Criar en épocas de Internet y redes sociales

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

La crianza en entornos digitales no exige prohibir, sino acompañar.

El artículo anterior generó inquietudes sobre la crianza infantil en contextos digitales. Este texto se dirige a personas cuidadoras que buscan comprender y fortalecer sus prácticas ante la cultura digital. Aunque no existe una fórmula única, las últimas décadas de investigación ofrecen claves para promover usos más conscientes y enriquecedores en menores de edad.

Recordemos que a nivel global una tercera parte de usuarios de Internet son menores de edad. En el caso de México, aproximadamente el 50 por ciento de los niños entre 6 y 11 años y hasta el 94 por ciento de los adolescentes navegan en la red (UNICEF, 2017), lo cual indica que hay adultos que habilitan la incorporación temprana a la cultura digital. De acuerdo con el Gobierno de México (2024), a nivel de consumo, el 83 por ciento utiliza internet regularmente, el 68 por ciento accede a redes sociales y el 78 por ciento consume plataformas audiovisuales como YouTube y de mensajería como WhatsApp, siendo el teléfono móvil el principal dispositivo que utilizan. Estos usos combinan actividades educativas, comunicación y ocio, aunque con un predominio del contenido audiovisual y recreativo, y en menor medida educativo.

https://vanguardia.com.mx/opinion/infancias-conectadas-crecer-entre-algoritmos-pantallas-y-riesgos-invisibles-GK20198439

Además, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2022), entre 2017 y 2022, el acceso aumentó entre 10 y 13 por ciento. A su vez, los menores pasan en promedio 3 horas diarias frente a pantallas, mientras que las recomendaciones internacionales indican que deben ser menos de 2 horas.

En México, el 25 por ciento de adolescentes ha experimentado ciberacoso, una forma de violencia que impacta su salud emocional y social (UNICEF, 2021). A nivel global, estudios de la Universidad de San Diego, como el de Jean Twenge (2018), muestran que el uso intensivo de pantallas y de redes sociales se asocia con mayores niveles de ansiedad, depresión y problemas de sueño, especialmente en edades tempranas. A esto se suma que alrededor del 76 por ciento de adolescentes navega sin supervisión adulta, incrementando su exposición a contenidos inapropiados, violentos y con desinformación (UNICEF, 2021).

El uso incierto de pantallas con Internet en edades tempranas abrió la discusión dual sobre criar con o sin pantallas. Avances de las investigaciones sobre el desarrollo infantil muestran que, en contextos sin exposición a pantallas durante la primera infancia (0 a 8 años), se observan mejores niveles de atención, autorregulación y desarrollo del lenguaje, en comparación con menores con alta exposición digital (Madigan et al., 2019). Estos resultados se basaron en la aplicación de un instrumento en tres etapas del desarrollo entre 2008 y 2010, con una muestra de 2 mil 441 madres e hijos.

No obstante, autores como Sonia Livingstone (2018) y Danah Boyd (2014) advierten que la vida contemporánea está profundamente mediada por lo digital, por lo que excluir completamente las pantallas no siempre es viable y podría causar malestares en la inclusión social y desarrollo de competencias digitales, pues tal como explica David Buckingham, las pantallas son espacios culturales donde los niños construyen significados y sentidos de pertenencia.

A partir de esta información se han generado algunas recomendaciones y consejos para la crianza con pantallas:

1) Es importante recordar que en edades tempranas el uso de dispositivos e internet debe ser nulo, pues afecta la adquisición del lenguaje, las horas de sueño y las emociones de los infantes.

2) Después de la primera infancia (6-8 años) es recomendable que comiencen a usar dispositivos en un plazo no mayor a una hora y media.

3) El uso de Internet debe ser siempre con acompañamiento de adultos. Investigaciones de Sonia Livingstone (2018) muestran que la mediación parental activa –dialogar, covisualizar y orientar– reduce riesgos y potencia beneficios.

4) Es preferible que los usos vayan enfocados a aspectos educativos, por ejemplo, escucha activa, lectura y escritura, idiomas o consultas de tareas escolares.

5) Se sugiere que los adultos acompañen los consumos de contenidos digitales (no importa la edad), haciendo preguntas y recordando los peligros (ciberacoso, hablar con desconocidos, por mencionar algunos indicados en el artículo anterior).

https://vanguardia.com.mx/opinion/detox-de-redes-sociales-solo-necesitan-7-dias-HH20367303

6) Si acceden a videojuegos o contenidos audiovisuales, es importante monitorear que sean adecuados para su edad y evitar aquellos que promuevan narrativas adultas (contenidos sexualizados, violentos verbales y no verbales).

7) En edades más avanzadas se puede usar inteligencia artificial, siempre que sea para fines educativos o creativos.

Es importante recordar que el uso mayor a 2 horas diarias de internet genera en los niños altos índices de ansiedad, irritabilidad, insomnio o problemas para dormir, y en edades tempranas, déficit en el lenguaje. La crianza en entornos digitales no exige prohibir, sino acompañar. Más que limitar el acceso, el reto es formar criterios, hábitos y habilidades que permitan a niñas, niños y adolescentes habitar internet de forma educativa, segura y equilibrada, reconociendo también los peligros que atraviesan estas experiencias.

Facebook, Instagram, TikTok, YouTube y X:

@Dialogosdigitales

@ROMCONEICC

nahayeli.gomez@gmail.com

Doctorante del programa de excelencia y competencia internacional en Ciencias Humanas de la Universidad Nacional del General San Martin (Argentina), maestría en marketing e innovación social de la UAdeC. Especialista en Procesos de Lectura y Escritura (cátedra UNESCO y la Maestría en Análisis del Discurso) de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Lic. en Ciencias de la Comunicación con acentuación en periodismo por la UAdeC.

Actualmente codirige una línea de investigación a nivel nacional sobre la interacción política en las redes sociodigitales. Dirige el Observatorio de Fenómenos en Internet “Diálogos digitales” que pertenece a la Red Nacional de Observatorio de Medios del CONEICC. Profesora investigadora de la Universidad Autónoma de Coahuila (unidad Laguna). Autora de libros y textos científicos.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM