Centro Histórico de Saltillo: su identidad y esencia

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 13 abril 2026

La pérdida del barrio es patente cuando ya en el mundo cotidiano la gente se refiere a la calle Allende, una de las principales del centro, como ‘la calle de los bares’

Hay espacios personales donde no únicamente se vio la luz primera, sino que en ellos se configuró nuestra propia identidad. Una identidad que se consolidó a fuerza de imágenes y paisajes que ante nuestros ojos se fueron presentando a lo largo de los años.

Los personajes de las casas de infancia: aquellas dos ancianas, que así es como se veían, a quienes se temía por ser las encargadas de aplicar las inyecciones en las emergencias; el doctor Aldrete; los Güeros, dueños de una de las tiendas de la esquina más grande a la redonda; el señor Macías, también de otra, más pequeña, pero en los recuerdos más ordenada y limpia.

https://vanguardia.com.mx/opinion/mas-por-el-cuidado-de-los-animales-domesticos-MB19816659

El barrio, mi barrio, se construía también con la presencia del compadre Medina. Salía de su casa muy temprano, y más tarde lo escuchábamos decir, con la autoridad de esa salida en medio de la neblina, el viento o la lluvia, cómo se encontraba el tiempo y si habría o no habría clases. Su voz conectaba con las rancherías y anunciaba tanto las buenas como las malas noticias para los habitantes del Saltillo rural.

El que se habitaba en mi niñez despertaba al urbano. La realidad es que había mucho de rural en la misma ciudad, y lo mejor de ello era la atmósfera de tranquilidad que se experimentaba.

Fuimos testigos del cambio de vialidades, de la transformación de la vocación saltillense, con el consecuente incremento demográfico, que se potenció notablemente.

La ciudad se enriqueció, en muchos sentidos, por la diversidad de los nuevos aires que flotaron con este arribo. Pero también hubo pérdidas, y la pérdida más notable la ha representado el paulatino, pero sostenible, cambio de imagen, el trato y el costo de la vida.

La grisura del asfalto se convirtió en el escenario natural; las casas se treparon a cerros y sierras; la gentrificación se apoderó de los espacios.

En el centro, la gentrificación comenzó decididamente a sentar sus reales. Con disposiciones que van desde el estacionamiento, las familias han ido perdiendo hasta el libre derecho a permanecer en las casas paternas, si no hay pago de por medio a los parquímetros.

Los costos de los servicios se han elevado también en esta parte de la ciudad: productos, rentas y compras de casas, elevadísimas.

La pérdida del barrio es patente cuando ya en el mundo cotidiano la gente se refiere a la calle Allende, una de las principales del centro, como “la calle de los bares”.

Es curioso, pero mientras la gentrificación sube los costos a la gente por desear permanecer en un lugar, el lugar ni siquiera cumple con el deber histórico (y hasta comercial) de lucir bien.

La misma calle Allende sufre de problemas viales: se le toma como pista de carreras y el pavimento al sur está en terribles condiciones. Escenario del reciente trágico accidente, al norte, en su cruce con Presidente Cárdenas, no recibe la atención adecuada de las autoridades. Este es un paso en el que continuamente se presenta el tránsito a alta velocidad, donde, como ocurrió, muchos conductores violan la reglamentación de los semáforos.

https://vanguardia.com.mx/opinion/politicon/politicon-centro-historico-de-saltillo-mas-alla-del-ruido-preocupa-la-gentrificacion-KI19881083

El ruido en el centro, las banquetas destrozadas y las pésimas condiciones en la infraestructura para uso de las personas discapacitadas siguen siendo asunto pendiente por resolver. Hay calles en las cuales se hizo limpieza y eso es de notarse. Pero siguen siendo esfuerzos a los que debe sumarse la visión completa del centro.

El centro debe constituirse como un lugar deseable para ir por sus condiciones, en donde la accesibilidad sea para todos. Los residentes buscan vivir tranquilos y en un ambiente de seguridad, como lo desean también los visitantes.

El Saltillo del barrio puede haber quedado en el pasado; pero para bien de este mismo que habitamos ahora, el Saltillo moderno tendría que dar cabida a la atmósfera que en aquel se respiraba. De otro modo, identidad y esencia quedan huecas y sin sentido.

María C. Recio es una de las voces más influyentes en la crónica contemporánea de Coahuila. Su trabajo se caracteriza por el rescate de la memoria colectiva, combinando la investigación histórica con la narrativa literaria. Se ha especializado en el género de la entrevista y la crónica urbana.

Periodista, escritora y cronista con más de 30 años de trayectoria.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM