El miedo a la ficción
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Qué miedo le tienen a la ficción. El escritor inglés Ian Fleming jamás imaginó que su personaje más famoso, James Bond, seguiría las órdenes de la Corona Británica y de las autoridades mexicanas. Aparecer en una película de esta saga del agente secreto no pasa desapercibido por el mundo, el más reciente filme titulado Skyfall, recaudó más de mil millones de dólares a nivel mundial y fue vista en cientos de países. Así que el gobierno mexicano lo ha pensado bien y para dar las facilidades fiscales y de filmación en nuestro país ha puesto una serie de condiciones. Según una nota publicada ayer por el periodista Mario Abner, a cambio de estímulos y deducciones especiales por más de 14 millones de dólares, autoridades mexicanas pidieron modificar el guión de la nueva película del 007, Spectre. Después de que Sony Pictures fue hackeada el año pasado y se filtraron algunos correos electrónicos de sus ejecutivos, la empresa Tax Analysts, publicó un documento titulado “Desde México con Amor: Como Sony obtuvo millones por reescribir filme del 007”.
En este documento se explica que en el guión original de la nueva película de la saga, el villano, de nombre Sciarra, buscaría liquidar al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, autoridades mexicanas pidieron cambiar esto por el asesinato de un líder global. Otra de las condiciones es que ningún personaje negativo de la película podía tener la nacionalidad mexicana; otro punto a evaluar fue que una de las actrices que ayudarían a Bond a detener el “malévolo plan” en la ciudad de México debía de ser mexicana; y por último que bajo ninguna circunstancia apareciera la policía local o nacional, sino que fuera llamada “fuerza de policía especial”.
Ahí las peticiones de las autoridades mexicanas, a la par de esta información ayer se dio a conocer que dentro de los planes de filmación estará explotar el zócalo capitalino – con la ayuda de efectos especiales – , también se grabarán algunas imágenes en edificios históricos del centro de la ciudad, que el gobierno de Miguel Ángel Mancera se encargará de la seguridad en las locaciones y por último se le pide al director de fotografía o al director Sam Mendes que incluya tomas aéreas de edificios modernos de la capital.
Desconozco si estas peticiones son también requeridas en otros países, sin embargo cuando aparece en una película un ataque terrorista en Berlín, cuando se secuestra un avión en un vuelo en Holanda, o cuando un asesino en serie no puede ser detenido por la policía japonesa, nadie comenta al término de la película “vaya crisis de inseguridad en Berlín es increíble” o “no puede ser lo que sucedió en Holanda” o “qué torpes son los miembros de la seguridad japonesa”, ninguno de esos países le tiene miedo a la ficción, en México sí, ¿cómo podemos permitir que maten al jefe de gobierno? ¿cómo va a aparecer la ineficaz policía mexicana? Les niegan el permiso porque la realidad de nuestro país supera a la ficción, porque, realmente, estamos en riesgo latente de atentados, padecemos una policía torpe y tenemos villanos – en la vida real- peores que los de James Bond.
Son ridículas las peticiones, pero más ridículo es pensar que la mala imagen de México va a llegar de la mano de una película del 007, lo único seguro es que ningún agente de su categoría nos salva de la crisis de inseguridad en la que estamos inmersos y ninguna película cambiará la percepción del mundo hacia nuestro México violento.