Coahuila: Entre tragedias y reacciones
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Es triste que la muerte de un perro haya generado todo ese alboroto, mientras no lo hicieron el feminicidio de una niña de 2 años, el niño de 7 que murió atropellado, ni mucho menos las 16 desapariciones ocurridas en lo que va del año
El periodo vacacional ha sido especialmente trágico en Coahuila. Por lo general, siempre sucede lo mismo, pero resulta triste tener que lamentar tragedias que posiblemente pudieron evitarse.
Por desgracia, en las últimas semanas se registraron al menos cuatro feminicidios. Es increíble cómo en nuestros tiempos, cuando se supone que somos más civilizados, siguen existiendo casos de asesinatos al interior del hogar. El 23 de julio pasado, para no ir más lejos, se dio una trágica muerte de una niña de 2 años, quien falleció por las agresiones de su padrastro. Aunque el presunto asesino ya está detenido y vinculado a proceso, es triste que una bebé haya sufrido por el desorden psicológico de quien supuestamente la estaba cuidando. ¿Y qué hicimos ante esta trágica muerte y la de otras tres mujeres? Absolutamente nada.
A mediados del presente mes, un niño de 7 años de la vecina ciudad de Monterrey, que vino a Saltillo a pasar las vacaciones en casa de sus abuelitos, en la colonia Brisas, murió trágicamente al ser atropellado por una camioneta que circulaba a exceso de velocidad. Es triste, pero llegan las vacaciones y en automático se disparan los peligros y accidentes entre la población infantil. Muy lamentable fue el fallecimiento de este menor, ¿y qué hicimos nosotros? Absolutamente nada. Ni siquiera sabemos si el conductor fue detenido o si está sujeto a proceso judicial.
Desde que en septiembre de 2021 se aprobó la ley de no criminalización del aborto, en Coahuila se han practicado más de 2 mil 700 interrupciones legales del embarazo. Cada mes, se calcula que se registran 30 casos tan sólo en nuestra entidad. Y aunque muchos argumentan que el embrión o el feto en sus primeras semanas de desarrollo no es un ser sintiente, algunas investigaciones demuestran todo lo contrario.
En Coahuila es legal el aborto hasta la semana 12 de gestación. Según diversos investigadores, entre ellos el médico venezolano Julio d’Escrivan, los nervios sensitivos aparecen en la piel del feto antes de la novena semana. La primera actividad nerviosa del cerebro fetal ocurre en el tálamo a los dos meses de embarazo. Hacia el final de la quinta semana, un ligero golpe en la boca del feto hace que los labios se retraigan, y a las 10 semanas de la gestación se puede afirmar con toda certeza que su respuesta a los estímulos no es reflejo. ¿Y qué hacemos todos ante los cientos de casos anuales de abortos legales en la entidad? Absolutamente nada.
En México, y Coahuila no ha sido la excepción, se han disparado los casos de desaparición. De acuerdo con cifras oficiales, durante el primer semestre de este año se reportaron a nivel nacional 11 mil 746 personas desaparecidas, de las cuales 6 mil 978 fueron localizadas, la mayoría con vida, mientras que 4 mil 768 continúan sin ser localizadas.
En nuestro estado se han reportado 16 personas desaparecidas en lo que va del año. Es triste, pero muchas son engañadas con supuestos empleos con ganancias atractivas y eso las lleva a trasladarse a regiones distintas del país de donde, por desgracia, nunca regresan. Las bandas del narcotráfico son las principales responsables de la mayoría de las desapariciones forzadas. ¿Y qué hacemos ante esta situación? A lo mucho, cuidar a nuestros hijos para que no se conviertan en una lamentable cifra.
Otra tragedia se presentó en Coahuila durante las vacaciones. Una mascota llamada Rocky fue arrastrada y atropellada por su dueña, quien fue detenida por las autoridades y sometida a un proceso judicial. La muerte de Rocky podría costarle hasta ocho años de prisión. ¿Y qué hicimos nosotros ante esta tragedia? Nos manifestamos exigiendo que las autoridades evidenciaran la detención de la responsable. Se demostró que los presuntos responsables estaban sujetos a proceso. Figuras nacionales lamentaron lo sucedido a través de redes sociales, y un conocido activista del cuidado animal aprovechó lo sucedido para jalar agua a su molino y armar todo un alboroto, secundado por cientos de saltillenses.
Cientos de mensajes escritos, flores y cirios fueron llevados al hospital veterinario donde Rocky finalmente murió. Entonces se acusó a un veterinario serio y profesional de haber cambiado al perro, que Rocky no había muerto. Y decenas irrumpieron en la clínica para ver los restos del perro. Se pidió que una comisión de los manifestantes acudiera ante el alcalde para que ese caso no quedara impune, como si estuviera en sus manos castigar a los responsables. Fueron atendidos. Y luego exigieron al gobernador que se le hiciera un monumento a Rocky, para que siempre se recordara su muerte.
Es triste que la muerte de un perro haya generado todo ese alboroto, mientras no lo hicieron el feminicidio de una niña de 2 años, el niño de 7 que murió atropellado, los 30 abortos legales que cada mes se registran en Coahuila, ni mucho menos las 16 desapariciones ocurridas en lo que va del año en nuestro estado.
Mucho tendremos que avanzar como sociedad para que un día los casos de feminicidio, de aborto, de desapariciones y de niños que mueren por conductores a exceso de velocidad nos importen más que un perro.