AMLO le saca el gas a México

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Opinión
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Plácido DETONA López Obrador cancela desde su llegada al poder, sistema natural para almacenamiento de gas y provoca que tengamos capacidad de abastecimiento para menos de los 3 días que asegura el gobierno federal

¿Les platico? ¡Arre!

En la reunión privada de los consejos ciudadanos consultivos del nuevo partido político SOMOS MÉXICO, que tuvo lugar este jueves en Monterrey, vi a una persona que se parecía mucho a Cuitláhuac García Jiménez, el peor gobernador que ha tenido Veracruz y que ahora finge -porque no funge- como Director General del Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS), organismo descentralizado de la Secretaría de Energía encargada de la gestión, administración y transporte del sistema nacional de gas natural en México, nombrado por la presidente Claudia Sheinbaum.

No resistí la tentación y le pregunté quien era. Resultó ser alguien que acompañaba a Fernando Turner Dávila, virtual pre candidato de SOMOS MÉXICO a la gubernatura de Nuevo León.

Finalmente, el mentado Cuitláhuac no tenía nada qué andar haciendo en esa reunión, pero me quise asegurar, no fuera a ser...

Paso al tema del gas y cómo se desinfla México por culpa de AMLO:

Al ser un elemento compresible, sus ductos operan como si fueran un globo, que si lo presionamos se hace más pequeño y si lo dejamos libre ocupa más espacio.

Lo mismo sucede con los ductos, pues el gas se puede comprimir y como inventario sirve para abastecer un desbalance del fluido.

Pero no se trata de un almacenamiento, pues sería tanto como pretender que las tuberías en nuestras casas realicen las mismas funciones de un tanque de gas butano o licuado.

Ese combustible en las tuberías está en tránsito y fluye de acuerdo a la demanda.

Otro concepto que se usa mucho es el de los tanques de almacenamiento de gas licuado, el cual se enfría a 160 grados centígrados bajo cero, con lo cual pasa de estado gaseoso a líquido y es el que transporta el comercio internacional a través de barcos.

México tiene tres terminales que reciben ese gas natural licuado, el cual se almacena en tanques y después se regasifica; es decir, vuelve a recuperar su estado gaseoso para ser utilizado por la industria, el comercio y los hogares después de ser inyectado a los ductos.

El tamaño de esos tanques equivale a 27 millones de pies cúbicos.

Para tener una proporción de lo que significa dicho volumen, la demanda diaria actual de México es de 9 millones de pies cúbicos.

Entonces, el tamaño de esos tanques es de 27 millones de pies cúbicos de gas y tenemos una demanda de 9.

Esta es la razón por la cual el gobierno afirma que tenemos una reserva de 3 días de abastecimiento, lo cual es impreciso, porque estamos hablando del tamaño de los tanques de almacenamiento, cuyo propósito no es ese, sino servir para que el fluido transite por las tuberías de la red nacional.

Otro factor es que esos tanques no siempre están llenos, mediante las descargas que hacen en ellos los barcos que los abastecen.

De hecho, en la contingencia que ocurrió a finales de septiembre, el único inventario conectado al sistema de abastecimiento general, que se encuentra en Altamira, Tamaulipas, fue de solo un 30%

Entonces, esos disponibles no se pueden considerar como capacidad de almacenamiento porque solo cobra sentido si se tiene control sobre él, esto es, cuándo inyectarlo a las tuberías o cuando extraerlo.

Y esas cantidades de gas se encuentran ligadas a las capacidades de importación de gas.

México importa el 70% del consumo nacional de gas:

Esa terminal se utilizó mucho hace 15 años para compensar el balance de la producción de Pemex conra las importaciones.

Por lo tanto, esa terminal se utiliza cada vez menos, pues prácticamente lo compramos a Estados Unidos.

El problema se complica porque conforme aumenta la temperatura, el gas se evapora y merma las capacidades de abastecimiento de los tanques -insisto- no de disponiblidad del fluido para los usuarios nacionales.

