Ecos de la violencia a las mujeres desde el WhatsApp
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No sólo es Debanhi. Todos los días, a todas horas, en México la mujer es blanco de violencia, desapariciones y feminicidios. No sólo en los periódicos, la radio o la televisión brotan las historias de mujeres asesinadas, golpeadas o desaparecidas. Allí están, son miles de casos diarios.
Mensaje de una madre duranguense: “¿Francisco, me puedes echar la mano con una nota? Hace días conocí de una notificación en donde nos citan como imputados a mi papá, hermano y a mí por una denuncia por violencia familiar. Esta denuncia es el 26 de este mes. La víctima es el agresor de mis hijas, quien dice (que) lo afectamos terriblemente con publicaciones de exigencia de justicia. Estoy en riesgo de ser encarcelada por exigir justicia para mis hijas”.
Contexto: La madre ha denunciado desde 2020 al padre de sus hijas por presunta violación sexual a una de ellas y abuso sexual a la otra, de 7 y 5 años actualmente. Su caso, ha denunciado, evidencia la protección y favoritismo de las autoridades estatales hacia el agresor de sus hijas, al grado que un juez de Control decidió en audiencia que la doctora legista se equivocó y que los actos de agresión sexual que señalaban las niñas fueron “actos de cuidado por parte de su agresor”, cuando el informe médico inicial indicaba que una de las niñas había sido violada y que las menores señalaban al padre como el agresor.
Mensaje de una abogada y activista: “Quisiera informarte de algo, a ver si nos puedes apoyar. El domingo por la mañana, chicas feministas acompañan a la familia a pegar en distintas partes del centro, ilustraciones de Jovanna y consignas para echar a andar una campaña de visibilización y exigencia: ¿Dónde está Jovanna? #10MesesSinBúsquedaNiJusticia”.
Contexto: Jovanna está desaparecida desde hace 10 meses sin que las autoridades coahuilenses den resultados en la investigación de su paradero. A la madre, María Guadalupe, le han dicho en la Fiscalía que su hija tiene poquito desaparecida, que hay más madres que tienen años buscando a sus hijos.
Mensaje al grupo de amigos de la universidad: “La señora que trabaja con mis suegros tenía varias semanas sin aparecerse. Hoy fue. Resulta que a su nieta de 18 años la tenía anexada porque tenía problemas de drogas. La violaron y la mataron en el anexo”.
Mensaje de una amiga (que se dedica a los bienes raíces): “Amigo, voy a mostrar una bodega a dos hombres. Sólo para que sepas”.
Violencia familiar, violencia vicaria, violencia sexual, feminicidios, desapariciones, miedo a ser víctima. Los mensajes son ejemplo de ese tortuoso caminar de las mujeres en este País. Son ejemplo, cada uno de ellos, de la tragedia en la que se ha convertido el País para las mujeres. Desde la madre víctima, la madre buscadora, la abuela cuidadora de nietos, la madre con miedo. Madre, mujer, señora, hija, muchacha. Todas por igual.
Pasan dependencias, se crean institutos de las mujeres, secretarías de la mujer. Se anuncian programas, se crean estrategias, se toman fotografías, se habla que no hay impunidad. Pero la violencia a la mujer no cesa.
AL TIRO
Si la violencia a la mujer no es atendida ni desterrada, la violencia a los niños es completamente invisible en este País.
Más de la mitad de la población infantil y adolescente en México vivía en situación de pobreza, según datos del Inegi (2021). Una cuarta parte presentaba carencias
por acceso a una alimentación nutritiva y de calidad y una de cada 10 presentaba rezago educativo (Coneval, 2021).
En este año, 29 feminicidios de mujeres entre 0 y 17 años tuvieron lugar en México de enero a marzo de 2022, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas refieren que en
México hay 4 mil 752 niños de 0 a 12 años que están desaparecidos. En Coahuila hay 57 niños y 35 niñas desaparecidas.