‘El futbol es el único gran rito que queda en nuestra época’: Pier Paolo Pasolini
COMPARTIR
Plácido DETONA® que quedaba, según Rodrigo Imaz, hijo emblemático de Claudia Sheinbaum
¿Les platico sobre mi encuentro con Rodrigo Imaz? ¡Arre!
Antes lo hicieron Emma Molina y Gerson Gómez:
Llegó a Monterrey casi de incógnito.
La presentación de su libro fue ante escasas 20 personas o menos, en uno de los lugares más inexpugnables del ITESM: La Casa Naranjos, ubicada en un recoveco del Distrito Tec, frente a una escuela primaria pública.
Grupo DETONA® se dio vuelo a sus anchas, pues no había ningún otro medio de comunicación. Ni corresponsales de la CDMX estuvieron presentes.
Fue una EXCLUSIVA NACIONAL en toda la extensión de la palabra, como lo es el presente artículo, que hoy comparto con los medios que publican mis artículos en México y otros países.
Se cumplió así uno de los propósitos de Rodrigo, mantenerse con el mismo perfil bajo que ha guardado desde que su madre emblemática asumió la presidencia de México.
El hijo de Carlos Imaz fue criado desde pequeñito por Claudia Sheinbaum, su segunda esposa, con quien sostuvo un matrimonio de 30 años.
Una de sus pasiones es el futbol. Le gusta jugarlo, no tanto verlo, aunque debido a tantas ocupaciones que tiene hoy en día, no le queda más remedio que solo verlo.
Pero considera -al igual que el oscareado director mexicano, Alejandro González Iñárritu- que este deporte ha sufrido una mutación que lo aleja de las masas.
Al respecto, Rodrigo escribe:
”Un círculo es perfección, es geometría sagrada, es la decantación formal que nos señala el origen. No por nada, en el séptimo día de la creación, mientras descansaba, a Dios se le ocurrió inventar el balón”.
”Tanto en el futbol como en el arte encontramos pasión, materia que constituye la proeza humana y el disfrute compartido”.
(González Iñárritu platica que su padre lo llevó a ver varios partidos del segundo Mundial que ha habido en México, cuando nuestro País tuvo que entrarle al quite después de que Colombia no pudo realizarlo. En esa ocasión, el padre de Alejandro pagaba los dos boletos, desde su economía que no era muy boyante. “pero ahora, con los boletos más baratos costando $20,000, el futbol se volvió elitista y hasta para verlo por TV te cobran”).
Rodrigo reanuda la conversación diciendo: “Solo es cuestión de escuchar, de tener la voluntad de apreciar el amor de un hincha por su camiseta, así como la de entender la revelación que un esteta alcanza ante la experiencia artística. Todo es cuestión de escucha, de empatía, de entendimiento mutuo. Algo que nos urge como sociedad en estos tiempos”.
¡Bolas! Diría el slang o caló mexicano ante esta última aseveración suya.
Ya encarrerado, Rodrigo prosigue:
”El futbol y el arte tienen mucho en común. Son reflejo de sus pueblos, son representación y realidad. Esta cancha rectangular contiene la historia de los goles más sublimes, como la mítica chilena de Hugo Sánchez frente al Logroñés, (abril 10-1988) que hizo vibrar al Estadio Santiago Bernabéu y provocó que los aficionados del Real Madrid sacaran sus pañuelos blancos en plena ovación taurina de máximo respeto”.
CAJÓN DESASTRE
-Este miércoles 27 de mayo, apenas dejé a Rodrigo Imaz en el ITESM, fui a una cita importante en la Torre Administrativa del gobierno de NL.
-Al salir de mi elevador en la planta baja, me topé con Luis Gerardo Treviño, a quien le he tupido bien y bonito por su descaro en conjurar contra la labor que realiza Grupo DETONA®.
-Al verme, en vez de “reclamarme” la zurra que le he puesto -bien merecida, por cierto- apenas me vio, se hizo el occiso y en lugar de subir en el mismo elevador del cual yo salía -pues estaba haciendo fila para eso-, prefirió perderse entre el gentío.
-Ese es el valor de él y de Sanjuana Martínez, con quien se ha aliado para tratar de desacreditar la labor del medio que dirijo.
-Ambos son cobardes y lo digo con todas sus letras.
-Ya nos veremos en los tribunales.. y no es amenaza, es promesa.
-En vez de confrontar, Luis Gerardo se hizo wey. ¿Qué se puede esperar de alguien que hace eso y, peor aún, de un burócrata de quinta que mancha la garra naranja, pues cobra en la secretaría del Medio Ambiente sabrá el Dios de Spinoza por hacer ¿qué?
-En sus ratos libres, que son muchos, DI-LA-PI-LA su tiempo subiendo videos a su FB y “escribiendo” columnas ininteligibles en medios que inexplicablemente lo dejan desparramar ahí su infinita ignorancia.
-No tuve más remedio que consignar este incidente aquí. Ustedes han de perdonar...
-Por cierto, este viernes 29 va a “disertar” sobre un tema del cual saben más las que dan... el clima en las televisoras.
-Le vamos a enviar a un par de incisivos reporteros para que lo cuestionen sobre el desmadre ecológico que causa la secretaría en la cual cobra, pero no trabaja.
-Mañana, cambio completo de programa, sin faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía.