PRI Coahuila: Agradecimientos y aprovechar el ambiente para el 2029
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Lo que tiene que hacer la dirigencia estatal del partido es evitar a toda costa un clima de antagonismos dentro de sus filas y, en cambio, crear un ambiente de empatía
La política preelectoral de Coahuila está recorriendo el camino de las competencias –aprovechando los agradecimientos– por una vía que más adelante logrará bifurcarse. El primer carril desembocará en la composición de las alcaldías que conformarán el estado; el segundo definirá a tiradores con miras al 2029, proceso que alumbrará al que quede en lugar de Manolo Jiménez en la gubernatura.
El proceso más próximo, el de las alcaldías, es un camino más fácil de recorrer tomando en cuenta que su composición está ya muy etiquetada, siguiendo la normatividad y logrando un buen avance basado en la repetición de algunos ediles. Además, resulta relativamente más sencillo, porque la estructura administrativa ya está definida, salvo algunos cambios que se pudieran hacer, ya que el encarrilamiento del alcalde que repite lo lleva con cierta inercia, lo que le facilitará el trabajo.
El presidente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Carlos Robles, y su equipo directivo acaban de recorrer todos los municipios de nuestro estado, utilizando una narrativa con apariencia de agradecimiento a los militantes por haber ayudado a impulsar a los candidatos de su partido al triunfo en las curules del Congreso local. Sin embargo, de forma paralela y subyacente, el objetivo era –o al menos pienso que así debía ser– evaluar si las preferencias a su partido seguían siendo las mismas, es decir, tener cautivos a los priistas para, con esa seguridad, contar con su predilección para los alcaldes que escogerán para la contienda del 2027, midiendo el termómetro para asegurar la confianza rumbo al 2029.
Lo que tiene que hacer la dirigencia estatal del partido es evitar a toda costa un clima de antagonismos dentro de sus filas y, en cambio, crear un ambiente de empatía. De esta manera podrá hacer frente a posibles embates del exterior sin que estos penetren y contaminen a los priistas ni los desvíen de los objetivos que lo hacen ser el partido que ha sabido aglutinar las preferencias electorales. Asimismo, esto permitirá mantener el buen gobierno, que hasta ahora lo ha sabido mantener sin el apoyo del corporativismo. Lo digo en clara alusión a sindicatos como el de los maestros, cuyo dirigente nacional cambió de vestuario por canonjías ofrecidas por el Gobierno Federal sin consultar a sus miembros.
La ansiedad está empujando a los partidos a que, desde ahora, comiencen a escudriñar en las ciudades coahuilenses para elegir a quienes pudieran competir en las elecciones para las alcaldías. Algunos se han cambiado de partido; los conozco, pues dejan de observar su ideología sólo para acceder al poder y manejarlo discrecionalmente en provecho personal y de los amigos que los favorecen con un buen puesto, o de otros a quienes benefician en forma clientelar. Y una vez instalados, abandonan las causas populares, que son las que sostienen el entramado donde ungen al elegido; así, al paso del tiempo, los partidarios se irán dando cuenta de que sólo fueron utilizados, haciéndolos, a veces, emigrar a otros partidos.
Los partidos deben ser fruto y ejemplo de democracia; desgraciadamente, la ofrecen al mejor postor y la degradan al verla como un sistema que se compra con dinero.
Estas instituciones deben formar verdaderos cuadros políticos que lleven esa esencia en su contextura, en el sentido estricto de lo que Aristóteles definía como “animal político”, ya que desciende de la ética; una premisa incumplida hoy en día.
El expresidente francés Charles de Gaulle, quien presidió el gobierno provisional para restablecer la democracia en su país, fue muy claro al decir: “La política es un asunto demasiado serio para dejarla en manos de los políticos”.
En fin, la directiva del PRI dio resultados muy positivos en las jornadas pasadas; ahora su dirigente dice que nuevamente se llevará “carro completo” en las elecciones para las alcaldías. Esperemos así sea y, pasada esta jornada, preparémonos para elegir al siguiente gobernador o gobernadora.
Se lo digo EN SERIO.