Coahuila: Las encuestas presagian la victoria priista; gráficas y videos así lo exponen
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Según la evaluación de cierre de las campañas proselitistas de los candidatos de los diferentes partidos en los distritos del Estado, se obtuvieron tendencias muy claras en el sentido de la aceptación de los electores para inclinarse por el partido en el poder, tomando en cuenta una participación multitudinaria. Las gráficas y los videos así lo demuestran, son la mejor evidencia, cuyo registro ya está documentado.
En unos días más, la autoridad correspondiente deberá expresar, en forma legal, el triunfo de los competidores por el partido tricolor, cuya unidad para tal fin supo conducir la dirigencia de ese partido político. Después de algunos meses, tiempo que aprovecharán para delinear los criterios con los que desempeñarán sus labores legislativas, tomarán posesión de sus escaños y, como un todo, acompañarán al gobernador hasta el término de su encargo.
Es de pensarse que después de estas elecciones legislativas locales resurja una línea divisoria que parta en dos a la administración pública estatal.
La primera subdivisión será consumada con el inicio de la nueva Cámara, mientras que la segunda alcanzará la consolidación del sexenio de Manolo Jiménez. Dentro de la segunda subdivisión, ya en 2027, se abordará lo que constituirá la elección para diputados federales y alcaldes.
Los candidatos a diputados federales deberán ser seleccionados con toda pulcritud, ya que habrán de caminar por un sólo carril junto con la política que en materia nacional lleve el gobernador para beneficio del Estado. Esa unidad deberá constituir un acicate que sirva de empuje para encaminar proyectos con horizontes bien definidos, cuyos avances robustezcan las políticas públicas, pero sobre todo con el apoyo de las decisiones del líder político del Estado.
¿Qué proposiciones son necesarias implementar al comenzar la segunda mitad de la administración pública para que culmine sin afectaciones?
El equipo estatal, es decir, la primera y segunda línea de mando, la diputación local (no tanto como una dependencia), el aparato de justicia con toda su independencia y el engranaje municipal, que aprovechando su cercanía con la ciudadanía, favorezca con ánimo, cumpliendo cada quien con lo que le corresponde y preservando la unidad con la claridad de consolidar los compromisos que forman parte del Plan Estatal de Desarrollo y los proyectos municipales, delineados según las necesidades y objetivos plasmados en el documento.
A mitad del camino es prudente conformar una estrategia o movimientos que ayuden a consolidar esa fortaleza, así como realizar los ajustes necesarios al gabinete para cerrar con firmeza el trabajo sexenal.
Dentro de esos cambios, es pertinente revisar el termómetro del presupuesto estatal con el objeto de evitar un déficit fiscal, o reducirlo a un mínimo porcentaje, es decir, haber gastado de acuerdo con las cifras estipuladas en su elaboración, además de no agregar más deuda de la que ya de por sí nos agobia después de veinte años de seguir amortizándola.
Todo ese relato refiere la parte operativa, concerniente a la actividad gubernamental diaria que deberá transcurrir durante la segunda mitad. La labor política, en cambio, habrá que irla lidiando, puesto que ahí abundará la suciedad con la que muchos querrán desdeñar el trabajo mediante la provocación de tropezones inducidos por los opositores.
Los últimos tres años del gobierno estatal de Manolo Jiménez pueden ser salpicados por corrientes derivadas de las distintas ideologías entre grupos, lo que podría resultar en confrontaciones radicalizadas, cuyos bandos antagónicos lucharán: unos para demeritar al gobernador y atajar su camino, y otros para defenderlo.
Se lo digo EN SERIO.