Falla Infonavit. Opera como “banco” y abandona su objeto primordial

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Plácido Garza DETONA Esto es lo que hay detrás de las 650,000 casas de interés social abandonadas

¿Les platico? ¡Arre!

Se trata de desarrollos habitacionales construidos en zonas alejadas, sin servicios básicos, con transporte deficiente o por deudas de los acreditados que ya no pudieron o no quisieron pagar, al abandonar sus fuentes de empleos para que no les sigan descontando las cuotas.

Datos del mismo Infonavit revelan que la mayoría de estas viviendas abandonadas están en las zonas periféricas de Ciudad Juárez y Chihuahua; Mexicali y Tijuana, BC; Juárez, García y Pesquería, NL; Zumpango, Tecámac, Huehuetoca y Chalco, EdoMex; Torreón y Saltillo, Coahuila y Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.

$!Al centro, Octavio Romero Oropeza, director de INFONAVIT y ex titular de Pemex en el gobierno de AMLO. Su especialidad es provocar pérdidas al erario.

Solamente en NL hay 71,370 viviendas abandonadas.

Octavio Romero, director general del Infonavit, dijo al respecto que la mayoría de estas propiedades fueron edificadas por empresas privadas y no por el propio instituto.

Lo que no dice es que durante su “administración” al frente del Infonavit, el abandono de viviendas casi se ha duplicado respecto a los años anteriores.Al quedar ubicadas lejos de los centros laborales y carecer de infraestructura, muchas familias optaron por dejarlas, pero manteniendo la deuda pendiente.

La ubicación de estas casas no es casualidad; responde a la política de vivienda que prevaleció entre los años 2000 y 2018:

1. Lejanía de los centros de trabajo: La mayoría se construyó en la extrema periferia urbana (“ciudades dormitorio”), donde la tierra era barata para los desarrolladores inmobiliarios pero extremadamente costosa y tardada para el traslado de los trabajadores.

2. Falta de servicios e infraestructura: Fraccionamientos entregados sin transporte público, escuelas, centros de salud, comercios o servicios básicos garantizados (agua, alumbrado y drenaje).

Viviendas de tamaño reducido: Inmuebles muy pequeños (habitaciones de 35 a 45 $m^2$) que rápidamente resultaban insuficientes para el crecimiento de las familias.

3. Impacto de la inseguridad: En varios municipios fronterizos e industriales del norte, la violencia motivó el abandono de desarrollos completos.

El origen:

Los problemas comenzaron al final del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, cuando el Infonavit dejó de ser lo que era desde el 24 de abril de 1972, año en que fue creado para ayudar a los trabajadores a conseguir casa propia.

El modelo de funcionamiento de dicho Instituto se basó en el capitalismo social desarrollado en México por los industriales Eugenio y Roberto Garza Sada en 1941, con su campaña “Todos con habitación propia”.

Dicho proyecto fue gestionado a través de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa, una entidad de bienestar y previsión social creado por la Cervecería Cuauhtémoc en 1918.

$!Infonavit.

El modelo de vivienda de los Garza Sada operaba bajo un esquema pionero de hipoteca social y facilitación financiera:

1. Financiamiento accesible: La empresa compraba grandes extensiones de terreno y financiaba la construcción de las casas. El trabajador podía adquirir su vivienda mediante aportaciones de su propio fondo de ahorro o pagos semanales/mensuales por nómina.

2. Absorción de intereses: Cervecería Cuauhtémoc absorbía el costo de los intereses financieros, por lo que las mensualidades resultaban muy bajas y pagables para los obreros.

Este modelo fue calcado por el Infonavit, cuyo primer director fue Jesús Silva-Herzog Flores, de 1972 a 1977.

En 1992, el Infonavit sufrió una transformación, cuando pasó de ser “constructor” a “ente financiero”.

Antes de 1992 no solo prestaba dinero: diseñaba, contrataba constructoras y edificaba directamente las unidades habitacionales.

A juicio de Salinas de Gortari y posteriormente de su sucesor Ernesto Zedillo, ese modelo provocó graves problemas de corrupción, mala calidad en las viviendas, asignaciones de casas por favoritismo sindicato-gobierno y carteras vencidas impagables.

En 1992, con la reforma a la Ley del Infonavit, cambió radicalmente su funcionamiento:

Abandonó por completo la edificación de vivienda para evitar intermediarios y corrupción.

Se convirtió en una entidad puramente financiera: Su única función pasó a ser la administración de la Subcuenta de Vivienda (ahorro de los trabajadores) y la entrega de créditos hipotecarios.

Libertad de elección para el trabajador: Con el crédito en la mano, el trabajador pasó a ser libre de comprar la casa (nueva o usada) que quisiera en el mercado abierto, funcionando el Infonavit en la práctica, de forma muy similar a un banco hipotecario tradicional.

Hasta aquí la versión oficial de la transformación que sufrió el Infonavit para convertirse casi en un banco y olvidarse de construir viviendas y de facilitar su adquisición a los trabajadores.

Esta es la otra realidad:

Zedillo impulsó el enfoque “financiero” del Infonavit y dejó de trabajar en conjunto con los sindicatos.

Esa tendencia siguió hasta finales del mandato de AMLO y hoy, con el gobierno de Sheinbaum se han dado pasos para resolver el grave problema que representa el hecho de haber transformado en un ente financiero a un organismo que no nació como tal.