Consecuentemente, los climas calientes merman significativamente las disponibilidades de gas.

Resumen de esta parte: el gas acumulado en los tanques de las terminales NO SON una reserva real del combustible, porque se trata de cantidades que permanecen ahí a la espera de ser inyectado a las redes.

¿Qué tendríamos que hacer para no estar sujetos a esta presión de que en cualquier momento nos quedaremos sin gas?

La solución es lo que hacen países asiátios como Singapur y otros de Europa e incluso Estados Unidos: utilizar los yacimientos agotados de gas natural, que son cavidades naturales y por lo tanto pueden servir como unidades para almacenar el fluido.

Para hacer esto se requiere que dichas cavidades naturales sean herméticas, puesto que serían utilizados como verdaderos centros de almacenamiento.

Y para que estén herméticos habrían tenido que ser previamente explotados de una manera sensata.

A esos yacimientos agotados se les podría inyectar gas “nuevo” para servir como “bodegas” de almacenamiento.

Eso es lo que hace EEUU, que almacena en dichas cavidades el gas durante el verano y lo utiliza en las etapas invernales de mayor demanda.

Otra cosa que se puede hacer es utilizar como depósitos naturales de gas, las cavidades de sal que existen en México principalmente en Baja California Sur, cerca de Monterrey (en la región de Burgos, colindante con Tamaulipas, rumbo a Reynosa) y ciertas partes de Veracruz, como Coatzacoalcos.

Singapur, Europa y EEUU utilizan estas formas de almacenamiento no solo para asegurar el abasto, sino como factores de precio.

Esto es: en las épocas calurosas del año cuando el gas es más barato por su menor uso, se almacena en dichas cavidades naturales y se utiliza en invierno, cuando la alta demanda provoca un alza en los precios.

Consecuentemente, las inversiones que tienen qué hacerse para darle hermeticidad a esos “depósitos” naturales, DETONAN cuando el precio de gas aumenta en invierno.

México cuenta con estas cavidades naturales. Incluso en el año 2017 se realizó un estudio completo para aprovecharlas como almacenamiento.

AMLO desinfla a México:

El gobierno de Peña Nieto invirtió a ese proyecto cientos de millones de dólares, pero en diciembre de 2018 López Obrador lo canceló por un mal entendido concepto de que el Estado no solo debe dedicarse a gobernar, sino también a hacerle competencia a las empresas.

Ese proyecto contemplaba una especie de “hub” de gas natural que tendría como sede a Monterrey, pero con la llegada de López Obrador no solo se tiró a la letrina esas cuantiosas inversiones, sino que se arriesga desde entonces el abastecimiento de gas que hoy padece México, y el cual atiende solo a base de importaciones, pues quienes dirigen a Pemex desde el año 2019, son totalmente ignorantes e incapaces de estas técnicas de almacenamiento natural.

(Colaboró para este artículo, Eduardo Prud’homme, reconocido experto en la industria del gas natural y de hidrocarburos, que ha colaborado con el CRE y Cenagas -infraestructura global de gas- y GNL, incluyendo modelos asiáticos como Singapur, donde actualmente vive).

Cajón Desastre:

- Mañana, cambio completo de programa, sin faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía, más la Irreverente e Insustituible de mi Gaby Kalifa Kaún de Garza.

Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “SIP, Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Es miembro de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe diariamente su columna “IRREVERENTE” para prensa y TV en más de 40 medios nacionales y extranjeros. Maestro en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras, de distinguidos comunicadores. Como montañista, ha conquistado las cumbres más altas de América.

El 29 de septiembre de 2022, Plácido Garza fue incluido en la Enciclopedia de la Literatura en México por su libro “Irreverente” con más de un millón de copias vendidas, donde se le destaca en la reseña como “disparador incansable de ideas, algunas provocadoras, otras, lapidarias”. Es reconocido por su tono fresco y mordaz de crítica política y social, así como una viva expresión de la lengua y la cultura mexicana, mezcla antagónica generada por la proximidad con Estados Unidos.

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