La escuelita de Autlán

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Opinión
/ 4 abril 2011

El número más reciente de la revista de historia Istor, del Centro de Investigación y Docencia Económicas, presenta una entrevista que en 1993 realizó Jean Meyer a Antonio Alatorre, filólogo nacido en Autlán, Jalisco.
La entrevista, en la que se permite atisbar en el México y su provincia en los primeros treinta años del siglo XX, ofrece un retrato también de cómo fue la educación en México, al menos en ciertas partes de nuestro país, y la importancia que se daba a los contenidos que tuviesen más que ver con las vocaciones y habilidades de los niños.
De modo muy simpático, Antonio Alatorre contesta a las primeras preguntas del historiador con una anécdota. Cuenta que estando un día en su casa, recibió un telefonazo de  Ernesto Zedillo, entonces secretario de Educación: "Soy. Zedillo secretario de Educación; perdóneme este ataque personal, pero estamos aquí metidos en los programas educativos, y hay voces que dicen que las clases de español en la escuela primaria son un desastre. Me gustaría saber qué opina usted. ¿Por qué no escribe unas paginitas sobre el tema y me las manda?". Alatorre aceptó y decidió escribir unas cuartillas de cómo había sido su propia educación en Autlán, Jalisco. Los maestros de entonces estaban convencidos de que el aprendizaje en la escuela debía servirles en el futuro para el oficio o profesión a la que se decidieran dedicar. Aquellas eran lecciones de vida. Así, un hermano y él, al finalizar uno de los cursos escolares, habían terminado de fabricar unos muebles de otate que "funcionaron como recibidorcito, cerca del zaguán de casa".
En la escuela de Autlán se emocionó con las constelaciones y entendió lecciones de física en un viejo laboratorio, pero en donde el maestro tenía una gran pasión por hacerles entender y fascinarse con el universo de conocimiento que les estaba presentando. "Fue (ahí) donde hice contacto con las dos Osas, y Casiopea, y el Cisne, y la Corona de Ariadna, y Orión y  Aldebarán y Sirio".
Si en estos momentos  nos preguntáramos qué es lo que hace falta en nuestro país en materia de educación, quizá tendríamos que cuestionarnos si no nos está faltando, a nivel nacional, una mejor jerarquización de los contenidos, por un lado, y por el otro, el estímulo al profesorado.
En la jerarquización de conocimientos, se hace indispensable la adecuación de los materiales a los tiempos que corren, a la globalización en la que estamos inmersos, y a las nacientes, cambiantes, necesidades de las sociedades en que vivimos.
Por otro lado, siendo como es, una de las vocaciones con mayor capacidad de entrega y de pasión, es ciertamente evidente que a los maestros les faltan mayores incentivos. Muchos de ellos trabajan sin plaza y han de esperar años y años hasta que por fin se les otorga una. Huelga decir que a cada cambio de administración los traen de arriba para abajo con los mismos papeles del año anterior.
Quizá la mejor de las enseñanzas que recibió este lingüista y traductor notable, don Antonio Alatorre, fue que los maestros estimularon su curiosidad. Es ahí donde radica una de las mayores riquezas de este proceso de enseñanza- aprendizaje. Si en nuestro país, ahora que con la reforma se pretende avivar la inteligencia de los alumnos investigando por ellos mismos, no damos con la clave para intentar lograr su curiosidad, nada, ni la propia reforma hará mella en los estudiantes.
El papel de los maestros es fundamental en la consecución de estos propósitos. Y requieren un respaldo. Los ojos de la sociedad apuntan hacia ellos en lo inmediato a la hora de hablar del progreso o retraso de un país.
También  la educación en nuestro país debe, como lo hicieron con Alatorre, ubicar al niño en su propio medio, en su propio contexto. En nuestro estado sí es de destacar cómo desde la Secretaría de Educación y Cultura se están trabajando en estos contenidos desde libros que serán distribuidos en Coahuila. Contenidos con historias locales, con ángulos locales, que vienen a dar una huella de identidad a los estudiantes.
Este de la educación, tema de larga andadura: tiene en su seno la semilla de la esperanza, de la renovación; lleva consigo la de la curiosidad, la de la responsabilidad y la de trabajos y contenidos adecuados al entorno de los niños.
Ciudad Deportiva
Excelente noticia la de que el Gobierno del Estado remozará las instalaciones de la Ciudad Deportiva de nuestra ciudad, el paseo más integral de Saltillo, con su hermosísimo lago, sus canchas, sus pistas para caminar, su área de juegos, su "trenecito", sus descansos para las carnes asadas.
Es muy estimulante observar que no sólo se abran paseos familiares en la ciudad, sino que los que ya existen reciban el necesario mantenimiento. Porque así pasan los años, y las obras realizadas por una autoridad van perdiendo brillo a causa del desinterés de las siguientes administraciones.
 

María C. Recio es una de las voces más influyentes en la crónica contemporánea de Coahuila. Su trabajo se caracteriza por el rescate de la memoria colectiva, combinando la investigación histórica con la narrativa literaria. Se ha especializado en el género de la entrevista y la crónica urbana.

Periodista, escritora y cronista con más de 30 años de trayectoria.

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