¿Esperamos un cambio, una cura o un milagro?
Plácido Garza DETONA Cada momento en la vida del México actual es un dilema que no solo a los políticos les corresponde descifrar
¿Les platico? ¡Arre!
Los verdaderos líderes no están alineados con ninguna tendencia política, doctrina o religión.
No contradicen a ninguna de ellas y tienen la capacidad y habilidad de mostrarnos con un lenguaje simple y claro, que el camino, la verdad y la luz está individualmentr en cada uno de quienes formamos parte de una comunidad.
La clave de todo esto es comprender que somos creadores de nuestro propio dolor, traducido en quejas, lamentos, quejidos y pujidos, que buscan culpables fuera de uno mismo. Nuestra propia mente -no la de otros- causa los problemas.
Las “mesas” de supuestos analistas y expertos en temas actuales, intoxican a quienes se reúnen alrededor de un café, una comelitona y montonal de servilletas donde garrapatean sus alucinaciones.
El envenenamiento viene después, cuando difunden sus excreciones en uno que otro medio despistado e improvisado y muchos chats-chaleros que usurpan la labor periodística.
Está de moda auto nombrarse periodista, porque dicho oficio -amenazante y amenazado- los vuelve interesantes.
Quienes pululan en esas mesas cantineras o fonderas, se la llegan a creer.
Me centro en estos porque esparcen un virus de la desconexión entre la realidad circundante y las irrealidad que amortajan sus áridas sesiones o conciliábulos.
No son líderes y aún así pretenden influir en quienes sí lo son, en la política, la empresa, el activismo social y otros ámbitos.Auténticos líderes contemporáneos, como Eugenio Garza Sada y el Maquío Clouthier, lograron conectarse con el Ser, que está más allá de las formas de vida sujetas al nacimiento y a la muerte. El Ser es interior, no exterior; es la esencia más visible e indesructible y pivote de todas las acciones del humano.
En este contexto, acudiendo al Ser, el reto es comprender la responsabilidad que adquiere un ciudadano al momento de elegir a sus gobernantes.
No estoy a favor -y se los he dicho en su cara,con gente de la calaña de Ferriz Hijar que insulta y usa la mamonería para hacerse notar en sus críticas a gobernantes como Samuel y su esposa Mariana. El hijo de Ferriz de Con y de Ferriz Santillán, apela al rating de la misma forma en que ataca a la primera pareja de Nuevo León.
Si la política actual es baja, más bajeza es la forma en que este tipo y otros de su rímel (sí, dije rímel) ofenden la función de un político que se puede equivocar, pero que lo vuelven pendenciero al recibir este tipo de comentarios. No es por ahí, De Con Híjar.
No quería que este artículo fuera largo, pero me voy a extender un poco para no dejar fuera algunas apreciaciones y en todo caso, dejar episodios posteriores para terminar de desmenuzar este tema, que hará crisis en los próximos días, con miras a las elecciones de 2027.
¿Aguantan, mis queridos lectores?
Lo bueno es que en Grupo DETONA tienen la opción de escuchar todos nuestros contenidos. Somos el primer medio del mundo que ofrece esta opción para el 100% de nuestros contenidos.
Seré conciso:
Abraham Meadow llama a esto “experiencias cumbres”, que representan los momentos más altos de la vida, al encontrarnos catapultados por encima de lo mundano, lo trival, lo intrascendente, lo fuera de lugar y ordinario.
Creo que podría llamarlas también “momentos del atisbo”, porque somos capaces de rosar a nuestro Ser, el que rige nuestra existencia.
Enseñar a perdonar y aceptar arrepentimientos:
Solo el Ser es capaz de enseñarnos a perdonar, porque la esencia de ese aprendizaje no la tomamos en el aula, sino al descubrir que el perdón ennoblece a quien lo prodiga.
El perdón se aleja del rencor cuando permite vislumbrar el escenario completo de una relación.
Y cuando ese perdón viene acompañado de un arrepentimiento, el ciclo se cumple, porque puedes no perdonar, pero el arrepentimiento del otro es un reconocimiento de sus errores y si lo expresa y demuestra, es porque quiere esa oportunidad que Einstein les dio a sus discípulos cuando la Teoría de la Relatividad se perdía en en éter.
Un político que ha fallado pero muestra su arrepentimiento, es digno de reconocer.
La habilidad del votante es comprobar con acciones y decisiones que ese arrepentimiento es real.
Autores como Echart Tolle le han dedicado vidas enteras a ayudar al ser humano a discernir entre el dolor que pesa sobre una persona rencorosa, que no perdona, que no reconoce el arrepentimiento de otro, y la liberación que consigue al confíar y perdonar.
Ningún político, ningún empresario, nadie somos químicamente puros.
Echart Tolle ha entablado durante más de 10 años, diálogos con los más osados, inspiradores y penetrantes pioneros de paradigmas de la época actual, en medicina, ciencia, psicología, negocios, religión, espiritualidad y potencial humana.
Después de escucharlos, Torre resume que perdonar y admitir el arrepentimiento de otros no da PAZ.
No la tenemos cuando nos gana el rencor y la venganza: “Es que se trata de un obstáculo que impide que vuelva a florecer el amor, la madurez, la espiritualidad, vitalidad personalidad, conciencia personal, intuición, percepción, comunicación y voluntad”.