Sheinbaum reduce despliegue del Ejército y concentra tropas en estados con mayor violencia
El número de militares destinados a estas funciones se redujo en alrededor de 66 mil elementos durante el primer año del actual gobierno
La administración de Claudia Sheinbaum modificó de manera importante la presencia del Ejército en tareas de seguridad pública respecto al sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con información de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el número de militares destinados a estas funciones se redujo en alrededor de 66 mil elementos durante el primer año del actual gobierno.
Datos obtenidos mediante una solicitud de transparencia en la Plataforma Nacional de Transparencia muestran que en 2024 había 100 mil 226 efectivos militares desplegados en labores de seguridad pública en el país. Para 2025, esa cifra descendió a 34 mil 160, lo que representa una reducción cercana al 66 por ciento.
El cambio coincide con el inicio del gobierno de Sheinbaum y con una estrategia de seguridad que, al menos en su planteamiento, busca otorgar mayor protagonismo a la inteligencia, la investigación criminal y la coordinación con instituciones civiles.
Durante la presentación de su estrategia de seguridad, en octubre de 2024, la presidenta descartó regresar al modelo de confrontación directa contra el crimen organizado implementado durante el gobierno de Felipe Calderón.
En su lugar, planteó cuatro líneas de acción: prevención, atención a las causas, inteligencia y presencia.
Aunque la disminución de tropas fue generalizada, el Ejército no abandonó las labores de seguridad.
La diferencia está en que ahora los efectivos son concentrados principalmente en las regiones consideradas de mayor riesgo.
Sinaloa concentra el mayor despliegue
El principal foco de atención militar se encuentra en Sinaloa, donde hasta febrero de 2026 se encontraban desplegados 11 mil 53 elementos.
La presencia castrense se intensificó en ese estado a raíz de la disputa entre distintas facciones del Cártel de Sinaloa, conflicto que se agudizó después de la caída de Ismael “El Mayo” Zambada en agosto de 2024.
La crisis de seguridad convirtió a Sinaloa en una de las principales zonas de intervención de las Fuerzas Armadas durante el gobierno de Sheinbaum.
Otro de los estados que recibió un despliegue relevante fue Michoacán, donde la violencia relacionada con organizaciones criminales también ha afectado actividades económicas y productivas.
Para febrero de 2026, la Sedena reportaba 2 mil 743 militares en territorio michoacano. La entidad enfrenta, entre otros problemas, extorsiones y homicidios vinculados con la actividad criminal en regiones dedicadas a la producción agrícola, particularmente entre productores de limón.
Un cambio frente al modelo de López Obrador
Las cifras marcan una diferencia considerable respecto al sexenio de López Obrador. Durante su administración, el número de militares utilizados en tareas de seguridad pública alcanzó sus niveles más elevados desde que existen registros comparables.
En 2023 y 2024 se contabilizaron 100 mil 226 soldados desplegados, mientras que el promedio durante los seis años del gobierno anterior superó los 84 mil efectivos por año.
Con Sheinbaum, en cambio, la presencia militar en las calles se redujo de manera considerable, aunque las Fuerzas Armadas continúan desempeñando un papel central en la estrategia de seguridad nacional.
La propia Sedena señala que sus elementos realizan labores relacionadas con la protección del territorio y del espacio aéreo, la reducción de los índices de violencia y la vigilancia de instalaciones estratégicas.
La dependencia también precisa que sus efectivos pueden participar en otras actividades, como operaciones de rescate, protección del medio ambiente y recursos naturales, aplicación del Plan DN-III ante desastres y tareas relacionadas con el Servicio Militar Nacional.
Así, más que desaparecer de la estrategia de seguridad, el Ejército parece haber pasado de un despliegue masivo en todo el territorio durante el sexenio anterior a una presencia más focalizada en las zonas consideradas prioritarias.