El Epstein mexicano

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Opinión
/ 15 abril 2026

¿Un caso igual de torcido, truculento y perverso que el de Epstein... en México? ¿Y luego qué cree que es todo lo que entraña la secta de la Luz del Mundo?

Pese a que Donald Trump parece estar orquestando la Tercera Guerra Mundial (cosa que le tiene sin cuidado, siempre y cuando él figure como protagonista, anfitrión y número principal de tan magno evento) sólo para que algo llamado “The Epstein Files” pierda terreno en la conciencia colectiva, el asunto en realidad no ha perdido ni una pizca de relevancia.

Y es que, más que un muy posible caso de depravación sexual y corrupción de inocentes que involucra a personalidades del jet set (¿todavía se dice “jet set”?) y de la política, estaríamos ante la red de tráfico de influencias más poderosa e influyente del mundo, probablemente en la historia de la humanidad.

https://vanguardia.com.mx/opinion/la-inutil-onu-FI19992214

No exagero, entre los posibles involucrados habría mucha de la gente más poderosa del planeta, entre líderes políticos y empresariales: poder y finanzas, las dos grandes fuerzas que hacen girar al oxidado engranaje de nuestro viejo orbe.

Aunque el delito a perseguir serían todos los posibles agravios sexuales cometidos contra las víctimas (incluyendo menores, desde luego), ello sería apenas la moneda con que se gestionaron los favores que delinearon al mundo como hoy lo conocemos, como hoy se nos presenta, con tales o cuales empresas liderando su ramo, con equis o ye individuos dirigiendo un proyecto, una corporación o un país.

Sí, los delitos a perseguir son los de carácter sexual, pero el perjuicio cometido podría ser de una escala global.

El tráfico humano sería sólo un instrumento, un medio “para”, en un esquema de corrupción transnacional tan coludido con el poder que se coloca por encima de cualquier sistema de justicia, sí, incluso del de Estados Unidos.

Usted podrá tener una opinión sobre el grado de implicación de Trump, o de cualquier otro personaje, dentro del perverso entramado Epstein. Y no me gusta nombrar a nadie en particular porque seguramente muchos sólo estuvieron allí por relaciones públicas, aunque otros con toda seguridad sí participaron de las peores abominaciones que el menú de esta secta ofrecía. Pero de momento es imposible discernir quién hizo qué.

En lo que estaremos todos unánimemente de acuerdo es en que no existe un estrato más bajo de la perversión que aquel en el que, de manera organizada, casi industrial, se busca acceder al poder y a la riqueza mediante el sacrificio de los más vulnerables e inocentes.

En EU apenas el 20 por ciento cree en la inocencia de su presidente y en México la presunción de su culpabilidad debe ser prácticamente total, aunque no significa que no haya divisionismo.

https://vanguardia.com.mx/noticias/internacional/luz-del-mundo-eva-garcia-madre-de-naason-joaquin-habria-ofrecido-5-mdd-para-libertad-bajo-fianza-AN18518282

Los más ansiosos en México por condenar y atestiguar la caída en desgracia de Donald J. Trump son, desde luego, los de la secta morenista, los adeptos al régimen, los hijos del oficialismo, los incondicionales de AMLO y sucesora, los miembros de la Transformación: la chairiza.

Y juran que los opositores al gobierno somos ya sea defensores o bien admiradores del cada vez más errático Commander in Chief. Y no, salvo algún muy extraviado y auténtico militante de la peor ultraderechota, no conozco a nadie que le tenga un mínimo de devoción o confianza. Yo calculo que no pasa de un 2 por ciento de la población total... básicamente los que se toman en serio a Eduardo Verástegui.

En México, en el juicio popular, la condena de Trump es básicamente unánime; no obstante, el ala chaira lo señala con una mayor vehemencia y no es gratuito. Pero no es por las razones morales que ellos aducen, no es por apego a la verdad, a la decencia o a la justicia.

Si bien el racismo de Trump hacia los mexicanos le ha ganado toda la animadversión posible, el encono del clan morenista viene de las constantes “descobijadas” que el mandatario gringo le hace a su pobre y maltrecha homóloga nacional.

Es nuevamente la maldita fobia partidista, la lealtad a su movimiento político, lo que los coloca en el extremo de una discusión, y no el afán de que se haga cumplir la ley o la empatía con las víctimas, que eso ni siquiera figura en su imaginario.

Que si así fuera, si de verdad se sintieran agraviados con todo lo que el caso Epstein implica, si de verdad sintieran compasión por sus víctimas, no permitirían que un caso igual de torcido, truculento, perverso y depravado quedara impune en nuestro país y le exigirían con la misma pasión y coraje a este gobierno que hiciera cumplir la ley.

¿Un caso igual de torcido, truculento y perverso que el de Epstein... en México?

¿Y luego qué cree que es todo lo que entraña la secta de la Luz del Mundo, sino una red de tráfico de influencias, bien enquistada en las más altas esferas del poder político, en donde se han cometido las vejaciones más atroces contra niños y niñas que hoy son adultos que, a pesar de tener ya una voz propia para alzar, no son escuchados?

Sepa que, pese a que el líder de este culto, el “apóstol” Naasón Joaquín García, se ha declarado culpable ante la justicia estadounidense (esa a la cual invocan con la boca repleta cada vez que recurren a su subterfugio retórico favorito: Genaro García Luna), pese a su condena y juicio en ciernes de sus cómplices más cercanos, incluyendo su propia madre, por delitos que van de la extorsión a la trata de menores y la pornografía y abuso sexual infantil, la chairiza nomás no se pronuncia.

No veo a los cuatroteístas pegando el grito en el cielo porque la fiscal, Ernestina Godoy, le dio carpetazo definitivo en nuestro país a la causa en contra del Epstein mexicano.

Al menos en EU la mitad del país ha estado desde un inicio en pie de lucha y sin quitar el dedo del renglón para que se abran los expedientes del caso y caiga quien tenga que caer. Y de que se ha politizado el asunto –¡desde luego!–, pero eso es una consecuencia lógica, apenas insignificante, cuando se busca transparentar algo que de tan grave resulta casi inaudito.

Pero en México, a nuestro Epstein (al que también se le daba trato de magnate, privilegios de príncipe y prerrogativas de líder político) se le ha concedido la divina gracia de la impunidad, cortesía de la fiscal carnala de la presidenta Sheinbaum.

Repita conmigo: “La 4T le acaba de regalar una carta de impunidad al Jeffrey Epstein mexicano, líder de la secta de la Luz del Mundo, el “apóstol” de los pederastas, Naasón Joaquín García”... Y ni quién se despeine.

Columna: Nación Petatiux

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