Cuentas y desatinos (parte I)
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Empresas públicas que fueron creadas con el objetivo de generar un retorno de inversión, pero se convirtieron en un resumidero al que no se le ve fondo
Llegó la temporada de contabilizar gastos para lo que se planee hacer para el próximo 2027; sin embargo, la realidad no da para más. Ese es el lado moridor narrado por Revueltas y negado por los artífices de este desastre económico, nacido de regalar dinero a manos llenas y sin control. ¡Corre película!
GASTO PÚBLICO. Se proyecta gastar a fondo perdido –es decir, ese en el que no hay ganancia, sino puro pago– la cantidad de 244 mil millones de pesos en las obras de relumbrón y elefantes blancos creados por la tozudez y el desatino de una mente atormentada como la de Andrés Manuel López Obrador; dinero que se utilizará en su mayor parte para subsidiar y, por ende, sostener la operación de las mismas.
MEXICANA. La aerolínea que rescató de la quiebra tendrá presupuesto para pagar el arrendamiento de las naves que se están alquilando, pero no para crecer en destinos y mucho menos para ofrecer al “pueblo bueno y sabio” mejores tarifas. TREN MAYA. Recibirá 18 mil millones de pesos, solamente como subsidio de operación.
TREN INTEROCEÁNICO. Le destinarán 23 mil millones para enderezar sus curvas, en unas vías perfectas que fueron inauguradas en 1907, pero como hacía falta hacer negocios con el balastro, pues a darle y a gastar con las consecuencias que sabemos. DOS BOCAS. La refinería recibirá 361 mil millones de pesos a pesar de que opera al 55 por ciento de su capacidad. GAS BIENESTAR. Sí, leyó usted bien: le regalan 6 mil 500 mdp. Cabe anotar que en el último informe disponible de 2024, esta empresa vendió únicamente 174 mdp, y al siguiente año Pemex decidió clasificar la información financiera como de seguridad nacional y ¡pelas!, que ya no hay reportes.
AIFA. Recibe 88 mil 107 millones de pesos para cubrir el préstamo que se generó en su construcción y una parte como subsidio pagado a las aerolíneas que ahí aterrizan. MEGAFARMACIA. (¿Aún existe o es otra transa?) Se le asignan 3 mil 614 millones de pesos aun cuando para abril de 2024 solamente había surtido 341 recetas; fecha en la que se aplicó la misma fórmula de la información confidencial, aunque se dice que ahí estará la caja chica para las campañas de Morena del próximo año, o sea, la famosa partida presidencial. CANCELACIÓN DEL AEROPUERTO DE TEXCOCO. Se erogarán 330 mil millones de pesos en reposición de inversión que irá a los bolsillos de las empresas que tuvieron gastos en esa obra y que será conocida para la posteridad como el capricho del Peje.
Cabe mencionar que se trata de empresas públicas que fueron creadas con el objetivo de generar un retorno de inversión, pero se convirtieron en un resumidero al que no se le ve fondo. Parte del déficit fiscal del país lo constituyen estos monstruos devoradores del tesoro nacional que se nutren del esfuerzo diario de personas y empresas que pagan impuestos.
Y pensar que en el tan criticado gobierno de Calderón los estados recibieron recursos históricos en excedentes petroleros a través del fondo de estabilización. Pero estos dicen que son los que saben gobernar con “honestidad valiente”.
CONTAMINACIÓN. La flamante planta termoeléctrica de Nava, Central Carboeléctrica “José López Portillo”, figuró para 2020 como la principal emisora de óxidos de nitrógeno del país con 55 mil 871 toneladas al año. De igual forma, lideró las emisiones nacionales de metano (153 t) y óxido nitroso (229 t), además de ocupar el segundo lugar en dióxido de carbono con 10 millones 106 mil 597 toneladas. En cuanto a material particulado y compuestos azufrados, se posicionó en cuarto sitio en PM10 (3 mil 369 t) y dióxido de azufre (115 mil 762 t), y en octavo en PM2.5 (mil 459 t). Por último, en mercurio se consolidó como la segunda mayor fuente contaminante del país al liberar 678.1 kilos anuales.
Todo lo anterior ocurre debido al uso de carbón mineral o coque de la región de Sabinas y Rosita. Tiempo atrás, era común contemplar en el paisaje el humo blanco que despedían sus chimeneas, bajo la creencia de que se trataba de vapor filtrado. Pero desde hace 16 meses aproximadamente –tanto por las voces informativas que tengo por esa segunda casa como por la vivencia de este charro de levita– se observa un humo negro que sale de las mismas; un hecho que alertó mi curiosidad y mi terca conciencia.
Según investigaciones de varias fuentes –entre las que me incluyo–, para generar electricidad actualmente en ambos complejos (José López Portillo y Carbón II) se está utilizando una mezcla de carbón con combustóleo. Este residuo proviene de las refinerías de Cadereyta y la de Tula, y llega puntualmente en pipas que hacen largas filas a la entrada. Hablamos de 20 unidades de doble remolque por día, en un negocio que genera 91 mil 500 dólares sólo de transporte cada 24 horas.
Pero el problema no es solamente la corrupción, sino el daño letal de la contaminación en los pueblos aledaños. Según la dirección del viento, esta polución llega a la ciudad fronteriza de Eagle Pass; será ahí donde podría saltar la liebre y poner orden en este crimen ecológico con un conflicto internacional generado por el gobierno de México. ¡Haya cosa! Nos vemos en la segunda parte. ES CUANTO.