Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que Maru Campos (gobernadora de Chihuahua) y Rubén Rocha (gobernador con licencia de Sinaloa), ambos citados por la FGR, no están imputados por ningún delito y que sólo se les tomará su testimonio, hay quienes acusan un sesgo político en el manejo de ambos casos.
Advierten que, mientras el caso de Maru Campos (PAN) es abordado bajo acusaciones severas de violación a la soberanía y “traición a la patria” debido a la presencia de agentes de la CIA, el caso de Rubén Rocha Moya (Morena) ha sido matizado bajo el argumento de la presunción de inocencia y la soberanía frente a “ataques políticos” de agencias estadounidenses.