante siete años antes de su identificación por ADN