Goliza a Morena en Coahuila 2026
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Attolini (Distrito 9), vestido de payaso de crucero, fue forzado a aceptar 16 goles al hilo en 40 minutos del primer tiempo del partido.
La coalición Morena/PT en Coahuila no pudo escapar de la metáfora futbolera en estas elecciones del 7 de junio para renovar el Congreso local. Attolini (Distrito 9), vestido de payaso de crucero, fue forzado a aceptar 16 goles al hilo en 40 minutos del primer tiempo del partido.
Pero no fue del todo responsable. Su defensa, integrada por Delia González (Distrito 1), Mayra Rangel (Distrito 2), Jesús Z. Cruz (Distrito 3) y Delia Hernández (Distrito 4), hizo tanta agua que la del Santos Laguna, último lugar en la tabla, la hubiera envidiado.
Sus medios, Alfonso Almeraz (Distrito 5), Antonio Flores (Distrito 6) y Mónica Guerra (Distrito 7), fueron rebasados, una y otra vez, con la fuerza de una tolvanera lagunera. Mientras sus delanteros, Lucía Zorrilla (Distrito 8), Pily de Aguinaga (Distrito 10) y Fernando Hernández (Distrito 11), corrían como zombies en la ruta recreativa dominical sin tocar la bola.
Desde la banca, con rostro incrédulo y enfurecido, Josefina Flores (Distrito 13), Eduardo Hernández (Distrito 14), Alberto Hurtado (Distrito 15) y Alejandra Salazar (Distrito 16) miraban cómo la estrategia del “tiki-taka” del Barcelona, aplicada por el tricolor, no prestaba el balón a sus compañeros.
El presidente estatal de Morena y entrenador, Diego del Bosque, y su primo, Tony Castro, aguador y masajista, observaban indiferentes la goliza, pues el primero será diputado plurinominal y el segundo ya es diputado federal.
En el minuto 44, Diego le preguntó a Tony al oído: “¿Estamos obligados a jugar el segundo tiempo?”. Y le respondió: “Que te valga madre, primo. Vámonos a la chingada. Es mejor que digan que aquí murió, que aquí quedó. Total, regresamos en 2027”.
Las camisetas que esperaban utilizar para festejar la victoria –con la imagen al frente de la Presidenta levantando el puño izquierdo y con la frase: “¡No estás sola!”, y en el reverso el iluminado rostro de Rubén Rocha, sonriendo y haciendo el signo de amor y paz– quedaron guardadas para Jaloguín.
Tres comentaristas televisivos, extrañados porque Morena no salió a jugar el segundo tiempo, decían:
Comentarista 1: No entiendo por qué Morena abandonó el estadio. Aunque comentarios publicados en las redes sociales de los jugadores morenistas hablan de un robo en despoblado.
Comentarista 3: Pues el único robo que vimos fue el del balón, porque rara vez la táctica catalana del PRI/UDC permitió que lo tocaran.
Comentarista 2: Si fueran autocríticos y dejaran de victimizarse, podrían darse cuenta de que la marca Morena no es suficiente en Coahuila. Ni la alta aprobación de la Presidenta ni la de Morena se tradujeron en votos en esta jornada electoral. En ese sentido, el coahuilense sí distingue y valora lo que tenemos respecto a la oferta federal.
Comentarista 1: Además, contra 250 mil afiliados a Morena en Coahuila, tenemos un PRI ejemplar, por su disciplina militante, capacidad de operación y movilización territorial e institucionalización política. Mientras Morena lidera una muchedumbre de beneficiarios sin un compromiso militante e institucional como el de los tricolores.
Comentarista 3: ¿Estamos hablando de futbol o de política?
Comentarista 1: Es lo mismo. Continuemos.
Comentarista 2: Morena no ha podido construir una identidad coahuilense diferenciada por regiones, porque son una mezcla de cartuchos quemados de expriistas, expanistas y exudecistas, que les ha impedido crear una generación de liderazgos de cepa morenista.
Comentarista 3: Claro, también padecen del síndrome del divisionismo congénito: se miran al espejo por las mañanas y le mentan la madre a su reflejo.
Comentarista 1: La narrativa de la transformación inmaculada en Coahuila está en la lona; fue destruida por la corrupción de muchos personajes morenistas y los vínculos de algunos de ellos con el crimen organizado.
Comentarista 2: Por eso en Coahuila votamos por una narrativa de estabilidad, seguridad pública y crecimiento económico que asegura el no retorno a la violencia criminal que padecimos de 2007 a 2014.
Comentarista 3: Coahuila es, hasta ahora, el principal laboratorio que demuestra que Morena no es invencible cuando enfrenta una estructura territorial sólida, una narrativa local consistente y una oposición unificada.
Comentarista 1: Apreciado aficionado, nos vemos en el próximo partido de futbol electoral en 2027. Gracias por su amable atención.