Al maestro con cariño

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Opinión
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Un 11 de diciembre de 1948, en Beirut, Líbano, durante la asamblea general de la oficina de Naciones Unidas para la educación y la cultura (UNESCO), se escuchó lo siguiente: Monsieur Jaime Torres Bodet, élu Directeur Général. Se elegía a uno de los mexicanos más notables del siglo pasado y el único que ha logrado ocupar ese cargo. Torres Bodet fue secretario de Educación Pública, poeta, ensayista, diplomático y miembro de “Los Contemporáneos”, grupo de intelectuales integrado por Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, José Gorostiza, Carlos Pellicer y Jaime Sabines. Un 13 de mayo de 1974, se suicidó.

En un discurso ante el sindicato de maestros, Torres Bodet dijo: “Los derechos que han logrado son garantías que ninguna autoridad comprensiva intentará desarticular jamás”. Se equivocó; gobiernos de la era moderna han sido renuentes en apoyar la educación pública y laica por una razón ideológica: son sus enemigos jurados. Para ellos el sistema educativo es poco confiable y rechazan que el Estado mexicano tenga la exclusividad en el rol de fomentarla. Por eso ven con suspicacia que se destinen recursos públicos a las universidades, a las artes, a la cultura y a la ciencia; ahí la razón de que en su momento Felipe Calderón decidiera cerrar la representación mexicana ante la UNESCO.

https://vanguardia.com.mx/opinion/con-la-frente-marchita-DG20627361

Pero si en todos los indicadores de desempeño, México ocupa los últimos lugares de la prueba de la OCDE, pueden encontrar a todos los culpables que se les ocurra. Como siempre, a los primeros a quienes se ha querido acusar del fracaso de su política educativa es a los maestros. Pero la historia es conocida: dejar que las cosas naufraguen y después, con la excusa de la ineficiencia, hacer irremediable el triunfo de la educación privada.

Pero la educación no es un servicio que se ofrece en el mercado al mejor postor; es el medio para superar el más grave de los problemas de México: la desigualdad de origen. Tal parece que para los panistas lo ideal sería que las personas de recursos económicos suficientes cuenten con buenas escuelas, cercanas a sus hogares y con los mejores profesores. Los pobres, en cambio, no tendrían derecho más que a escuelas tan pobres como ellos mismos, obligándolos a la resignación social. Por eso llaman al populismo entregar útiles escolares gratuitos, porque según ellos, al hacerlo se limita la posibilidad de valorarse y superarse a partir de la creación de oportunidades propias.

Además, al sepultar la impartición de valores cívicos y morales en las escuelas públicas, causaron un daño tremendo al país. La ausencia de valores, el desempleo, la desesperanza y la desigualdad provocaron una mezcla explosiva de descomposición social que trajo como resultado que muchos jóvenes se integren a las filas de la delincuencia organizada, atraídos por la falsa idea de que ser rico y poderoso es sinónimo de éxito y que se puede obtener al precio que sea. No comprenden que la educación pública es el instrumento más igualitario que tiene cualquier democracia. Que la educación y los maestros son los grandes liberadores y que millones recordamos con aprecio a nuestros maestros, porque un buen maestro impresiona para la eternidad.

Vergonzosos para la historia mexicana son la existencia de personajes como Manuel Bartlett, Ernesto Zedillo, Josefina Vázquez Mota, Aurelio Nuño y Mario Delgado en la silla que ocuparon gigantes como Justo Sierra, José Vasconcelos, Jaime Torres Bodet y tantos otros grandes maestros de México, que forma de pisotear su legado.

https://vanguardia.com.mx/opinion/el-otro-diez-de-mayo-DA20570157

Y qué piensa de Carlos Jonguitud Barrios, Elba Esther Gordillo y los subsecuentes dirigentes del magisterio, pandilla que se han enriquecido de forma increíble y vendido las almas de sus agremiados por miserables votos durante las contiendas electorales.

Jaime Torres Bodet decía que la educación tiene valor porque transforma, cambia y mejora la realidad que nos rodea, y al tiempo que cambiamos, nos transformamos y mejoramos a nosotros mismos y a nuestros semejantes. Para lograr este ideal, necesitamos de los maestros y las maestras de México. Será necesario entonces que, para lograr llegar a donde queremos y hoy no estamos, empecemos a avanzar por donde no vamos. Feliz Día del Maestro.

@marcosduranfl

Columna: Dogma de fe

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