¿Descanso o perder el tiempo en las vacaciones?
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En un estudio publicado el año pasado se afirma que, en promedio, los papás descansan o se relajan 17 minutos al día. De hecho, uno de cada cinco solamente reposa menos de 15 minutos y uno de cada 10, menos de cinco minutos.
El 57 por ciento de los padres se considera estricto y firme al tener límites. El 85 por ciento de los padres está de acuerdo que el verano es un buen tiempo para que sus hijos puedan romper varias reglas de la casa ya que son también sus vacaciones. El 70 por ciento de los papás permite que sus hijos duerman tarde, 60 por ciento, que pueden comer comida chatarra y el 50 por ciento permite a sus hijos jugar con videojuegos más tiempo (hasta seis horas diarias).
La mayoría de los padres está de acuerdo en que las vacaciones del verano son el mejor momento de convivencia y para acompañar a sus hijos. Sin embargo, a más del 70 por ciento le produce ansiedad no saber qué hacer con ellos en casa. Por ello, los campamentos de verano son una buena opción, pero muchos no tienen el recursos o la oportunidad de mandarlos a alguno. Entonces, les surge el conflicto: ¿qué hago con ellos? Desafortunadamente, la tecnología se convierte en la mejor niñera y guardián para ellos. Hace años, la televisión y videocasetera fueron el buen medio para entretenerlos. Los sentaban horas frente a un televisor para ver caricaturas o programas infantiles. Hoy la televisión sigue siendo una buena opción, ya que ahora contienen cientos de canales las 24 horas del día que pueden entretener a los niños y adolescente frente a la pantalla. Y si a esto le sumamos el internet, redes sociales, YouTube y videojuegos, se convierte en una herramienta infinita de entretenimiento en su recámara.
Los papás están de acuerdo en que sus hijos tengan un horario flexible y tener menor exigencia en las reglas de la casa, pero la mayoría de ellos considera que hay otras formas de descansar y no sólo con la tecnología. Y aquí surge el chantaje de los hijos: “Mamá, son mis vacaciones. Ya estuve en la escuela e hice tareas. Ahora me toca descansar y hacer lo que yo quiera”. Claro que tienen razón. La palabra vacaciones viene de la etimología latina que significa “descanso de una actividad habitual”. Es un período durante el cual una persona deja sus responsabilidades a un lado para tener un tiempo de ocio o descanso en su casa o salir a un lugar de vacaciones. Sin embargo, es importante que nuestros hijos tengan una estructura, orden, límites y horario en el hogar, pero flexibles; y que realicen actividades recreativas, además del uso de la tecnología.
El verano da a nuestros hijos una gran oportunidad de adquirir un buen hábito como la lectura, tocar un instrumento musical, aprender a cocinar, adquirir un pasatiempo y realizar otras actividades en el hogar que no tengan que ver con la escuela, como pintar una pared, limpiar el jardín, lavar la ropa, etcétera. No solamente nuestros hijos tienen la oportunidad de realizar alguna otra actividad recreativa, sino que es el mejor momento para pasar más tiempo con nuestros hijos en convivencia.
Es muy importante mantener un equilibrio entre las rutinas, descanso, actividades recreativas y tiempo de familia. No vaya a suceder lo que le pasó a una familia que fue a Cancún a descansar: “Doctor, queríamos salir temprano para visitar las pirámides de Chichén Itzá, pero nuestros hijos no querían levantarse temprano y nos decían: ‘son nuestras vacaciones y queremos levantarnos tarde’”. Y claro no querían despertar temprano porque se la pasaban en el celular hasta las 3:00 o 4:00 de la mañana.
Las vacaciones son tiempo de descanso y familia, con pequeñas rutinas para no desperdiciar todo ese tiempo en la tecnología.