Cuando el Infonavit se “divorció” de los organismos sindicales, estos dejaron de ser gestores de los créditos para las casas destinadas a los trabajadores.

La operación del Instituto fue centralizada de tal forma que se perdió la identidad regional respecto a las características de las viviendas.

El modelo financiero de Zedillo -que fue seguido por Vicente Fox, Felipe Calderón, Peña Nieto y López Obrador- pretendió que las casas fueran construidas en terrenos aportados por los municipios y se le arrebató a los sindicatos la posibilidad de contratar regionalmente a las constructoras, con el pretexto de acabar con la corrupción.

La intención fue buena, pero ese modelo reventó porque los terrenos aportados por los municipios no estaban conectados a la red de servicios públicos y facilidades que los trabajadores requieren: escuelas, hospitales, fuentes de trabajo y transporte público.

Esa forma de operar incumplió con los tres requisitos básicos para la construcción de vivienda de interés social: Geografía, clima, cercanía con los centros de trabajo.

Los terrenos que aportaban por obligación los municipios sirvieron para la construcción de viviendas que siguieron un modelo central, que no correspondía a las características específicas de cada región del País.

Debido a ello, comenzaron a construirse edificios de departamentos en zonas como las del área metropolitana de Monterrey, no acostumbrada a ese tipo de vivienda.

Los edificios funcionan en zonas en la periferia de la CDMX debido al alto costo del M2, pero incluso su sistema constructivo dificultó la tarea de las empresas que el Infonavit ha estado contratando directamente, sin la intervención de los sindicatos.

Otro problema que se presentó con ese modelo centralizado y desregionalizado de construcción y asignación de viviendas, fue que los trabajadores dejaron de contar con la presión y gestión de sus sindicatos en caso de inconformidades por las viviendas que les financian para su compra.

¿Resultado?

El trabajador tiene que gestionar directamente ante el Infonavit la solución de esas anomalías (geografía, clima, lejanía de los centros de trabajo, de escuelas, hospitales, transporte urbano) y al no ser atendidas sus demandas, abandonan sus trabajos para que la empresa y el gobierno no les siga descontando de sus salarios, el pago de las viviendas y entonces, se van a la economía informal.

Otro problema es que las constructoras se llenaron de vendedores “todólogos” y a la hora en que aparecen inconformidades por casas mal construidas o alejadas de los centros de servicio, los agentes abandonan al trabajador a su suerte.

Los sindicatos defendían a sus agremiados en caso de fallas de las casas, pero al desligarse de ellos, Infonavit delega todo en las constructoras o en los mismos trabajadores.

Con la llegada de Sheinbaum al poder, este problema va rumbo a una solución: Devolverle al Infonavit su misión original, tal como fue creado en 1972.

¿Cómo?

El Consejo Nacional de Vivienda funciona como un órgano de consulta y asesoría del Gobierno Federal y el brazo ejecutor y la institución pública operativa de la política habitacional social en México es la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), cuyo Director Genera es Rodrigo Chávez Contreras.

Se trata de un organismo público descentralizado adscrito a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) y su funcionamiento principal gira en torno a los siguientes ejes:

1. Otorgamiento de Subsidios y Apoyos Directos:

A diferencia del Infonavit o Fovissste (que funcionan mediante créditos ligados al empleo formal), la CONAVI otorga subsidios y apoyos financieros directos a la población en situación de vulnerabilidad o pobreza, que no cuenta con seguridad social ni acceso a crédito bancario.

2. Programas Principales:

Vivienda Social / Bienestar: Entrega de vivienda nueva para familias de bajos ingresos.

Autoconstrucción y Mejoramiento: Subsidios económicos asignados directamente a las familias para la ampliación, reparación o autoconstrucción de sus viviendas (Programa de Vivienda Social).

Reconstrucción: Coordinación de programas para la restitución de hogares dañados por desastres naturales.

3. Planeación de la Política de Vivienda:

Diseña, coordina y evalúa el Programa Nacional de Vivienda, asegurándose de que el desarrollo habitacional cumpla con criterios de sustentabilidad, acceso a servicios básicos y certidumbre jurídica de la propiedad.

Aunque desde 1992 el modelo ha sido 100 % financiero, en 2024 se presentó una iniciativa de reforma a la Ley del Infonavit para permitir que el instituto vuelva a construir vivienda de forma directa y actúe como arrendador en esquemas de renta social con opción a compra.

Sin embargo, bajo el esquema operativo tradicional vigente, el Infonavit no contrata directamente a desarrolladoras.

Cajón Desastre:

Mañana, cambio completo de programa sin faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía, más la Irreverente, Incuestionable, Incondicional e Insustituible de mi Gaby Kalifa Kaún de Garza.

Temas



Organizaciones



Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “SIP, Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Es miembro de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe diariamente su columna “IRREVERENTE” para prensa y TV en más de 40 medios nacionales y extranjeros. Maestro en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras, de distinguidos comunicadores. Como montañista, ha conquistado las cumbres más altas de América.

El 29 de septiembre de 2022, Plácido Garza fue incluido en la Enciclopedia de la Literatura en México por su libro “Irreverente” con más de un millón de copias vendidas, donde se le destaca en la reseña como “disparador incansable de ideas, algunas provocadoras, otras, lapidarias”. Es reconocido por su tono fresco y mordaz de crítica política y social, así como una viva expresión de la lengua y la cultura mexicana, mezcla antagónica generada por la proximidad con Estados Unidos.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM