Topolobampo y sus proyectos industriales: lo que hay que saber para entender el debate
El proyecto contempla la generación de empleos y mejoras en infraestructura hídrica, además de la contratación prioritaria de mano de obra local
Para entender lo que está ocurriendo en Topolobampo, conviene tener claro el mapa. En la bahía de Ohuira y sus alrededores conviven distintos proyectos industriales que, aunque comparten geografía, son iniciativas completamente separadas, con distintos orígenes, distintas empresas y distintas características. Confundirlos lleva a debates que no siempre están hablando de lo mismo.
Uno de esos proyectos es Pacífico Mexinol: una planta de producción de metanol de ultra bajo carbono desarrollada por Transition Industries, empresa que llega a México por primera vez con esta inversión. No tiene ningún vínculo con otras plantas industriales de la región. Es un proyecto nuevo, con una lógica nueva, y eso se nota en cómo está diseñado desde el principio.
EL AGUA: EL TEMA QUE MÁS PREGUNTAS GENERA
En una región donde la pesca es vida y la bahía es identidad, cualquier proyecto industrial que llegue cerca genera preguntas sobre el agua. Son preguntas legítimas. Y, en el caso de Mexinol, tienen respuestas documentadas que vale la pena conocer.
La planta no usará agua de ríos, presas, acuíferos ni agua de mar. El cien por ciento de sus necesidades hídricas vendrá de agua residual municipal tratada, proveniente de las lagunas de oxidación que opera JAPAMA en Ahome. Esa agua, que hoy sale del sistema municipal sin mayor aprovechamiento, será procesada, utilizada y devuelta al sistema en un circuito cerrado, sin tocar la bahía y sin competir con el agua que usan los agricultores ni las familias locales.
Hay un dato que no ha circulado lo suficiente: este sistema evitará que más de 12 millones de toneladas de aguas residuales sin tratar lleguen cada año a la bahía de Ohuira. Dicho de otro modo, la llegada del proyecto mejora la situación hídrica actual de la bahía, no la empeora.
El tratamiento del agua estará a cargo de Veolia, empresa líder mundial en el sector. El proceso purifica el agua en varias etapas hasta convertirla en insumo industrial de alta calidad que circula internamente sin punto de descarga al ecosistema costero.
Además, como parte de sus compromisos con la comunidad, Transition Industries financiará mejoras a la infraestructura de recolección de aguas residuales de JAPAMA, lo que significa que el municipio de Ahome obtendrá infraestructura hídrica mejorada como resultado directo de la llegada del proyecto. Y JAPAMA recibirá ingresos por la venta de agua residual que hoy no genera ningún valor económico para el municipio.
LOS ESTÁNDARES CON LOS QUE LLEGA
Mexinol no llega con estándares mínimos. Llega con los más exigentes que existen en el mundo del financiamiento internacional. La Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo del Grupo del Banco Mundial, participa como socio de desarrollo y aplica sus propios estándares ambientales y sociales al proyecto. Eso implica auditorías, informes públicos y compromisos verificables que la empresa debe cumplir para mantener ese respaldo.
El proyecto cuenta también con más de 200 medidas de mitigación ambiental documentadas ante la SEMARNAT, con una zona de conservación del ecosistema integrada a su diseño, con infraestructura portuaria ya existente, sin nueva intervención sobre el litoral, y con un modelo de operación orientado a emisiones netas cercanas a cero.
LO QUE SIGNIFICA PARA LA REGIÓN
La Universidad Autónoma de Sinaloa elaboró un estudio económico independiente que estimó el impacto del proyecto en el norte del estado. Durante los cuatro años de construcción, se generarán 4,500 empleos directos anuales en Sinaloa. Durante los 30 años de operación, la planta sostendrá aproximadamente 1,400 empleos permanentes directos e indirectos cada año. Por cada empleo generado directamente por el proyecto, la UAS estima ocho empleos adicionales en la economía de la región.
El proyecto obliga contractualmente a sus proveedores a priorizar la contratación local: primero en Ahome, luego en Sinaloa y después en el resto del país.
Una comunidad bien informada puede hacer mejores preguntas y exigir mejores respuestas. Esa es, al final, la conversación que Topolobampo merece.